Cimadevilla: "Hay radicales que quieren ser vasallos del PRO"El ex legislador nacional por Chubut y ex titular de la Unidad Amia, Mario Cimadevilla, participó de una charla virtual con referentes e integrantes del espacio radical "Futuro Entrerriano", en la que reclamó que el centanario partido debe dejar de estar bajo el "vasallaje" de "un partido municipal como el PRO" y retomar su línea histórica. Además, calificó al ex presidente Mauricio Macri como un integrante de la "oligarquía de las concesiones" y confesó haber sido presionado en la causa Amia para garantizar "la impunidad de amigos" del expresidente
Durante la videoconferencia, que se concretó el jueves por la noche, Cimadevilla reconció que en la convención de Gualeguaychú de 2015 "estuve de acuerdo en la forma en que se resolvió la discusión, en el sentido de que si bien había diferencias ideológicas entre los partidos que iban a conformar la alianza entre el PRO, el ARI y la UCR, también entendí los argumentos que se esgrimieron para avanzar en las urgencias que tenía el país y la necesidad de cambiar el signo político que venía manejando el país por 12 años"
"Acompañé pensando que si se daba esa alternancia el radicalismo iba a tener una participación que luego no tuvo. El presidente (Mauricio Macri) convocó al mejor equipo de los últimos 50 años' ignorando el aporte que el radicalismo podría haber hecho a esa coalición de gobierno, que no fue en realidad una coalición: hubo un gobierno del PRO", agregó.
"El radicalismo está hoy frente a una gran oportunidad que nuestra dirigencia no está viendo", sostuvo, ya que todo aquello que hartó a la sociedad es lo contrario a lo que la UCR predicó cuando fue gobierno. "Hemos sido austeros y honestos", mencionó, indicando: "No entiendo la quietud y complicidad que tiene nuestro partido al entrar en discusiones que no son nuestras".
El ex senador nacional acotó: "No hemos entendido que así como en un momento se hablaba de la oligarquía terrateniente, hoy existe una nueva oligarquía que es la de los concesionarios", cuyo origen cifró en las privatizaciones llevadas adelante por Carlos Menem y de la cual "Macri y sus amigos forman parte". Ellos "llegaron al poder en 2015. Tengo mis dudas de si para defender sus negocios e intereses o si tenían algún compromiso con el interés general de la Argentina", añadió.
"¿Ha habido acaso gobiernos que hayan respetado más la independencia de la Justicia que los radicales?", se preguntó. Luego, aseguró que la reforma judicial que se está discutiendo en el Congreso "no tiene nada que ver con la impunidad. La impunidad no la dan las leyes, la dan los jueces que en la Argentina tienen todas las garantías para no sufrir ningún tipo de presión: son elegidos de por vida, ganan los mejores sueldos, no pagan impuestos y removerlos requiere de mayorías especiales".
"Sin embargo, hoy los radicales aparecemos enredados en la discusión de una reforma judicial que no garantiza impunidad ni condena a nadie. Los de Cambiemos dicen que la ley es para la impunidad de Cristina Kirchner y los que están con la vicepresidenta dicen que no querer la ley es para asegurar la impunidad de Macri ¿Qué tenemos que ver en esta discusión?. Los radicales tenemos que estar lejos de la grieta, porque no es ningún modelo de país", manifestó.
En orden a esto, habló de que la base militante radical "no está de acuerdo" con el rol que la dirigencia le está dando a la UCR y abogó para que en la próxima Convención, que podría concretarse en marzo o abril, el radicalismo "cambie su actitud política porque ninguna alianza electoral significa someterse al vasallaje de un partido municipal como el PRO".
"La gente identifica al PRO con Cambiemos, no al radicalismo. Y los legisladores radicales no dicen que son radicales, dicen que son Cambiemos", apuntó. "Hay radicales que quieren ser vasallos del PRO y otros que queremos recuperar nuestra identidad, nuestra historia. Esta discusión se tiene que dar en todos lados. No comparto esta idea de que los partidos desaparecieron, que ahora funcionan las coaliciones y que el radicalismo debe dejar de ser un partido para ser un sector interno de Cambiemos que sus propios promotores, como Emilio Monzó y Horacio Rodríguez Larreta, dicen que no sirve más y que hay que buscar otro tipo de alianza", precisó.
Por último, expresó sus temores de que se dé en la Argentina una situación de partido único, como se vivió en Mexico con el PRI. "¿Macri no fue menemista? ¿O acaso Larreta, Monzó, (Cristian) Ritondo, (María Eugenia) Vidal, (Diego) Santilli no son peronistas? Yo advierto que hay un sector del peronismo más ligado a las ideas menemistas que militan hoy en Cambiemos y enfrente hay otro sector del peronismo kirchnerista o como le quieran llamar. El mismo pensamiento político es oficialismo y es oposición. La alternativa es el radicalismo liderando las fuerzas progresistas de la Argentina para generar una alternativa distinta a la que propone la grieta", opinó.
Dentro de los referentes partidarios con los cuales charla, mencionó a Juan Manuel Casella; Federico Storani; Ramón Mestre y Martín Lousteu, entre otros. Por último, abogó por lograr que el radicalismo pueda imponer temas de discusión en la sociedad y que no se limite a discutir alianzas.
Amia
Cimadevilla también recordó cuando le ofrecieron hacerme cargo de la Unidad Amia que tenía como objetivo investigar qué había pasado en el atentado a la mutual de la comunidad judía. "Cuando llegué - expresó - pensé que el interés del Gobierno era avanzar en el esclarecimiento de ese tema. Planteamos algunas alternativas para destrabar la causa", paralizada ante la negativa de funcionarios iraníes de declarar ante el juez para responder a las acusaciones en su contra por haber organizado y ejecutado el ataque.
Las alternativas que llevó fue, en primer lugar, cambiar la legislación vigente para imponer el "juicio en ausencia", opción que no está permitida en el marco legal argentino, para juzgar a los acusados sin que estén presentes. La segunda, fue la de incorporar tecnología a la investigación.
"No logramos que el Gobierno (de Macri) nos diera bolilla en ninguna de las dos cosas. Por el contrario, fueron todas trabas, entendimos después el porqué", aseveró. Esa razón la ligó a otro hecho bajo su jurisdicción, que fue la causa por encubrimiento que se hizo los jueces y fiscales que participaron de la primera investigación.
"Cuando llegamos a los alegatos entendimos que el Estado tenía que sostener la acusación contra el juez de la causa (Juan José Galeano) y los fiscales José Barbaccia y Eamon Müller, del ex presidente (Carlos) Menem y los ex servicios de inteligencia. Allí se sinceraron los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional: el objetivo que tenían era lograr la impunidad de quienes habían cubierto el atentado al punto tal que nos dijeron que pidamos la absolución de algunos imputados", consignó.
Al no aceptar este requerimiento "disolvieron la Unidad Amia y nombraron nuevos abogados que pidieron la absolución" pero "en definitiva, cuando se dictó sentencia, esas personas terminaron condenadas"
"Este ese el episodio. Pero ¿cuál es el análisis que tenemos que hacer? Que nos encontrábamos frente a un Gobierno que creía que el poder estaba para servir los intereses de los amigos que gobernaban", reflexionó y reiteró que les dijeron "que porque son amigos del Presidente algunos imputados teníamos que orientar el accionar del Estado a lograr su impunidad, no es algo con lo que nosotros los radicales comulgamos, porque pensamos que el interés general debe estar por sobre el particular", sentenció.
El gobierno del PRO "interpretaba que siempre había que favorecer a los amigos", resumió.
(APFDigital)
El ex legislador nacional por Chubut y ex titular de la Unidad Amia, Mario Cimadevilla, participó de una charla virtual con referentes e integrantes del espacio radical "Futuro Entrerriano", en la que reclamó que el centanario partido debe dejar de estar bajo el "vasallaje" de "un partido municipal como el PRO" y retomar su línea histórica. Además, calificó al ex presidente Mauricio Macri como un integrante de la "oligarquía de las concesiones" y confesó haber sido presionado en la causa Amia para garantizar "la impunidad de amigos" del expresidente
Durante la videoconferencia, que se concretó el jueves por la noche, Cimadevilla reconció que en la convención de Gualeguaychú de 2015 "estuve de acuerdo en la forma en que se resolvió la discusión, en el sentido de que si bien había diferencias ideológicas entre los partidos que iban a conformar la alianza entre el PRO, el ARI y la UCR, también entendí los argumentos que se esgrimieron para avanzar en las urgencias que tenía el país y la necesidad de cambiar el signo político que venía manejando el país por 12 años"
"Acompañé pensando que si se daba esa alternancia el radicalismo iba a tener una participación que luego no tuvo. El presidente (Mauricio Macri) convocó al mejor equipo de los últimos 50 años' ignorando el aporte que el radicalismo podría haber hecho a esa coalición de gobierno, que no fue en realidad una coalición: hubo un gobierno del PRO", agregó.
"El radicalismo está hoy frente a una gran oportunidad que nuestra dirigencia no está viendo", sostuvo, ya que todo aquello que hartó a la sociedad es lo contrario a lo que la UCR predicó cuando fue gobierno. "Hemos sido austeros y honestos", mencionó, indicando: "No entiendo la quietud y complicidad que tiene nuestro partido al entrar en discusiones que no son nuestras".
El ex senador nacional acotó: "No hemos entendido que así como en un momento se hablaba de la oligarquía terrateniente, hoy existe una nueva oligarquía que es la de los concesionarios", cuyo origen cifró en las privatizaciones llevadas adelante por Carlos Menem y de la cual "Macri y sus amigos forman parte". Ellos "llegaron al poder en 2015. Tengo mis dudas de si para defender sus negocios e intereses o si tenían algún compromiso con el interés general de la Argentina", añadió.
"¿Ha habido acaso gobiernos que hayan respetado más la independencia de la Justicia que los radicales?", se preguntó. Luego, aseguró que la reforma judicial que se está discutiendo en el Congreso "no tiene nada que ver con la impunidad. La impunidad no la dan las leyes, la dan los jueces que en la Argentina tienen todas las garantías para no sufrir ningún tipo de presión: son elegidos de por vida, ganan los mejores sueldos, no pagan impuestos y removerlos requiere de mayorías especiales".
"Sin embargo, hoy los radicales aparecemos enredados en la discusión de una reforma judicial que no garantiza impunidad ni condena a nadie. Los de Cambiemos dicen que la ley es para la impunidad de Cristina Kirchner y los que están con la vicepresidenta dicen que no querer la ley es para asegurar la impunidad de Macri ¿Qué tenemos que ver en esta discusión?. Los radicales tenemos que estar lejos de la grieta, porque no es ningún modelo de país", manifestó.
En orden a esto, habló de que la base militante radical "no está de acuerdo" con el rol que la dirigencia le está dando a la UCR y abogó para que en la próxima Convención, que podría concretarse en marzo o abril, el radicalismo "cambie su actitud política porque ninguna alianza electoral significa someterse al vasallaje de un partido municipal como el PRO".
"La gente identifica al PRO con Cambiemos, no al radicalismo. Y los legisladores radicales no dicen que son radicales, dicen que son Cambiemos", apuntó. "Hay radicales que quieren ser vasallos del PRO y otros que queremos recuperar nuestra identidad, nuestra historia. Esta discusión se tiene que dar en todos lados. No comparto esta idea de que los partidos desaparecieron, que ahora funcionan las coaliciones y que el radicalismo debe dejar de ser un partido para ser un sector interno de Cambiemos que sus propios promotores, como Emilio Monzó y Horacio Rodríguez Larreta, dicen que no sirve más y que hay que buscar otro tipo de alianza", precisó.
Por último, expresó sus temores de que se dé en la Argentina una situación de partido único, como se vivió en Mexico con el PRI. "¿Macri no fue menemista? ¿O acaso Larreta, Monzó, (Cristian) Ritondo, (María Eugenia) Vidal, (Diego) Santilli no son peronistas? Yo advierto que hay un sector del peronismo más ligado a las ideas menemistas que militan hoy en Cambiemos y enfrente hay otro sector del peronismo kirchnerista o como le quieran llamar. El mismo pensamiento político es oficialismo y es oposición. La alternativa es el radicalismo liderando las fuerzas progresistas de la Argentina para generar una alternativa distinta a la que propone la grieta", opinó.
Dentro de los referentes partidarios con los cuales charla, mencionó a Juan Manuel Casella; Federico Storani; Ramón Mestre y Martín Lousteu, entre otros. Por último, abogó por lograr que el radicalismo pueda imponer temas de discusión en la sociedad y que no se limite a discutir alianzas.
Amia
Cimadevilla también recordó cuando le ofrecieron hacerme cargo de la Unidad Amia que tenía como objetivo investigar qué había pasado en el atentado a la mutual de la comunidad judía. "Cuando llegué - expresó - pensé que el interés del Gobierno era avanzar en el esclarecimiento de ese tema. Planteamos algunas alternativas para destrabar la causa", paralizada ante la negativa de funcionarios iraníes de declarar ante el juez para responder a las acusaciones en su contra por haber organizado y ejecutado el ataque.
Las alternativas que llevó fue, en primer lugar, cambiar la legislación vigente para imponer el "juicio en ausencia", opción que no está permitida en el marco legal argentino, para juzgar a los acusados sin que estén presentes. La segunda, fue la de incorporar tecnología a la investigación.
"No logramos que el Gobierno (de Macri) nos diera bolilla en ninguna de las dos cosas. Por el contrario, fueron todas trabas, entendimos después el porqué", aseveró. Esa razón la ligó a otro hecho bajo su jurisdicción, que fue la causa por encubrimiento que se hizo los jueces y fiscales que participaron de la primera investigación.
"Cuando llegamos a los alegatos entendimos que el Estado tenía que sostener la acusación contra el juez de la causa (Juan José Galeano) y los fiscales José Barbaccia y Eamon Müller, del ex presidente (Carlos) Menem y los ex servicios de inteligencia. Allí se sinceraron los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional: el objetivo que tenían era lograr la impunidad de quienes habían cubierto el atentado al punto tal que nos dijeron que pidamos la absolución de algunos imputados", consignó.
Al no aceptar este requerimiento "disolvieron la Unidad Amia y nombraron nuevos abogados que pidieron la absolución" pero "en definitiva, cuando se dictó sentencia, esas personas terminaron condenadas"
"Este ese el episodio. Pero ¿cuál es el análisis que tenemos que hacer? Que nos encontrábamos frente a un Gobierno que creía que el poder estaba para servir los intereses de los amigos que gobernaban", reflexionó y reiteró que les dijeron "que porque son amigos del Presidente algunos imputados teníamos que orientar el accionar del Estado a lograr su impunidad, no es algo con lo que nosotros los radicales comulgamos, porque pensamos que el interés general debe estar por sobre el particular", sentenció.
El gobierno del PRO "interpretaba que siempre había que favorecer a los amigos", resumió.
(APFDigital)