Fallo ejemplar contra Shell por el derrame de petróleo en Magdalena: pagará U$S 90 millones Esta semana, la Justicia rechazó el acuerdo firmado en 2009 entre el municipio de Magdalena y la petrolera Shell por el derrame de petróleo ocurrido en 1999. La resolución dejó sin efecto la reducción de u$s 90 millones a u$s 9,5 millones en concepto de reparación ambiental.
El Juzgado Civil y Comercial Federal 3 notificó la decisión tras la feria judicial de enero. El fallo estableció que los derechos ambientales son de orden público y no pueden negociarse mediante acuerdos privados.
Cómo fue el derrame de petróleo de Shell en Magdalena hace más de 25 años
El 15 de enero de 1999, el buque Sea Paraná impactó contra el petrolero Estrella Pampeana de Shell. El choque provocó el derrame de más de 5 millones de litros de hidrocarburos en las costas bonaerenses de Magdalena.
Este incidente generó un daño ambiental sin precedentes en Argentina. Las consecuencias afectaron el ecosistema, la población local y la economía regional de manera prolongada.
El polémico acuerdo de 2009 que favorecía a Shell por el derrame de petróleo en Magdalena
Diez años después del derrame, el entonces intendente Fernando Carballo impulsó un plebiscito no vinculante. La propuesta consistía en aceptar u$s 9,5 millones de Shell a cambio de retirar las demandas.
El acuerdo contó con apoyo del radicalismo y triunfó el SÍ con el 77% de los votos. En ese momento, Juan José Aranguren era CEO de Shell Argentina, quien posteriormente fue ministro de Energía.
La municipalidad de Magdalena había demandado inicialmente a la petrolera en el juzgado federal número 1 de La Plata. En 2002, el juez Julio César Miralles resolvió que Shell debía ejecutar tareas de recomposición por u$s 35 millones.
Los fundamentos del rechazo judicial
En la causa por el derrame de petróleo, el juez Juan Rafael Stinco consideró que el monto acordado entre Magdalena y Shell resulta «arbitrario y carece de sustento técnico».
Según el fallo, «el acuerdo se limita a establecer una suma de dinero de carácter global, desvinculada de toda evaluación objetiva, técnica o económica«.
El magistrado señaló la ausencia de parámetros que justifiquen la reducción. No se identificaron estudios ambientales, estimaciones de costos de recomposición ni criterios objetivos en el acuerdo.
La resolución destacó que la voluntad de las partes no puede colocarse por encima del artículo 41 de la Constitución Nacional. Tampoco puede prevalecer sobre la Ley General del Ambiente, independientemente del respaldo popular.
El tribunal también validó las presentaciones de Leonardo Fediuk contra el derrame de petróleo de Shell en Magdalena, admitido como tercero interesado. Fediuk destacó la falta de un Estudio de Impacto Ambiental y la ausencia de peritajes actualizados.
Un acuerdo desactualizado
El juez consideró «objetivamente desactualizado» el convenio, tanto por el tiempo transcurrido como por las obligaciones accesorias asumidas.
Debido al derrame, Shell había ofrecido asesoramiento no vinculante en proyectos turísticos, industriales y de gestión de residuos para el municipio de Magdalena.
Sin embargo, para el tribunal, estas cláusulas no se adecuan al contexto ambiental y normativo actual.
Los estudios incorporados hasta 2009 demostraron que el daño persistía y continuaba produciendo efectos negativos sobre el ecosistema.
La causa por el derrame de Shell en Magdalena retoma ahora su curso original. La petrolera deberá afrontar los costos completos de reparación ambiental por el desastre de 1999.
Fuente: Noticias Ambientales
Esta semana, la Justicia rechazó el acuerdo firmado en 2009 entre el municipio de Magdalena y la petrolera Shell por el derrame de petróleo ocurrido en 1999. La resolución dejó sin efecto la reducción de u$s 90 millones a u$s 9,5 millones en concepto de reparación ambiental.
El Juzgado Civil y Comercial Federal 3 notificó la decisión tras la feria judicial de enero. El fallo estableció que los derechos ambientales son de orden público y no pueden negociarse mediante acuerdos privados.
Cómo fue el derrame de petróleo de Shell en Magdalena hace más de 25 años
El 15 de enero de 1999, el buque Sea Paraná impactó contra el petrolero Estrella Pampeana de Shell. El choque provocó el derrame de más de 5 millones de litros de hidrocarburos en las costas bonaerenses de Magdalena.
Este incidente generó un daño ambiental sin precedentes en Argentina. Las consecuencias afectaron el ecosistema, la población local y la economía regional de manera prolongada.
El polémico acuerdo de 2009 que favorecía a Shell por el derrame de petróleo en Magdalena
Diez años después del derrame, el entonces intendente Fernando Carballo impulsó un plebiscito no vinculante. La propuesta consistía en aceptar u$s 9,5 millones de Shell a cambio de retirar las demandas.
El acuerdo contó con apoyo del radicalismo y triunfó el SÍ con el 77% de los votos. En ese momento, Juan José Aranguren era CEO de Shell Argentina, quien posteriormente fue ministro de Energía.
La municipalidad de Magdalena había demandado inicialmente a la petrolera en el juzgado federal número 1 de La Plata. En 2002, el juez Julio César Miralles resolvió que Shell debía ejecutar tareas de recomposición por u$s 35 millones.
Los fundamentos del rechazo judicial
En la causa por el derrame de petróleo, el juez Juan Rafael Stinco consideró que el monto acordado entre Magdalena y Shell resulta «arbitrario y carece de sustento técnico».
Según el fallo, «el acuerdo se limita a establecer una suma de dinero de carácter global, desvinculada de toda evaluación objetiva, técnica o económica«.
El magistrado señaló la ausencia de parámetros que justifiquen la reducción. No se identificaron estudios ambientales, estimaciones de costos de recomposición ni criterios objetivos en el acuerdo.
La resolución destacó que la voluntad de las partes no puede colocarse por encima del artículo 41 de la Constitución Nacional. Tampoco puede prevalecer sobre la Ley General del Ambiente, independientemente del respaldo popular.
El tribunal también validó las presentaciones de Leonardo Fediuk contra el derrame de petróleo de Shell en Magdalena, admitido como tercero interesado. Fediuk destacó la falta de un Estudio de Impacto Ambiental y la ausencia de peritajes actualizados.
Un acuerdo desactualizado
El juez consideró «objetivamente desactualizado» el convenio, tanto por el tiempo transcurrido como por las obligaciones accesorias asumidas.
Debido al derrame, Shell había ofrecido asesoramiento no vinculante en proyectos turísticos, industriales y de gestión de residuos para el municipio de Magdalena.
Sin embargo, para el tribunal, estas cláusulas no se adecuan al contexto ambiental y normativo actual.
Los estudios incorporados hasta 2009 demostraron que el daño persistía y continuaba produciendo efectos negativos sobre el ecosistema.
La causa por el derrame de Shell en Magdalena retoma ahora su curso original. La petrolera deberá afrontar los costos completos de reparación ambiental por el desastre de 1999.
Fuente: Noticias Ambientales