Nombramos al violador para que no se nos olvide su nombreIrineo Humberto Garzón Martínez, alias Santiago Garzón, de 35 años de edad, este es el nombre del violador que se cruzó en el camino de una joven migrante venezolana de 18 años, con menos de dos años de residencia en Argentina y quien acudió el sábado 23 de enero al que debía ser su primer día de trabajo en un comercio localizado en Paso 693 del barrio porteño de Balvanera, Argentina.
El modus operandi de Garzón, cazar a jóvenes migrantes vulnerables, realizando ofertas de trabajo engañosas y aprovechando la urgencia de un laburo, que en el caso de la adolescente venezolana, buscaba contribuir a la economía familiar luego de que el pasado 13 de enero, su padre resultó internado en el Hospital de Clínicas tras sufrir un accidente cerebrovascular.
La joven salvó la vida gracias a la llamada inmediata que logró hacer a un familiar, luego que el violador le hubiese suministrado un fármaco diluido en el agua. Fue violada y no asesinada o desechado su cuerpo en cualquier camino extraviado, a diferencia de las dieciséis mujeres que, según «Mumalá Nacional - Mujeres de la Matria Latinoamericana», fueron víctimas de femicidio en Argentina, en las dos primeras semanas de 2021. Salvó la vida, pero le queda la herida.
La joven fue violada y no asesinada como sí ocurrió con Florencia Romano, la nena de 14 años, desaparecida, torturada y abandonada por el Estado en un contexto de violencia de género que puso fin a su vida el mes de diciembre del pasado año 2020.
La joven fue drogada, violada y no asesinada en un contexto de precarización laboral a la que se ve sometida la población migrante por el DNU 70/2017 heredado del gobierno de Mauricio Macri, ampliamente cuestionado y exigida su derogación por colectivas de migrantes y por la ONU, toda vez que desconoce los mandatos de la Convención Nacional ratificada por el Estado argentino en el año 2007, en materia de regularización migratoria, expulsiones, reunificación familiar, entre otros aspectos.
Irineo Garzón fue atrapado en flagrancia, tratando de ocultar las evidencias del delito sexual. No obstante los agravantes del caso, la jueza del Juzgado Criminal y Correccional N° 15, Karina Zucconi, imputó al victimario con el delito abuso sexual con acceso carnal, liberado a las pocas horas y con una caución juratoria (fianza bajo palabra).
Repudiamos este aberrante hecho y exigimos de la justicia acciones contundentes y ejemplarizantes. Que Ireneo Garzón, el violador, no sea juzgado en libertad, por representar un verdadero peligro para la víctima y para el conjunto de la sociedad.
Nos solidarizamos y acompañamos a Thais, madre de la joven, en su reclamo firme y claro de Justicia. Sin Justicia, ¡nunca habrá Paz!
Advertimos y alertamos del uso que pretenden hacer sectores ligados a la oposición extremista de Venezuela, a través de una supuesta representación diplomática trucha que, desde Argentina, se atribuye facultades diplomáticas que utiliza la migración venezolana como estandarte de agresión a la Patria. Recordamos que migrar es un derecho humano universal y resulta deleznable torcer la mirada de la crisis migratoria planetaria causada por el sistema capitalista y el neoliberalismo, como también de la cultura femicida que vulnera los derechos individuales y colectivos de mujeres, adolescentes y niñas.
¡Hay un violador en el camino!
SI TOCAN A UNA, ¡NOS TOCAN A TODAS!
MigrarNoEsUnDelito
NiUnaMigranteMenos
NiUnaMenos
GarzónViolador
Fuente: Resumen Latinoamericano
Irineo Humberto Garzón Martínez, alias Santiago Garzón, de 35 años de edad, este es el nombre del violador que se cruzó en el camino de una joven migrante venezolana de 18 años, con menos de dos años de residencia en Argentina y quien acudió el sábado 23 de enero al que debía ser su primer día de trabajo en un comercio localizado en Paso 693 del barrio porteño de Balvanera, Argentina.
El modus operandi de Garzón, cazar a jóvenes migrantes vulnerables, realizando ofertas de trabajo engañosas y aprovechando la urgencia de un laburo, que en el caso de la adolescente venezolana, buscaba contribuir a la economía familiar luego de que el pasado 13 de enero, su padre resultó internado en el Hospital de Clínicas tras sufrir un accidente cerebrovascular.
La joven salvó la vida gracias a la llamada inmediata que logró hacer a un familiar, luego que el violador le hubiese suministrado un fármaco diluido en el agua. Fue violada y no asesinada o desechado su cuerpo en cualquier camino extraviado, a diferencia de las dieciséis mujeres que, según «Mumalá Nacional - Mujeres de la Matria Latinoamericana», fueron víctimas de femicidio en Argentina, en las dos primeras semanas de 2021. Salvó la vida, pero le queda la herida.
La joven fue violada y no asesinada como sí ocurrió con Florencia Romano, la nena de 14 años, desaparecida, torturada y abandonada por el Estado en un contexto de violencia de género que puso fin a su vida el mes de diciembre del pasado año 2020.
La joven fue drogada, violada y no asesinada en un contexto de precarización laboral a la que se ve sometida la población migrante por el DNU 70/2017 heredado del gobierno de Mauricio Macri, ampliamente cuestionado y exigida su derogación por colectivas de migrantes y por la ONU, toda vez que desconoce los mandatos de la Convención Nacional ratificada por el Estado argentino en el año 2007, en materia de regularización migratoria, expulsiones, reunificación familiar, entre otros aspectos.
Irineo Garzón fue atrapado en flagrancia, tratando de ocultar las evidencias del delito sexual. No obstante los agravantes del caso, la jueza del Juzgado Criminal y Correccional N° 15, Karina Zucconi, imputó al victimario con el delito abuso sexual con acceso carnal, liberado a las pocas horas y con una caución juratoria (fianza bajo palabra).
Repudiamos este aberrante hecho y exigimos de la justicia acciones contundentes y ejemplarizantes. Que Ireneo Garzón, el violador, no sea juzgado en libertad, por representar un verdadero peligro para la víctima y para el conjunto de la sociedad.
Nos solidarizamos y acompañamos a Thais, madre de la joven, en su reclamo firme y claro de Justicia. Sin Justicia, ¡nunca habrá Paz!
Advertimos y alertamos del uso que pretenden hacer sectores ligados a la oposición extremista de Venezuela, a través de una supuesta representación diplomática trucha que, desde Argentina, se atribuye facultades diplomáticas que utiliza la migración venezolana como estandarte de agresión a la Patria. Recordamos que migrar es un derecho humano universal y resulta deleznable torcer la mirada de la crisis migratoria planetaria causada por el sistema capitalista y el neoliberalismo, como también de la cultura femicida que vulnera los derechos individuales y colectivos de mujeres, adolescentes y niñas.
¡Hay un violador en el camino!
SI TOCAN A UNA, ¡NOS TOCAN A TODAS!
MigrarNoEsUnDelito
NiUnaMigranteMenos
NiUnaMenos
GarzónViolador
Fuente: Resumen Latinoamericano