¿Por qué se llama "Embrujo" la causa venenosa?"No sé qué hacer... al final lo único que hace es pedirme más y nunca termina de pagarme". Palabra más, palabra menos, este tramo de las escuchas forma parte del expediente de la causa "Embrujo", que el arcionismo quiere patear del escenario electoral por sus ramificaciones incómodas. Quien la profirió fue Juan Carlos "Tato" Ramón.
¿Quién fue el interlocutor de Ramón? Un "manosanta" de nacionalidad colombiana a quien, según otras escuchas, el "capataz" de una de las empresas constructoras cuya propiedad le atribuyen a Diego Correa pedía continuamente consejos sobre cómo proceder. Al parecer, los seguía al pie de la letra.
Uno de ellos, por ejemplo, consistía en que llenara un vaso con agua y lo dejara unas horas en determinado lugar. Según la temperatura que luego adquiriera el agua, él debía obrar de un modo u otro. En las escuchas se percibe cierto recelo de "Tato" Ramón hacia Correa.
El caso es que en la transcripción de las escuchas los investigadores redujeron al guía espiritual a la categoría de "brujo". Luego alguien le agregó un par de letras al principio y la causa fue bautizada con el nombre por el que hoy es famosa.
Nadie sabe a ciencia cierta a qué temperatura estaba el agua del vaso el día que detuvieron a Ramón, o si el empresario siguió indebidamente las instrucciones y por eso todo falló.
¿Quién fue el interlocutor de Ramón? Un "manosanta" de nacionalidad colombiana a quien, según otras escuchas, el "capataz" de una de las empresas constructoras cuya propiedad le atribuyen a Diego Correa pedía continuamente consejos sobre cómo proceder. Al parecer, los seguía al pie de la letra.
Uno de ellos, por ejemplo, consistía en que llenara un vaso con agua y lo dejara unas horas en determinado lugar. Según la temperatura que luego adquiriera el agua, él debía obrar de un modo u otro. En las escuchas se percibe cierto recelo de "Tato" Ramón hacia Correa.
El caso es que en la transcripción de las escuchas los investigadores redujeron al guía espiritual a la categoría de "brujo". Luego alguien le agregó un par de letras al principio y la causa fue bautizada con el nombre por el que hoy es famosa.
Nadie sabe a ciencia cierta a qué temperatura estaba el agua del vaso el día que detuvieron a Ramón, o si el empresario siguió indebidamente las instrucciones y por eso todo falló.