La pesadilla de los incendios en CholilaPor Daniel Pardo
Florencia "Flopy" Gorch es una de las deportistas más destacadas y queridas de Bariloche. Corredora de algunas de las competencias más exigentes del mundo, está acostumbrada a llevar su cuerpo y su mente al límite. Sin embargo, nada la había preparado para el desafío que le tocó enfrentar en los últimos días. Tuvo que convivir con el avance de los incendios forestales que amenazaron a Cholila, el lugar donde desde hace dos años pasa parte de su vida.
"Fue una semana de terror", resumió en Chocolate por la Noticia de El Cordillerano Radio 93.7. El fuego avanzaba desde distintos frentes y durante al menos dos días la sensación fue que el pueblo estaba rodeado. "Venía de todos lados. Ver el fuego tan cerca es muy fuerte. Esa sensación de que puede llegar a tu casa no te la olvidás más", contó.
El momento más crítico lo vivió estando sola. Su pareja había regresado a Bariloche cuando, de madrugada, recibió un llamado. "Tenemos acceso a información satelital de la NASA por incendios. A las dos de la mañana me llama mi pareja y me dice que salga de ahí ya. Lo hice y nunca vi nada así. Era como estar en el infierno".
Las condiciones climáticas no ayudaron: temperaturas extremas, entre 35 y 37 grados, y viento constante. Si bien el fuego en la parte alta logró ser controlado y dejó de estar tan encima, Flopy es clara: "Nunca podés decir ya está'".
En medio de la angustia, destacó la solidaridad entre vecinos. "Cada uno defendía su rancho, pero a fin del día nos comunicábamos. Tengo dos caballos y enseguida apareció Karina, un ángel de la guarda, que le dijo a su pareja: tráiganlos a casa'. Yo no la conocía. Y así es acá, la hermandad que se arma es muy fuerte".
Muy distinta es su mirada sobre el accionar oficial. La falta de información y presencia del Estado fue, para ella, alarmante. "Un desastre. Estoy en el barrio Gendarmería, escondida en mi lugar, y nadie vino a verme. Estoy preparada, tengo motobomba, pileta conectada, pero no esperaba que llegue nadie. La desinformación es total. Nadie te dice nada, nadie se preocupa", denuncia. Aseguró que ninguna autoridad se acercó para saber si necesitaba ayuda.
Hoy la situación parece dar un respiro. Hay mucho humo, pero bajó la temperatura y no hay viento. "Esperamos la lluvia", dice.
Flopy admitió que no llegó a sentir miedo, pero sí una tristeza profunda. "Había elegido este lugar para desconectar, para estar tranquila. Empezar a pensar que vas a perder el bosque... eso duele mucho".
Fuente: El Cordillerano
Por Daniel Pardo
Florencia "Flopy" Gorch es una de las deportistas más destacadas y queridas de Bariloche. Corredora de algunas de las competencias más exigentes del mundo, está acostumbrada a llevar su cuerpo y su mente al límite. Sin embargo, nada la había preparado para el desafío que le tocó enfrentar en los últimos días. Tuvo que convivir con el avance de los incendios forestales que amenazaron a Cholila, el lugar donde desde hace dos años pasa parte de su vida.
"Fue una semana de terror", resumió en Chocolate por la Noticia de El Cordillerano Radio 93.7. El fuego avanzaba desde distintos frentes y durante al menos dos días la sensación fue que el pueblo estaba rodeado. "Venía de todos lados. Ver el fuego tan cerca es muy fuerte. Esa sensación de que puede llegar a tu casa no te la olvidás más", contó.
El momento más crítico lo vivió estando sola. Su pareja había regresado a Bariloche cuando, de madrugada, recibió un llamado. "Tenemos acceso a información satelital de la NASA por incendios. A las dos de la mañana me llama mi pareja y me dice que salga de ahí ya. Lo hice y nunca vi nada así. Era como estar en el infierno".
Las condiciones climáticas no ayudaron: temperaturas extremas, entre 35 y 37 grados, y viento constante. Si bien el fuego en la parte alta logró ser controlado y dejó de estar tan encima, Flopy es clara: "Nunca podés decir ya está'".
En medio de la angustia, destacó la solidaridad entre vecinos. "Cada uno defendía su rancho, pero a fin del día nos comunicábamos. Tengo dos caballos y enseguida apareció Karina, un ángel de la guarda, que le dijo a su pareja: tráiganlos a casa'. Yo no la conocía. Y así es acá, la hermandad que se arma es muy fuerte".
Muy distinta es su mirada sobre el accionar oficial. La falta de información y presencia del Estado fue, para ella, alarmante. "Un desastre. Estoy en el barrio Gendarmería, escondida en mi lugar, y nadie vino a verme. Estoy preparada, tengo motobomba, pileta conectada, pero no esperaba que llegue nadie. La desinformación es total. Nadie te dice nada, nadie se preocupa", denuncia. Aseguró que ninguna autoridad se acercó para saber si necesitaba ayuda.
Hoy la situación parece dar un respiro. Hay mucho humo, pero bajó la temperatura y no hay viento. "Esperamos la lluvia", dice.
Flopy admitió que no llegó a sentir miedo, pero sí una tristeza profunda. "Había elegido este lugar para desconectar, para estar tranquila. Empezar a pensar que vas a perder el bosque... eso duele mucho".
Fuente: El Cordillerano