El Gobierno busca asustar a los gremios combativos con un operativo desmedidoPor Thiago Buglione
A falta de un dìa para que la Càmara de Diputados debata el proyecto de reforma laboral que tanto obsesiona a Milei y compañìa, la sucesora de Patricia Bullrich en el ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ya prepara un nuevo megaoperativo en las inmediaciones del Congreso Nacional. Con camiones hidrantes, camionetas, motos y hasta un motorhome gigante, los efectivos de la Gendarmería Nacional se apostan en la calle de la entrada a la Cámara baja del Parlamento, en Avenida Rivadavia entre Callao y Riobamba. El Gobierno evalúa la revisión de las mochilas de los manifestantes y la "regulación" del uso de banderas. Además, anunciaron que con el fin de "preservar la integridad física" de aquellos periodistas, camarógrafos y reporteros gráficos que cubran la marcha, "se recomienda evitar posicionarse entre eventuales focos violentos y el personal de las Fuerzas de Seguridad afectado al operativo".
En el medio de estos preparativos, con el Congreso vallado, gendarmes merodeando alrededor de la Plaza de los Dos Congresos y un operativo gigantesco -más grande aún que el dispuesto cada miércoles-, el colectivo de jubilados volvió a marchar para continuar reclamando por la recomposición de sus haberes, la devolución de la cobertura de sus medicamentos y, en esta ocasión, se sumó la preocupación por la reforma laboral, la violencia de las fuerzas armadas y la noticia de los despidos de trabajadores y cierres de fábrica que se renuevan cada día.
Margarita Aillapan es una jubilada de origen mapuche que, desde hace meses se moviliza todos los miércoles al Congreso. Lleva una bandera argentina a sus espaldas y una remera negra que reza: "Las Malvinas son argentinas". Margarita asegura que vive esta situación con "mucha angustia" y espera, con más esperanzas que certezas, que el Congreso le "pondrá un freno a este disparate". "Yo pienso que está bien modernizar las leyes, pero son todas en contra del trabajador. No puede ser. Es todo a beneficio de ellos, los empresarios. Están en juego los derechos conquistados desde hace años", alertó la jubilada.
Cuando Margarita hacía referencia a los derechos conquistados por los trabajadores, un hombre con la camiseta de Independiente se acercó, Constitución en mano, y señaló el artículo 14 bis que consagra los derechos del trabajador, los gremios y la seguridad social: "No nos respetan ni eso. Esto está en juego, van contra la Constitución", exclamó el jubilado.
El operativo de las fuerzas de seguridad involucró a la Policía de la Ciudad, la Federal y hasta una camioneta del Servicio Penitenciario, con una cantidad de efectivos que igualaba a la de los manifestantes. Además de la amenaza latente de la Gendarmería que, con sus vehículos y uniformes imponentes, esperaban detrás del inmenso vallado dispuesto a lo ancho de toda la vereda de la Plaza del Congreso. En cada calle que desemboca a la Plaza, un cordón de la Policía de la Ciudad impedía el tráfico de autos desde una cuadra antes.
"Es algo totalmente precario que a los jubilados nos va a hacer mucho daño porque van a desfinanciar el Anses", cuenta Pablo Luna, un jubilado ex trabajador de YPF que "por las políticas de Menem en los noventa no pude llegar a los 30 años de aporte y ahora estoy condenado a la mínima", en referencia al proyecto de reforma laboral que estipula que los aportes patronales que antes eran destinados al financiamiento del organismo, ahora irían al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), lo que representa una pérdida de entre 2.500 y 6.000 millones de dólares anuales.
Luna asegura que las políticas económicas de la gestión de Milei ya están teniendo resultados catastróficos en la pérdida de empleo y considera que la reforma laboral no hará otra cosa que profundizar esa crisis. "Hoy miraba lo de Fate, es terrible, casi mil familias en la calle. y todos los días es una noticia diferente. Tengo el caso de mi hijo de 37 años, electricista. Lo echaron de la fábrica en la que trabajaba. Nunca faltó, siempre laburó, e igual así lo dejaron en la calle" contó Pablo, visiblemente angustiado. La misma situación invade a Margarita Aillapan: "Estuve mirando la tele a la mañana y me agarró una angustia terrible. El dueño de la empresa ni siquiera se sienta a charlar con los trabajadores, después de hacerse rico gracias a ellos", contó Aillapan y disparó contra el gobierno: Todo esto pasa porque tenemos un Presidente que lo permite y una senadora, que antes fue ministra, que es la mujer más violenta que existe y reprime a todos los que quieren reclamar", concluyó.
José, un jubilado del sector gráfico, asegura que transita con "mucha tristeza la decadencia en la que nos está llevando este gobierno", luego de recordar la tradición industrial de años anteriores. "Han destruido la industria desde la dictadura militar del 76 para acá, Ménem inclusive, la destrozaron. Eso hace que cualquier gobierno que venga tenga que responderle a la matriz económica que diseñan desde Estados Unidos. Y este gobierno es lo peor que nos puede pasar, porque empeora esto cada día más y encima lo hace abiertamente. Es una entrega total, sin reservas, una vergüenza total", aseveró José.
Fuente: Página 12
Por Thiago Buglione
A falta de un dìa para que la Càmara de Diputados debata el proyecto de reforma laboral que tanto obsesiona a Milei y compañìa, la sucesora de Patricia Bullrich en el ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ya prepara un nuevo megaoperativo en las inmediaciones del Congreso Nacional. Con camiones hidrantes, camionetas, motos y hasta un motorhome gigante, los efectivos de la Gendarmería Nacional se apostan en la calle de la entrada a la Cámara baja del Parlamento, en Avenida Rivadavia entre Callao y Riobamba. El Gobierno evalúa la revisión de las mochilas de los manifestantes y la "regulación" del uso de banderas. Además, anunciaron que con el fin de "preservar la integridad física" de aquellos periodistas, camarógrafos y reporteros gráficos que cubran la marcha, "se recomienda evitar posicionarse entre eventuales focos violentos y el personal de las Fuerzas de Seguridad afectado al operativo".
En el medio de estos preparativos, con el Congreso vallado, gendarmes merodeando alrededor de la Plaza de los Dos Congresos y un operativo gigantesco -más grande aún que el dispuesto cada miércoles-, el colectivo de jubilados volvió a marchar para continuar reclamando por la recomposición de sus haberes, la devolución de la cobertura de sus medicamentos y, en esta ocasión, se sumó la preocupación por la reforma laboral, la violencia de las fuerzas armadas y la noticia de los despidos de trabajadores y cierres de fábrica que se renuevan cada día.
Margarita Aillapan es una jubilada de origen mapuche que, desde hace meses se moviliza todos los miércoles al Congreso. Lleva una bandera argentina a sus espaldas y una remera negra que reza: "Las Malvinas son argentinas". Margarita asegura que vive esta situación con "mucha angustia" y espera, con más esperanzas que certezas, que el Congreso le "pondrá un freno a este disparate". "Yo pienso que está bien modernizar las leyes, pero son todas en contra del trabajador. No puede ser. Es todo a beneficio de ellos, los empresarios. Están en juego los derechos conquistados desde hace años", alertó la jubilada.
Cuando Margarita hacía referencia a los derechos conquistados por los trabajadores, un hombre con la camiseta de Independiente se acercó, Constitución en mano, y señaló el artículo 14 bis que consagra los derechos del trabajador, los gremios y la seguridad social: "No nos respetan ni eso. Esto está en juego, van contra la Constitución", exclamó el jubilado.
El operativo de las fuerzas de seguridad involucró a la Policía de la Ciudad, la Federal y hasta una camioneta del Servicio Penitenciario, con una cantidad de efectivos que igualaba a la de los manifestantes. Además de la amenaza latente de la Gendarmería que, con sus vehículos y uniformes imponentes, esperaban detrás del inmenso vallado dispuesto a lo ancho de toda la vereda de la Plaza del Congreso. En cada calle que desemboca a la Plaza, un cordón de la Policía de la Ciudad impedía el tráfico de autos desde una cuadra antes.
"Es algo totalmente precario que a los jubilados nos va a hacer mucho daño porque van a desfinanciar el Anses", cuenta Pablo Luna, un jubilado ex trabajador de YPF que "por las políticas de Menem en los noventa no pude llegar a los 30 años de aporte y ahora estoy condenado a la mínima", en referencia al proyecto de reforma laboral que estipula que los aportes patronales que antes eran destinados al financiamiento del organismo, ahora irían al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), lo que representa una pérdida de entre 2.500 y 6.000 millones de dólares anuales.
Luna asegura que las políticas económicas de la gestión de Milei ya están teniendo resultados catastróficos en la pérdida de empleo y considera que la reforma laboral no hará otra cosa que profundizar esa crisis. "Hoy miraba lo de Fate, es terrible, casi mil familias en la calle. y todos los días es una noticia diferente. Tengo el caso de mi hijo de 37 años, electricista. Lo echaron de la fábrica en la que trabajaba. Nunca faltó, siempre laburó, e igual así lo dejaron en la calle" contó Pablo, visiblemente angustiado. La misma situación invade a Margarita Aillapan: "Estuve mirando la tele a la mañana y me agarró una angustia terrible. El dueño de la empresa ni siquiera se sienta a charlar con los trabajadores, después de hacerse rico gracias a ellos", contó Aillapan y disparó contra el gobierno: Todo esto pasa porque tenemos un Presidente que lo permite y una senadora, que antes fue ministra, que es la mujer más violenta que existe y reprime a todos los que quieren reclamar", concluyó.
José, un jubilado del sector gráfico, asegura que transita con "mucha tristeza la decadencia en la que nos está llevando este gobierno", luego de recordar la tradición industrial de años anteriores. "Han destruido la industria desde la dictadura militar del 76 para acá, Ménem inclusive, la destrozaron. Eso hace que cualquier gobierno que venga tenga que responderle a la matriz económica que diseñan desde Estados Unidos. Y este gobierno es lo peor que nos puede pasar, porque empeora esto cada día más y encima lo hace abiertamente. Es una entrega total, sin reservas, una vergüenza total", aseveró José.
Fuente: Página 12