Quién es Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo de IránPor Patrick Wintour
Mojtaba Jamenei, el segundo hijo del asesinado Ali Jamenei, ha sido elegido para suceder a su padre como líder supremo de Irán, lo que supone poner a un perfil considerado radical al frente de la República Islámica en el momento más turbulento de sus 48 años de historia y envia una poderosa señal de que, por ahora, no tiene intención de cambiar de rumbo. El nombramiento ha sido confirmado por las agencias oficiales del país.
Rígido en sus posiciones antioccidentales, Mojtaba Jamenei no es el candidato que Donald Trump hubiera deseado. Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, afirmó hace unos días que Irán estaba gobernado por "fanáticos religiosos lunáticos" y es poco probable que el nombramiento de Jamenei disipe esa opinión.
La elección del líder supremo la realiza la Asamblea de Expertos, compuesta por 88 miembros, quienes en este caso seleccionaba entre seis posibles candidatos. Su elección es una señal contundente, aunque previsible, de que el Gobierno no busca un acuerdo con Estados Unidos.
Trump ha afirmado que el peor escenario posible sería que el sucesor de Jamenei fuera "tan malo como el anterior".
Durante más de una década se ha especulado sobre su posible sucesor, especulación que se acentuó tras la muerte de Ebrahim Raisi, presidente electo y favorito de Jamenei, en un accidente de helicóptero.
Mojtaba Jamenei nació en 1969 y estudió teología tras graduarse en la escuela secundaria. A los 17 años participó en la guerra entre Irán e Irak, pero no fue hasta finales de la década de 1990 cuando fue reconocido como una figura pública por derecho propio.
Tras la aplastante derrota del candidato predilecto de Jamenei, Ali Akbar Nategh Nuri, en las elecciones presidenciales de 1997, donde obtuvo solo el 25% de los votos finales, varios grupos conservadores iraníes se dieron cuenta de la necesidad de cambiar sus estructuras, y Mojtaba Jamenei fue clave en ese proyecto.
También fue considerado por los reformistas como un elemento clave en la represión de las protestas de 2009, que surgieron tras las acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales, y su nombre fue coreado en las calles como uno de los responsables. Mostafa Tajzadeh, un destacado miembro de los partidos reformistas iraníes que fue encarcelado tras las elecciones, alegó que su caso legal y el de su esposa, Fakhr al-Sadat Mohtashamipour, estaban bajo la supervisión directa de Mojtaba Jamenei.
En 2022 recibió el título de ayatolá, esencial para su ascenso. Para entonces, era una figura habitual junto a su padre en las reuniones políticas, además de desempeñar un papel influyente en la Corporación de Radiodifusión de la República Islámica, el medio de comunicación oficial del Gobierno, a menudo criticado por producir propaganda política que muchos iraníes rechazan en favor de canales satelitales extranjeros. También ha desempeñado un papel central en la Administración del importante imperio financiero de su padre.
Sus aliados políticos más cercanos son Ahmad Vahidi, el recién nombrado comandante de la Guardia Revolucionaria; Hossein Taeb, exjefe de la organización de inteligencia del CGRI; y Mohammad Bagher Ghalibaf, actual presidente del Parlamento.
Los reformistas se han resistido duramente mucho tiempo a su nombramiento por su carácter hereditario. El ex primer ministro Mir Hossein Mousavi, refiriéndose al largo historial de rumores sobre la sucesión, escribió en 2022: "Llevan 13 años oyendo noticias de esta conspiración. Si no la están llevando a cabo realmente, ¿por qué no niegan tal intención de una vez por todas?".
La Asamblea de Expertos, en respuesta, denunció la "falta de sentido de las dudas" y afirmó que la asamblea seleccionaría solo a "los más cualificados e idóneos".
La semana pasada Israel atacó el edificio en la ciudad iraní de Qom, uno de los principales centros de poder del chiismo, donde estaba prevista la asamblea de elección, pero el edificio estaba vacío, según medios afiliados a la Guardia Revolucionaria.
Fuente: elDiarioAr
Por Patrick Wintour
Mojtaba Jamenei, el segundo hijo del asesinado Ali Jamenei, ha sido elegido para suceder a su padre como líder supremo de Irán, lo que supone poner a un perfil considerado radical al frente de la República Islámica en el momento más turbulento de sus 48 años de historia y envia una poderosa señal de que, por ahora, no tiene intención de cambiar de rumbo. El nombramiento ha sido confirmado por las agencias oficiales del país.
Rígido en sus posiciones antioccidentales, Mojtaba Jamenei no es el candidato que Donald Trump hubiera deseado. Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, afirmó hace unos días que Irán estaba gobernado por "fanáticos religiosos lunáticos" y es poco probable que el nombramiento de Jamenei disipe esa opinión.
La elección del líder supremo la realiza la Asamblea de Expertos, compuesta por 88 miembros, quienes en este caso seleccionaba entre seis posibles candidatos. Su elección es una señal contundente, aunque previsible, de que el Gobierno no busca un acuerdo con Estados Unidos.
Trump ha afirmado que el peor escenario posible sería que el sucesor de Jamenei fuera "tan malo como el anterior".
Durante más de una década se ha especulado sobre su posible sucesor, especulación que se acentuó tras la muerte de Ebrahim Raisi, presidente electo y favorito de Jamenei, en un accidente de helicóptero.
Mojtaba Jamenei nació en 1969 y estudió teología tras graduarse en la escuela secundaria. A los 17 años participó en la guerra entre Irán e Irak, pero no fue hasta finales de la década de 1990 cuando fue reconocido como una figura pública por derecho propio.
Tras la aplastante derrota del candidato predilecto de Jamenei, Ali Akbar Nategh Nuri, en las elecciones presidenciales de 1997, donde obtuvo solo el 25% de los votos finales, varios grupos conservadores iraníes se dieron cuenta de la necesidad de cambiar sus estructuras, y Mojtaba Jamenei fue clave en ese proyecto.
También fue considerado por los reformistas como un elemento clave en la represión de las protestas de 2009, que surgieron tras las acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales, y su nombre fue coreado en las calles como uno de los responsables. Mostafa Tajzadeh, un destacado miembro de los partidos reformistas iraníes que fue encarcelado tras las elecciones, alegó que su caso legal y el de su esposa, Fakhr al-Sadat Mohtashamipour, estaban bajo la supervisión directa de Mojtaba Jamenei.
En 2022 recibió el título de ayatolá, esencial para su ascenso. Para entonces, era una figura habitual junto a su padre en las reuniones políticas, además de desempeñar un papel influyente en la Corporación de Radiodifusión de la República Islámica, el medio de comunicación oficial del Gobierno, a menudo criticado por producir propaganda política que muchos iraníes rechazan en favor de canales satelitales extranjeros. También ha desempeñado un papel central en la Administración del importante imperio financiero de su padre.
Sus aliados políticos más cercanos son Ahmad Vahidi, el recién nombrado comandante de la Guardia Revolucionaria; Hossein Taeb, exjefe de la organización de inteligencia del CGRI; y Mohammad Bagher Ghalibaf, actual presidente del Parlamento.
Los reformistas se han resistido duramente mucho tiempo a su nombramiento por su carácter hereditario. El ex primer ministro Mir Hossein Mousavi, refiriéndose al largo historial de rumores sobre la sucesión, escribió en 2022: "Llevan 13 años oyendo noticias de esta conspiración. Si no la están llevando a cabo realmente, ¿por qué no niegan tal intención de una vez por todas?".
La Asamblea de Expertos, en respuesta, denunció la "falta de sentido de las dudas" y afirmó que la asamblea seleccionaría solo a "los más cualificados e idóneos".
La semana pasada Israel atacó el edificio en la ciudad iraní de Qom, uno de los principales centros de poder del chiismo, donde estaba prevista la asamblea de elección, pero el edificio estaba vacío, según medios afiliados a la Guardia Revolucionaria.
Fuente: elDiarioAr