Géneros

¿Derogar el femicidio?: "Cúneo Libarona quiere empoderar a los violentos machistas"

Por Roxana Sandá

El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, regresó de Alemania con el espíritu antiderechos recargado, y una vieja obsesión que enarbola desde que su gran amigo Javier Milei ocupa el Gobierno: derogar la figura del femicidio del Código Penal, para introducir las de "hombricidio y femicidio". En una entrevista radial, volvió a decir que la considera "inconstitucional" y que hay que darle otra forma "para que sea justa y proporcional para todos". Las declaraciones fueron repudiadas por movimientos de mujeres y diversidades de todo el país, y la Multisectorial de Mujeres de Mar del Plata emitió un comunicado de alerta permanente. "De lograr la derogación -advierte-, los femicidas que fueron condenados desde 2012 -cuando se incorporó la figura al Código Penal- a prisión perpetua, tendrán derecho a la aplicación de la ley más benigna, que por ser más benigna es retroactiva, conforme a la normativa constitucional."

Los jueces -precisa el documento- "deberán readecuar las penas de dichos condenados fijando nuevas, que pueden ir de 8 a 25 años, y habrá quienes ya quedarían en libertad".

Que el -por lo menos hasta ahora- ministro sostenga brutalidades del tipo "el femicidio es inconstitucional por estar sólo centrado en la mujer", o que replique con deferencia el discurso homofóbico y odiante de Milei en Davos, no provoca temor, sino más bien repulsión por la estructura machista, patriarcal y punitivista que encarna. Lo alarmante, en un país donde se comete un femicidio cada 30 horas, es el poder de daño que pueda ejercer este hombre -o sus potenciales sucesores-, que acompañó el desmantelamiento de 13 programas públicos de políticas de género y diversidades, y aún celebra la eliminación del Programa de apoyo urgente y asistencia integral inmediata en casos de violencias extremas por motivos de género.

"Los intereses que defiende este gobierno son los intereses propios de un gobierno fascista de derecha extrema, porque entiendo que hay un ataque al concepto de género por parte de Javier Milei y sus funcionarios y funcionarias, que es sistemático", reflexiona Laura Hochberg, referenta histórica de la Multisectorial de las Mujeres, formada por unas treinta organizaciones de todo el país. "Se desconoce la violencia estructural y se promueve una visión patriarcal que invisibiliza la violencia machista. En el foro de Davos, en febrero del año pasado, Milei afirmó que el feminismo radical, la ideología de género y el ecologismo extremo han sido manipulados para justificar la expansión del Estado y erosionar la libertad individual. Creo que ahí se encuentra el fondo de esos intereses que este gobierno permanentemente defiende."

Misóginos sin careta

Desde la Multisectorial remarcan que la consecuencia "gravísima (de derogar la figura de femicidio) tiene que ver con empoderar a los violentos machistas, y es aquí donde la misoginia sale a la luz. En esta sociedad patriarcal las mujeres somos consideradas objetos, de las que se puede disponer para perpetrar una violación, entre tantas otras cosas, y somos consideradas propiedad del violento, tanto, que los femicidas han asesinado a las mujeres como único camino para garantizar esa propiedad".

Solo durante 2025, el Observatorio MuMaLá -una de las organizaciones que integra la Multisectorial- registró más de 100 intentos de femicidio en General Pueyrredón. La mayoría fueron perpetrados por parejas o ex parejas, familiares o conocidos de las víctimas. Hace una semana hallaron el cadáver de Mercedes Rosa Del Luca, de 57 años, con signos de asfixia mecánica, en un baldío de Punta Mogotes. Por el femicidio fue detenido su pareja, un varón a quien sí la Justicia protegió su identidad, y solo proporcionó las siglas del nombre, R.D.G. Gracias a la existencia de la Ley 26.791 que anhelan derogar Milei y Cúneo Libarona, la causa pudo ser caratulada como "homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género".

Hace tiempo que Laura Hochberg desgrana los discursos odiantes que emanan de la cúpula del poder mileista y direccionan hacia diferentes sectores sociales, con especial saña sobre los más vulnerados o invisibilizados. "Alimentan al patriarcado", lamenta.

¿Qué fuiste descubriendo en esos hilos de violencia discursiva?

-Que todos los dichos volcados a sus discursos de la llamada batalla cultural alimentan este machismo violento e impune. Y en cuanto a los derechos de género que puedan seguir quitando en estos dos años de gestión que les queda, me parece que hay otra propuesta de Mariano Cúneo Libarona, que además de atacar la figura de femicidio en el Código Penal para eliminarla, pretende eliminar lo que se denomina falsas denuncias. El objetivo es culpabilizar a las víctimas, y que sientan mucho miedo de denunciar, justamente por ese temor de poder ir presas. Fijate, por ejemplo, que el caso de Pablo Laurta, el femicida que fundó Varones víctimas de denuncias falsas, y que fue acompañado por los ideólogos ultraderechistas de La Libertad Avanza (LLA), Agustín Laje y Nicolás Márquez, revela la idea de este gobierno de ir por más quita de derechos que, además, fueron conquistados por el movimiento de mujeres y diversidades.

Son momentos de intemperie feroz para el cobijo de las vidas de niñas, adolescentes y mujeres. ¿Qué reconstrucción posible debería acordarse entre los feminismos y transfeminismos?

-Pelear por la emergencia nacional en violencias contra las mujeres y diversidades, porque estamos en emergencia, no nos cabe la menor duda, en cuanto al permanente aumento de los femicidios y de la violencia de género, justamente por los discursos de odio y los discursos misóginos de este gobierno, que lo único que hace es empoderar y hacer sentir a los agresores impunes ante un ataque o incluso ante un femicidio.

La emergencia en violencias es otro de los reclamos centrales de las agendas feministas que Milei decidió ignorar, además de desmantelar todas las políticas de acompañamiento y protección.

-Sí, pero esa medida es urgente y debería volver a incluir acciones integrales de prevención, educación, asistencia, refugio, justicia y reparación, respaldada por presupuestos reales y sostenidos. Es imprescindible para esto asignar fondos específicos, crear protocolos vigentes, fortalecer redes territoriales y establecer sistemas de alerta temprana. Lo que se llamaría prevenir la violencia de género antes que ocurra la agresión y los femicidios.

De cara al 8M, ¿cuáles son las estrategias y desafíos principales para desplegar un horizonte que nos resguarde a todxs?

-Las estrategias van de la mano con las acciones que nosotras, como movimiento de mujeres y diversidades de la Argentina, nos hemos trazado, de no dejar la calle como el lugar principal de lucha por nuestros derechos conquistados, porque todo lo que hemos conseguido a lo largo de tantos años fue con lucha. Podríamos hablar de muchísimos ejemplos, pero fue con lucha, con unidad y en la calle. Entiendo que ésta es la acción principal para lo que viene de 2026.

Fuente: Página 12