Trump pone a 1.500 soldados en alerta ante las protestas contra ICE en MinnesotaEl Departamento de Defensa de Estados Unidos ordenó a unos 1.500 soldados en servicio activo que se preparen para un posible despliegue en el estado de Minnesota, en medio de la escalada de tensiones provocada por las protestas contra los operativos federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según informaron este domingo medios estadounidenses.
El anuncio se produjo días después de que Trump advirtiera públicamente que podría recurrir a la Ley de Insurrección de 1807 para reprimir los disturbios en el estado, en particular en la ciudad de Minneapolis. El presidente aseguró que aplicará ese poder "si se ve obligado" y calificó la herramienta como "muy poderosa", aunque después sostuvo que "por ahora" la situación en el terreno no amerita su implementación.
"Planificación prudente"
La medida, confirmada por funcionarios del Pentágono a medios como The Washington Post, consiste en órdenes de "preparación para el despliegue" dirigidas a dos batallones de infantería de la 11ª División Aerotransportada del Ejército, con base en Alaska. Según las autoridades militares, se trata de una planificación preventiva ante una eventual decisión presidencial y no implica, por el momento, el envío efectivo de tropas al terreno.
Desde el Pentágono el portavoz principal Sean Parnell se limitó a sostener que las Fuerzas Armadas "están siempre preparadas para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si así se les requiere" en un comunicado, sin confirmar de manera explícita si las órdenes de preparación ya fueron emitidas. Funcionarios del Departamento de Defensa señalaron, en declaraciones recogidas por Washington Post que la decisión responde a una "planificación prudente" ante un escenario de incertidumbre y remarcaron que no existe, hasta el momento, una orden formal de despliegue en Minnesota.
El gobierno estatal, por su parte, informó que la Guardia Nacional de Minnesota fue movilizada para apoyar a las fuerzas locales, aunque aclararon que, por el momento, no se encuentra desplegada en las calles. "Estamos preparados y listos para responder, pero no estamos actualmente en operaciones activas", explicó a la agencia EFE Andrea Tsuchiya, portavoz de la Guardia Nacional.
Una "invasión" del gobierno federal
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, denunció que la ciudad está siendo "intimidada" por el gobierno federal y aseguró que no cederá ante la presión de la Casa Blanca, en medio de los enfrentamientos del ICE contra manifestantes que ya dejaron un muerto y decenas de heridos. En declaraciones televisivas este domingo, Frey insistió en que la presencia de más agentes y de tropas militares no contribuiría a mejorar la seguridad y advirtió que la estrategia federal busca generar un clima de provocación.
En una entrevista con CNN, Frey calificó la decisión de aprontar las tropas como un acto "claramente diseñado para intimidar a la población" y que excede cualquier necesidad operativa. El alcalde detalló que Minneapolis cuenta actualmente con 600 policías locales y unos 3 mil agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza. "¿Y ahora están hablando de desplegar 1.500 militares? Esto es ridículo", señaló.
En la misma entrevista, el alcalde agregó que "la mejor manera de garantizar la seguridad no es sumar todavía más agentes y, en este caso, fuerzas militares en Minneapolis", y afirmó que la ciudad dispone de "mecanismos suficientes" para mantener el orden público. Frey llegó incluso a describir la situación como una "invasión" del propio gobierno federal. "Nunca pensé que en mi vida vería a mi ciudad invadida por su propio gobierno", afirmó.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, también cuestionó la posibilidad de enviar tropas federales al estado y pidió al presidente que reduzca la tensión. Walz señaló que la situación puede ser abordada con las fuerzas locales y estatales y calificó la escalada como una respuesta desproporcionada frente a protestas civiles.
Una muerte que no será investigada
La advertencia presidencial y la activación preventiva de las tropas se producen en un contexto de protestas sostenidas en Minneapolis y otras ciudades del estado, luego de la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense que recibió varios disparos de un agente del ICE durante un operativo federal. Días más tarde, otro hombre resultó herido de bala en un procedimiento similar en la misma zona. Desde Washington, las autoridades defendieron el accionar de los agentes de migración y sostuvieron que actuaron en "legítima defensa".
Este domingo el fiscal general adjunto Todd Blanche manifestó que su oficina no tiene intención de investigar al agente que disparó a Goode, insistiendo en la versión de la defensa propia. "Nosotros no vamos a investigar cada vez que un agente se defiende frente a alguien que pone su vida en peligro", zanjó el republicano en declaraciones a Fox News.
Mientras tanto, la Casa Blanca insistió en que la preparación de las tropas no implica una decisión tomada y que corresponde a una práctica habitual del Pentágono ante escenarios de crisis. Trump, por su parte, reiteró que evaluará la situación y que utilizará todas las herramientas a su disposición "si es necesario" para restablecer el orden.
Fuente: Página 12
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ordenó a unos 1.500 soldados en servicio activo que se preparen para un posible despliegue en el estado de Minnesota, en medio de la escalada de tensiones provocada por las protestas contra los operativos federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según informaron este domingo medios estadounidenses.
El anuncio se produjo días después de que Trump advirtiera públicamente que podría recurrir a la Ley de Insurrección de 1807 para reprimir los disturbios en el estado, en particular en la ciudad de Minneapolis. El presidente aseguró que aplicará ese poder "si se ve obligado" y calificó la herramienta como "muy poderosa", aunque después sostuvo que "por ahora" la situación en el terreno no amerita su implementación.
"Planificación prudente"
La medida, confirmada por funcionarios del Pentágono a medios como The Washington Post, consiste en órdenes de "preparación para el despliegue" dirigidas a dos batallones de infantería de la 11ª División Aerotransportada del Ejército, con base en Alaska. Según las autoridades militares, se trata de una planificación preventiva ante una eventual decisión presidencial y no implica, por el momento, el envío efectivo de tropas al terreno.
Desde el Pentágono el portavoz principal Sean Parnell se limitó a sostener que las Fuerzas Armadas "están siempre preparadas para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si así se les requiere" en un comunicado, sin confirmar de manera explícita si las órdenes de preparación ya fueron emitidas. Funcionarios del Departamento de Defensa señalaron, en declaraciones recogidas por Washington Post que la decisión responde a una "planificación prudente" ante un escenario de incertidumbre y remarcaron que no existe, hasta el momento, una orden formal de despliegue en Minnesota.
El gobierno estatal, por su parte, informó que la Guardia Nacional de Minnesota fue movilizada para apoyar a las fuerzas locales, aunque aclararon que, por el momento, no se encuentra desplegada en las calles. "Estamos preparados y listos para responder, pero no estamos actualmente en operaciones activas", explicó a la agencia EFE Andrea Tsuchiya, portavoz de la Guardia Nacional.
Una "invasión" del gobierno federal
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, denunció que la ciudad está siendo "intimidada" por el gobierno federal y aseguró que no cederá ante la presión de la Casa Blanca, en medio de los enfrentamientos del ICE contra manifestantes que ya dejaron un muerto y decenas de heridos. En declaraciones televisivas este domingo, Frey insistió en que la presencia de más agentes y de tropas militares no contribuiría a mejorar la seguridad y advirtió que la estrategia federal busca generar un clima de provocación.
En una entrevista con CNN, Frey calificó la decisión de aprontar las tropas como un acto "claramente diseñado para intimidar a la población" y que excede cualquier necesidad operativa. El alcalde detalló que Minneapolis cuenta actualmente con 600 policías locales y unos 3 mil agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza. "¿Y ahora están hablando de desplegar 1.500 militares? Esto es ridículo", señaló.
En la misma entrevista, el alcalde agregó que "la mejor manera de garantizar la seguridad no es sumar todavía más agentes y, en este caso, fuerzas militares en Minneapolis", y afirmó que la ciudad dispone de "mecanismos suficientes" para mantener el orden público. Frey llegó incluso a describir la situación como una "invasión" del propio gobierno federal. "Nunca pensé que en mi vida vería a mi ciudad invadida por su propio gobierno", afirmó.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, también cuestionó la posibilidad de enviar tropas federales al estado y pidió al presidente que reduzca la tensión. Walz señaló que la situación puede ser abordada con las fuerzas locales y estatales y calificó la escalada como una respuesta desproporcionada frente a protestas civiles.
Una muerte que no será investigada
La advertencia presidencial y la activación preventiva de las tropas se producen en un contexto de protestas sostenidas en Minneapolis y otras ciudades del estado, luego de la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense que recibió varios disparos de un agente del ICE durante un operativo federal. Días más tarde, otro hombre resultó herido de bala en un procedimiento similar en la misma zona. Desde Washington, las autoridades defendieron el accionar de los agentes de migración y sostuvieron que actuaron en "legítima defensa".
Este domingo el fiscal general adjunto Todd Blanche manifestó que su oficina no tiene intención de investigar al agente que disparó a Goode, insistiendo en la versión de la defensa propia. "Nosotros no vamos a investigar cada vez que un agente se defiende frente a alguien que pone su vida en peligro", zanjó el republicano en declaraciones a Fox News.
Mientras tanto, la Casa Blanca insistió en que la preparación de las tropas no implica una decisión tomada y que corresponde a una práctica habitual del Pentágono ante escenarios de crisis. Trump, por su parte, reiteró que evaluará la situación y que utilizará todas las herramientas a su disposición "si es necesario" para restablecer el orden.
Fuente: Página 12