Petróleo

Chubut ante su peor crisis petrolera en 20 años: en 2023 se perdieron 900 mil barriles de producción

Los niveles de extracción petrolera en Chubut son los más bajos de las últimas dos décadas. 2023 concluyó con los peores números en 20 años y hasta quedaron por debajo de los volúmenes producidos en plena pandemia. Diciembre cerró con una caída de 182 mil barriles y todo el año pasado concluyó con 900 barriles menos. 2024 no presenta perspectivas favorables y en el mejor de los casos el retroceso podría transformarse en estancamiento, mientras las inversiones se siguen mudando a Vaca Muerta. La gran incógnita es si el gobernador Ignacio Torres tomará la decisión de revertir este complejo panorama que han instalado las petroleras en Chubut.

La extracción de crudo Escalante en Chubut no encuentra su piso y sigue decreciendo a los peores niveles de los últimos 20 años. Los últimos datos de Secretaría de Energía de la Nación revelaron que en diciembre se produjo la más grande caída productiva del 2023 y el año concluyó con niveles menores a los del 2003.

Solamente en el último mes del año pasado las operadoras dejaron de producir en la provincia 181.974 barriles de crudo Escalante, alcanzando un nivel de extracción de 4,1 millones de barriles.

El retroceso de diciembre fue el peor de los registrados en todo 2023 y superó incluso la marca de 176.128 barriles menos que se habían registrado en agosto.

La merma productiva no se trata de exclusivamente de una declinación inevitable de los yacimientos maduros, en realidad se vincula mucho más a la salida de inversiones y los planes productivos de las operadoras que cada vez le dan menos importancia a Chubut y la CGSJ.

Sobre los doce meses del año pasado sólo dos de ellos terminaron con resultados positivos (enero con 72.793 barriles y septiembre con 11.338), pero los diez restantes reflejaron retrocesos permanentes hasta desembocar en la notoria caída del último mes del 2023.

Lo más preocupante es que durante todo el año pasado en la provincia se dejaron de extraer 903.113 barriles y así se llegó el nivel productivo más bajo de las últimas dos décadas.

Ese panorama de retroceso se suscitó en medio de una cotización elevada del barril de crudo Escalante, que en los primeros once meses del año promedió los 69,6 dólares.

En el 2022 el retroceso productivo en la provincia fue aún más pronunciado y se dejaron de extraer 1.218.389 barriles, mientras el crudo local tuvo una cotización promedio de 75,9 dólares.

Los peores niveles en 20 años

El panorama en Chubut no solamente es incierto en materia petrolera, sino que los números reflejan que en la actualidad la extracción de crudo se encuentra por debajo de los niveles de plena pandemia e inclusive son más acotados que los registrados en el 2003.

Cuando el mundo se paralizó por el COVID, en la provincia se consiguió mantener mínimamente la actividad y se produjeron 52,4 millones de barriles; los que no fueron recuperados en 2021 porque se extrajeron apenas 51 millones y luego se decreció a los 50,7 millones del 2022.

Por debajo de esos niveles solamente se encuentra el registro del 2017 cuando se produjeron 51,1 millones de barriles -tras cotizar el Escalante en 48,7 dólares durante el 2016 y en 50,9 en 2017-, aunque los datos de los últimos tres años son aún peores.

Para encontrar un registro igual de malo al del año pasado hay que remontarse al 2002, cuando en plena crisis económica y social del país -incluyéndose como correlato del trance oscuro que dejó la actividad petrolera en 1998 tras expulsar miles de obreros por la baja de crudo a los 10 dólares- en la provincia se produjeron 49,3 millones de barriles.

Después de la leve recuperación suscitada en 2003 y tras la brutal devaluación del 3 a 1 del 2002, los ritmos productivos chubutenses tuvieron oscilaciones; pero nunca había llegado a los bajísimos niveles de la actualidad.

Lo más preocupante de este panorama es que cuando se equiparan los niveles productivos de 2002 con los de 2023 se observa una gran diferencia en beneficio de las operadoras, ya que en 2002 el crudo Escalante cotizaba a 20,4 dólares por barril y el año pasado lo hizo a casi 70 dólares.

Enfrentar y solucionar el problema

Abocarse a resolver esta situación en el principal sector productivo de la provincia es una de las tareas imprescindibles que tiene por delante la gestión de Ignacio Torres, además de lidiar con las dificultades que el gobierno libertario de Javier Milei pone en el presente y futuro inmediato.

Persiste la incertidumbre sobre la decisión política que asumirá el gobernador para encarar esta problemática con firmeza. Las medidas que se buscan instrumentar, como las modificaciones en el otorgamiento de concesiones y baja de regalías extraordinarias, aparecen como paliativos y no como soluciones de fondo.

Ver el artículo: Necesidad y riesgo: Torres busca reactivar la actividad petrolera acelerando concesiones y bajando regalías

La migración de inversiones desde Chubut y la Cuenca del Golfo San Jorge hacia Vaca Muerta y la Cuenca Neuquina es una realidad insoslayable, que además podría profundizarse en este y los próximos años.

Hasta los años 2011 y 2012 se mantuvo cierta paridad de las inversiones en ambas cuencas, luego de que la CGSJ perdiera la supremacía a manos de la Neuquina. De ahí en más la brecha inversora se fue ensanchando de manera constante y alarmante a favor de Neuquén.

El último año la CGSJ solamente concentró el 17,5% del total invertido por las operadoras en el país, mientras que la Neuquina acaparó el 73,7% y es previsible que ese proceso como mínimo se mantenga o inclusive se amplíe.

Si no se consigue equilibrar con una firme decisión apolítica esta ecuación, la merma productiva chubutense y del conjunto de la cuenca no tendrá ninguna chance de ser revertida y por ende seguirán ingresando a las arcas del Estado cada vez menos regalías petroleras con los consiguientes desajustes que provoca en materia recaudatoria y a la hora de afrontar los pagos de deuda garantizados con los dólares de las regalías.

Ver el artículo: La herencia más pesada, el gobierno de Torres ya emitió el primer pago de U$S 34,4 millones por el BOCADE

En la recuperación de los niveles de inversión y por consiguiente en los de producción, es donde realmente radican las prioridades de la gestión de Torres y del Estado provincial. De lo contrario, ese tercio de la recaudación que representan las regalías petroleras pasarán a tener una incidencia cada vez menor y Chubut quedará atrapada a largo plazo por la reducción dea Coparticipación Federal de Impuestos, los tributos de recaudación propia y los fondos discrecionales de Nación que son manejados como una amenaza brutal en medio de la negociación por las políticas que procura imponer el gobierno de Milei.