Minería

Trabajadores de la CNEA denuncian entrega del uranio patagónico a empresas extranjeras

Los empleados de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) acusaron al Gobierno de avanzar en un proceso de "vaciamiento y privatización encubierta" del organismo, y convocaron a una protesta para este 28 de agosto frente a la sede central, ubicada en avenida Libertador 8250.

El comunicado difundido por los trabajadores asegura que el llamado "plan nuclear" oficial esconde "un esquema de negocios" que degrada la capacidad científica y tecnológica del sector y perjudica a quienes trabajan en la institución.

Proyectos estratégicos paralizados y recursos en manos extranjeras

Entre las políticas criticadas, los trabajadores mencionaron la paralización del proyecto CAREM, la privatización del reactor RA-10 y la detención en la producción de agua pesada, que ha dado paso a la importación. También alertaron sobre la posible entrega de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) a la empresa canadiense CANDU Energy.

Además, denunciaron la apertura de minas de uranio en Mendoza y Santa Cruz a empresas extranjeras, así como la promoción de un reactor foráneo, el ACR-300, que reemplazaría el desarrollo nacional.

Precarización laboral y reclamos

El gremio describió un escenario de precariedad dentro de la CNEA, con congelamiento salarial que empuja a muchos empleados por debajo de la línea de pobreza, jubilaciones compulsivas que vacían áreas críticas, falta de pases a planta para becarios y contratados, y una fuga de profesionales.

Los trabajadores convocaron a movilizarse este jueves con un pliego que incluye:

Recomposición salarial urgente.

Pase a planta permanente de becarios y contratados.

Rechazo a la privatización y entrega de recursos estratégicos.

El comunicado concluye: "No es un plan, es una estafa. Se juega el futuro de nuestra soberanía tecnológica y energética".