Familias afectadas por los incendios en Epuyén reclaman el inicio de las clasesPor Daniel Pardo
Mientras los incendios forestales continúan afectando distintas zonas de Chubut, crece la preocupación de familias y comunidades educativas por la situación de las escuelas en áreas rurales. Padres y madres de estudiantes denunciaron que, pese a que el ciclo lectivo debía comenzar la semana pasada, las clases no se iniciaron y se acumulan decisiones que, aseguran, ponen en riesgo el derecho a la educación.
Barbara Belikou vive en el paraje El Coihue de Epuyén y contó en El Cordillerano Radio que los bosques, "nuestro alrededor, todavía sigue ardiendo subterráneamente. A veces vuelve a arder por afuera". Comentó que justo cuando empezaban a recuperarse, fueron informados de que la escuela rural 58 del paraje El Coihue, va a cerrar un cargo docente.
Según expresaron, una de las principales medidas adoptadas fue la propuesta de dictar clases de manera virtual debido a la emergencia ígnea. Sin embargo, advierten que esa alternativa resulta inviable en los parajes rurales. "No tenemos electricidad estable ni acceso a internet, no hay computadoras y hay familias que incluso se quedaron sin casa a causa del fuego", señalaron.
A esta situación se suma el cierre de un cargo docente, justificado oficialmente por una baja en la matrícula. Desde la comunidad educativa indicaron que se trata de apenas tres alumnos menos, lo que implicaría la fusión de grados: de primero a tercero por un lado y de cuarto a sexto por otro. "Es un hacinamiento violento para niños y niñas que vienen de atravesar el trauma de los incendios", manifestaron.
Otro de los reclamos apunta al sistema de inscripciones, que actualmente impide anotar a estudiantes que no pertenezcan al radio escolar. Las familias recordaron que la escuela -identificada como la N° 58- históricamente mantuvo una política de puertas abiertas, especialmente para quienes buscaban su orientación artística y rural. "Ahora usan el sistema digital para vaciar la escuela y después decir que no hay matrícula", denunciaron.
Desde el colectivo de padres sostienen que estas medidas no son aisladas, sino parte de una estrategia de achicamiento que se profundiza en el contexto de la catástrofe ambiental. "Mientras nosotros estamos reconstruyendo nuestras vidas entre las cenizas, nos quitan la educación de nuestros hijos", afirmaron, y cuestionaron decisiones tomadas "desde un escritorio en Rawson" sin contemplar la realidad local.
Ante este panorama, las familias reclamaron la intervención del Ministerio de Educación y de Supervisión Escolar para obtener respuestas "humanas y reales". Entre los pedidos concretos se encuentran la continuidad -e incluso el refuerzo- de los cargos docentes, la habilitación de inscripciones para todos los estudiantes que elijan la escuela y la garantía inmediata de un espacio seguro y presencial para el dictado de clases.
Fuente: El Cordillerano
Por Daniel Pardo
Mientras los incendios forestales continúan afectando distintas zonas de Chubut, crece la preocupación de familias y comunidades educativas por la situación de las escuelas en áreas rurales. Padres y madres de estudiantes denunciaron que, pese a que el ciclo lectivo debía comenzar la semana pasada, las clases no se iniciaron y se acumulan decisiones que, aseguran, ponen en riesgo el derecho a la educación.
Barbara Belikou vive en el paraje El Coihue de Epuyén y contó en El Cordillerano Radio que los bosques, "nuestro alrededor, todavía sigue ardiendo subterráneamente. A veces vuelve a arder por afuera". Comentó que justo cuando empezaban a recuperarse, fueron informados de que la escuela rural 58 del paraje El Coihue, va a cerrar un cargo docente.
Según expresaron, una de las principales medidas adoptadas fue la propuesta de dictar clases de manera virtual debido a la emergencia ígnea. Sin embargo, advierten que esa alternativa resulta inviable en los parajes rurales. "No tenemos electricidad estable ni acceso a internet, no hay computadoras y hay familias que incluso se quedaron sin casa a causa del fuego", señalaron.
A esta situación se suma el cierre de un cargo docente, justificado oficialmente por una baja en la matrícula. Desde la comunidad educativa indicaron que se trata de apenas tres alumnos menos, lo que implicaría la fusión de grados: de primero a tercero por un lado y de cuarto a sexto por otro. "Es un hacinamiento violento para niños y niñas que vienen de atravesar el trauma de los incendios", manifestaron.
Otro de los reclamos apunta al sistema de inscripciones, que actualmente impide anotar a estudiantes que no pertenezcan al radio escolar. Las familias recordaron que la escuela -identificada como la N° 58- históricamente mantuvo una política de puertas abiertas, especialmente para quienes buscaban su orientación artística y rural. "Ahora usan el sistema digital para vaciar la escuela y después decir que no hay matrícula", denunciaron.
Desde el colectivo de padres sostienen que estas medidas no son aisladas, sino parte de una estrategia de achicamiento que se profundiza en el contexto de la catástrofe ambiental. "Mientras nosotros estamos reconstruyendo nuestras vidas entre las cenizas, nos quitan la educación de nuestros hijos", afirmaron, y cuestionaron decisiones tomadas "desde un escritorio en Rawson" sin contemplar la realidad local.
Ante este panorama, las familias reclamaron la intervención del Ministerio de Educación y de Supervisión Escolar para obtener respuestas "humanas y reales". Entre los pedidos concretos se encuentran la continuidad -e incluso el refuerzo- de los cargos docentes, la habilitación de inscripciones para todos los estudiantes que elijan la escuela y la garantía inmediata de un espacio seguro y presencial para el dictado de clases.
Fuente: El Cordillerano