Huelga en Minnesota contra los operativos asesinos de ICEEste viernes se realizó en Mineápolis, Minnesota, la primera huelga general en un siglo, producto del rechazo popular contra las razzias racistas ordenadas por el gobierno de Donald Trump. La medida de fuerza contó con un contundente cumplimiento y una gran movilización de al menos 50.000 manifestantes que marcharon a pesar del feroz clima invernal. Este sábado, los efectivos del ICE cometieron un nuevo asesinato en plena calle contra un manifestante que protestaba en su contra. La víctima es Alex Jeffrey Pretti de 37 años, enfermero de cuidados intensivos y ex soldado estadounidense.
Un amplio arco multisectorial de sindicatos, organizaciones comunitarias, civiles, sociales, políticas y religiosas llevaron a cabo este viernes un "apagón económico" y una movilización masiva en Mineápolis, con cientos de negocios y escuelas cerradas, en protesta contra la violenta aplicación de las leyes migratorias del presidente Donald Trump por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, del inglés Inmigration and Customs Enforcement).
Las protestas se extendieron a otras ciudades como Nueva York y Washington, y a estados como Pensilvania, Carolina del Sur, Indiana, California y Florida.
En la tarde del viernes, decenas de miles de residentes de Minnesota marcharon por las calles de Mineápolis cantando "Sin odio, sin miedo, los inmigrantes son bienvenidos aquí" y "¡Fuera ICE! ¡Fuera ICE!", exigiendo el retiro de los agentes federales de inmigración que el gobierno de Donald Trump usa como fuerza de choque en las ciudades que le son políticamente hostiles.
La manifestación masiva, que se celebró a temperaturas bajo cero, fue parte fundamental de un paro económico que incluyó huelgas, detenciones y desobediencia civil, el cierre de cientos de negocios y concentraciones. La convocatoria de "no al trabajo, no a la escuela, no a las compras" fue hecha pública hace aproximadamente diez días por una coalición de sindicatos, grupos religiosos y organizaciones comunitarias.
"Realmente queremos que el ICE se vaya de Minessota, y no se van a ir a menos que haya una gran presión sobre ellos", declaró Kate Havelin, de Indivisible Twin Cities, uno de los más de 100 grupos que organizaron la movilización.
En el marco de la jornada, se produjo el arresto de unos 100 clérigos en el aeropuerto más grande del estado, quienes protestaban contra la participación de la empresa Delta Airlines en la deportación de inmigrantes, señaló Trevor Cochlin de Faith in Minnesota, otro de los grupos organizadores.
La Comisión de Aeropuertos Metropolitanos afirmó que los detuvieron fuera de la terminal cuando "excedieron las estipulaciones de su permiso para manifestarse y afectaron las operaciones de las aerolíneas".
Los organizadores reportaron que más de 700 negocios de todo el estado cerraron en solidaridad con la protesta. El movimiento se planeó como la mayor manifestación desde que la administración Trump comenzó su cacería de migrantes en ese estado, y se llevó a cabo a pesar de las bajas temperaturas, que de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, estuvieron entre 20 y 30 grados centígrados bajo cero.
Asedio federal contra la población
En las jornadas previas a la protesta, se reavivó la indignación con el caso de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, detenidos el martes cuando llegaban a su residencia.
Zena Stenvik, superintendenta de escuelas públicas de Columbia Heights, donde el pequeño cursaba el preescolar, dijo que el menor fue utilizado como "carnada" por los agentes de inmigración para golpear en la puerta de la casa e intentar que salieran las personas en su interior.
"Si no luchamos, no ganamos, gana el fascismo", dijo a la AFP un manifestante que prefirió no dar su nombre. Este residente de la zona sostenía un cartel que decía "cinco años, hermano", en referencia al menor. "Esto no debería estar pasándole a nadie", agregó.
Una nueva ejecución
Este sábado la situación social en Mineápolis continuó deteriorándose cuando agentes del ICE balearon y asesinaron a un manifestante en medio de sus redadas racistas.
La víctima es Alex Pretti, de 37 años, enfermero de cuidados intensivos y ex soldado estadounidense. La información fue confirmada por el gobernador Tim Walz.
El hecho ocurrió este sábado, dos semanas después de que otro agente del ICE asesinara a la ciudadana estadounidense Renee Good.
Pretti era ciudadano estadunidense, nacido en Illinois. Al igual que Good, los registros judiciales indicaban que no tenía antecedentes penales. En una conversación reciente con su hijo, sus padres, que viven en Wisconsin, le dijeron que tuviera cuidado al protestar.
"Se preocupaba profundamente por la gente y estaba muy molesto con lo que estaba sucediendo en Mineápolis y en todo Estados Unidos con el ICE, como millones de personas más", dijo Michael Pretti, el padre de Alex. "Sentía que protestar era una forma de expresar su preocupación por los demás".
Un médico del Departamento de Asuntos de Veteranos en Mineápolis, Dimitri Drekonja, identificó a la víctima como un compañero suyo: "Alex Pretti era colega en el Departamento de Asuntos de Veteranos. Lo contratamos para reclutar para nuestro ensayo. Se convirtió en enfermero de cuidados intensivos; me encantó trabajar con él. Era una persona amable y bondadosa que vivía para ayudar, y estos cabrones lo asesinaron", dijo en su perfil de Blue Sky Social.
Desde el gobierno estadounidense, la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional, fue que el hombre fallecido era un "inmigrante ilegal buscado por agresión violenta" que portaba una pistola de 9 mm cuando fue abordado por agentes. La agencia afirma que el hombre pretendía "masacrar a las fuerzas del orden".
El asesor de Trump, Stephen Miller, calificó a Pretti de "terrorista doméstico" que "intentó asesinar a agentes del orden federal".
En cambio, los funcionarios de la ciudad dijeron que el único contacto anterior de Pretti con la policía fue por infracciones de tránsito y que tenía licencia para poseer armas.
El jefe de policía de Mineápolis, Brian O'Hara, señaló que el incidente marca la última escalada de tensión entre las comunidades de la ciudad y los agentes federales que actúan en nombre del Departamento de Seguridad Nacional tras la muerte a tiros de Renee Good a principios de este mes. Ella también tenía 37 años.
Se estima que más de 2 mil agentes federales están recorriendo las calles de Mineápolis-St. Paul en busca de inmigrantes para detenerlos, y el Departamento de Seguridad Nacional de los EEUU informa más de 3 mil arrestos desde principios de diciembre. Los residentes se han organizado para monitorear, interrumpir y protestar contra la represión en las calles.
Este viernes se realizó en Mineápolis, Minnesota, la primera huelga general en un siglo, producto del rechazo popular contra las razzias racistas ordenadas por el gobierno de Donald Trump. La medida de fuerza contó con un contundente cumplimiento y una gran movilización de al menos 50.000 manifestantes que marcharon a pesar del feroz clima invernal. Este sábado, los efectivos del ICE cometieron un nuevo asesinato en plena calle contra un manifestante que protestaba en su contra. La víctima es Alex Jeffrey Pretti de 37 años, enfermero de cuidados intensivos y ex soldado estadounidense.
Un amplio arco multisectorial de sindicatos, organizaciones comunitarias, civiles, sociales, políticas y religiosas llevaron a cabo este viernes un "apagón económico" y una movilización masiva en Mineápolis, con cientos de negocios y escuelas cerradas, en protesta contra la violenta aplicación de las leyes migratorias del presidente Donald Trump por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, del inglés Inmigration and Customs Enforcement).
Las protestas se extendieron a otras ciudades como Nueva York y Washington, y a estados como Pensilvania, Carolina del Sur, Indiana, California y Florida.
En la tarde del viernes, decenas de miles de residentes de Minnesota marcharon por las calles de Mineápolis cantando "Sin odio, sin miedo, los inmigrantes son bienvenidos aquí" y "¡Fuera ICE! ¡Fuera ICE!", exigiendo el retiro de los agentes federales de inmigración que el gobierno de Donald Trump usa como fuerza de choque en las ciudades que le son políticamente hostiles.
La manifestación masiva, que se celebró a temperaturas bajo cero, fue parte fundamental de un paro económico que incluyó huelgas, detenciones y desobediencia civil, el cierre de cientos de negocios y concentraciones. La convocatoria de "no al trabajo, no a la escuela, no a las compras" fue hecha pública hace aproximadamente diez días por una coalición de sindicatos, grupos religiosos y organizaciones comunitarias.
"Realmente queremos que el ICE se vaya de Minessota, y no se van a ir a menos que haya una gran presión sobre ellos", declaró Kate Havelin, de Indivisible Twin Cities, uno de los más de 100 grupos que organizaron la movilización.
En el marco de la jornada, se produjo el arresto de unos 100 clérigos en el aeropuerto más grande del estado, quienes protestaban contra la participación de la empresa Delta Airlines en la deportación de inmigrantes, señaló Trevor Cochlin de Faith in Minnesota, otro de los grupos organizadores.
La Comisión de Aeropuertos Metropolitanos afirmó que los detuvieron fuera de la terminal cuando "excedieron las estipulaciones de su permiso para manifestarse y afectaron las operaciones de las aerolíneas".
Los organizadores reportaron que más de 700 negocios de todo el estado cerraron en solidaridad con la protesta. El movimiento se planeó como la mayor manifestación desde que la administración Trump comenzó su cacería de migrantes en ese estado, y se llevó a cabo a pesar de las bajas temperaturas, que de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, estuvieron entre 20 y 30 grados centígrados bajo cero.
Asedio federal contra la población
En las jornadas previas a la protesta, se reavivó la indignación con el caso de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, detenidos el martes cuando llegaban a su residencia.
Zena Stenvik, superintendenta de escuelas públicas de Columbia Heights, donde el pequeño cursaba el preescolar, dijo que el menor fue utilizado como "carnada" por los agentes de inmigración para golpear en la puerta de la casa e intentar que salieran las personas en su interior.
"Si no luchamos, no ganamos, gana el fascismo", dijo a la AFP un manifestante que prefirió no dar su nombre. Este residente de la zona sostenía un cartel que decía "cinco años, hermano", en referencia al menor. "Esto no debería estar pasándole a nadie", agregó.
Una nueva ejecución
Este sábado la situación social en Mineápolis continuó deteriorándose cuando agentes del ICE balearon y asesinaron a un manifestante en medio de sus redadas racistas.
La víctima es Alex Pretti, de 37 años, enfermero de cuidados intensivos y ex soldado estadounidense. La información fue confirmada por el gobernador Tim Walz.
El hecho ocurrió este sábado, dos semanas después de que otro agente del ICE asesinara a la ciudadana estadounidense Renee Good.
Pretti era ciudadano estadunidense, nacido en Illinois. Al igual que Good, los registros judiciales indicaban que no tenía antecedentes penales. En una conversación reciente con su hijo, sus padres, que viven en Wisconsin, le dijeron que tuviera cuidado al protestar.
"Se preocupaba profundamente por la gente y estaba muy molesto con lo que estaba sucediendo en Mineápolis y en todo Estados Unidos con el ICE, como millones de personas más", dijo Michael Pretti, el padre de Alex. "Sentía que protestar era una forma de expresar su preocupación por los demás".
Un médico del Departamento de Asuntos de Veteranos en Mineápolis, Dimitri Drekonja, identificó a la víctima como un compañero suyo: "Alex Pretti era colega en el Departamento de Asuntos de Veteranos. Lo contratamos para reclutar para nuestro ensayo. Se convirtió en enfermero de cuidados intensivos; me encantó trabajar con él. Era una persona amable y bondadosa que vivía para ayudar, y estos cabrones lo asesinaron", dijo en su perfil de Blue Sky Social.
Desde el gobierno estadounidense, la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional, fue que el hombre fallecido era un "inmigrante ilegal buscado por agresión violenta" que portaba una pistola de 9 mm cuando fue abordado por agentes. La agencia afirma que el hombre pretendía "masacrar a las fuerzas del orden".
El asesor de Trump, Stephen Miller, calificó a Pretti de "terrorista doméstico" que "intentó asesinar a agentes del orden federal".
En cambio, los funcionarios de la ciudad dijeron que el único contacto anterior de Pretti con la policía fue por infracciones de tránsito y que tenía licencia para poseer armas.
El jefe de policía de Mineápolis, Brian O'Hara, señaló que el incidente marca la última escalada de tensión entre las comunidades de la ciudad y los agentes federales que actúan en nombre del Departamento de Seguridad Nacional tras la muerte a tiros de Renee Good a principios de este mes. Ella también tenía 37 años.
Se estima que más de 2 mil agentes federales están recorriendo las calles de Mineápolis-St. Paul en busca de inmigrantes para detenerlos, y el Departamento de Seguridad Nacional de los EEUU informa más de 3 mil arrestos desde principios de diciembre. Los residentes se han organizado para monitorear, interrumpir y protestar contra la represión en las calles.