Afectados y sin casas: Vecinos de Sismográfica reclaman respuestas urgentesA dos meses del derrumbe en el barrio Sismográfica, la situación de las familias afectadas continúa siendo crítica. Vecinos aseguran que aún no reciben respuestas concretas y que la incertidumbre crece con el paso de los días.
"Estamos esperando los albergues desde hace dos meses. Somos unas 15 familias entre niños y adultos mayores que lo perdimos todo", relató una vecina, quien explicó que vivían en el sector desde hacía años, donde habían comprado mejoras y construido sus viviendas de forma progresiva.
La situación es especialmente compleja para quienes tienen hijos. "Es bastante complicado estar con los chicos, sobre todo por la comida y las comodidades. Uno como adulto puede sobrellevarlo, pero con menores se hace mucho más difícil", sostuvo.
A esto se suma la imposibilidad de acceder a un alquiler. Según indicaron, los precios superan el millón de pesos y muchos propietarios no aceptan familias con niños. "Queremos respuestas y soluciones", reclamaron.
Por su parte, Oscar Monsalve, vicepresidente de la vecinal, señaló que actualmente hay unas 40 personas alojadas en espacios provisorios y que el proceso de construcción de viviendas podría demorar al menos un año. "No somos quilomberos, somos un barrio trabajador", remarcó.
En ese sentido, confirmó que continuarán con manifestaciones pacíficas todos los días 18 de cada mes. "No vamos a parar la lucha hasta que tengamos respuestas", afirmó.
Además, advirtió que aún no hay definiciones sobre los lotes donde podrían reubicarse las familias. "No sabemos el lugar. Estamos trabajando todos los días para presentar alternativas, pero el barrio no se puede trasladar a un solo sitio", explicó.
La crisis también impacta en lo laboral: unas 50 familias perdieron sus fuentes de ingreso y muchas debieron mudarse a distintos puntos de la ciudad, alterando por completo su rutina, incluyendo el cambio de escuelas para los niños.
"Las respuestas del Gobierno y del Municipio no pueden quedar en discusiones partidarias. Lo mejor es que se sienten las tres partes y den soluciones", sostuvo Monsalve.
Mientras tanto, un grupo de 28 personas trabaja de manera constante para asistir a los damnificados, aunque reconocen que la situación los supera. "Hay mucha necesidad en el barrio. Vamos a seguir luchando porque hay familias que necesitan respuestas urgentes", concluyó.
Fuente: El Comodorense
A dos meses del derrumbe en el barrio Sismográfica, la situación de las familias afectadas continúa siendo crítica. Vecinos aseguran que aún no reciben respuestas concretas y que la incertidumbre crece con el paso de los días.
"Estamos esperando los albergues desde hace dos meses. Somos unas 15 familias entre niños y adultos mayores que lo perdimos todo", relató una vecina, quien explicó que vivían en el sector desde hacía años, donde habían comprado mejoras y construido sus viviendas de forma progresiva.
La situación es especialmente compleja para quienes tienen hijos. "Es bastante complicado estar con los chicos, sobre todo por la comida y las comodidades. Uno como adulto puede sobrellevarlo, pero con menores se hace mucho más difícil", sostuvo.
A esto se suma la imposibilidad de acceder a un alquiler. Según indicaron, los precios superan el millón de pesos y muchos propietarios no aceptan familias con niños. "Queremos respuestas y soluciones", reclamaron.
Por su parte, Oscar Monsalve, vicepresidente de la vecinal, señaló que actualmente hay unas 40 personas alojadas en espacios provisorios y que el proceso de construcción de viviendas podría demorar al menos un año. "No somos quilomberos, somos un barrio trabajador", remarcó.
En ese sentido, confirmó que continuarán con manifestaciones pacíficas todos los días 18 de cada mes. "No vamos a parar la lucha hasta que tengamos respuestas", afirmó.
Además, advirtió que aún no hay definiciones sobre los lotes donde podrían reubicarse las familias. "No sabemos el lugar. Estamos trabajando todos los días para presentar alternativas, pero el barrio no se puede trasladar a un solo sitio", explicó.
La crisis también impacta en lo laboral: unas 50 familias perdieron sus fuentes de ingreso y muchas debieron mudarse a distintos puntos de la ciudad, alterando por completo su rutina, incluyendo el cambio de escuelas para los niños.
"Las respuestas del Gobierno y del Municipio no pueden quedar en discusiones partidarias. Lo mejor es que se sienten las tres partes y den soluciones", sostuvo Monsalve.
Mientras tanto, un grupo de 28 personas trabaja de manera constante para asistir a los damnificados, aunque reconocen que la situación los supera. "Hay mucha necesidad en el barrio. Vamos a seguir luchando porque hay familias que necesitan respuestas urgentes", concluyó.
Fuente: El Comodorense