Maristella Svampa desenmascara los mitos el discurso que promueve el lobby de megamineroEn el contexto de la discusión del proyecto de reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso, Maristella Svampa desmonta el discurso de quienes promueven la megaminería a expensas de la conservación de los glaciares poniendo como modelo a seguir a Chile. La socióloga, investigadora y referente socioambiental advierte que la minería a gran escala genera pocos puestos de trabajo y de mala calidad, mientras avanza sobre ecosistemas estratégicos y fuentes de agua.
En una publicación de izquierdadiario.es se difundió la intervención de la Maristella Svampa durante el conversatorio público realizado en el Congreso contra la reforma de la Ley de Glaciares, que reunió a diputadas y diputados de distintos bloques junto a referentes ambientales, científicos y personalidades de la cultura. Dicha investigadora alertó sobre las consecuencias que podría tener debilitar esta legislación.
"La minería no genera puestos de trabajo y lo poco que genera no es de calidad"
"Podemos recuperar nuestros derechos sociales y laborales, pero no podemos recuperar nuestras reservas de agua, nuestros glaciares cuando son destruidos. El carácter irreversible es el primer elemento que tenemos que tener en cuenta", señaló, poniendo el foco en el papel estratégico de estas reservas hídricas.
En ese sentido, cuestionó el clima político actual y el discurso que impulsa el gobierno nacional y sectores empresariales en torno al extractivismo.
Detalló algunas características de los libertarios como el negacionismo del punto de vista climático e ignorancia, como así también la continuidad de las políticas económicas de décadas anteriores. Afirmando que: "Los neoliberales que se han hecho libertarios tienen un discurso reprimarizador desarrollista".
Svampa también discutió uno de los ejemplos que suelen presentar las empresas mineras y los gobiernos para justificar el modelo: el llamado "milagro minero" chileno. "Chile no es un modelo exitoso porque está destruyendo sus fuentes de agua, porque está atravesando una mega sequía, porque está en emergencia hídrica desde hace más de 10 años, porque tiene que desalinizar el agua de mar para poder emplearla en la megaminería", explicó. Además recordó que el problema del agua es estructural en Argentina: "El nuestro es también el octavo país más árido del mundo, porque el 70% de nuestro país es árido".
Otro de los argumentos que Svampa cuestionó fue el del supuesto impacto de la minería en la generación de empleo. "En 2010 vino el secretario de minería Mayoral a decir que la minería iba a lograr 500.000 fuentes de trabajo. ¿Saben cuántos empleos registrados tiene la minería metalífera a cielo abierto? 10.700 puestos de trabajo. El 0,16% del empleo registrado", sostuvo. Y agregó que hoy se repite una narrativa similar desde el gobierno de Javier Milei: "No puede salir a decir Milei que van a generar un millón de puestos de trabajo porque la minería no genera puestos de trabajo y lo poco que genera no es de calidad". Para la investigadora, este tipo de afirmaciones forman parte de lo que definió como un "terrorismo estadístico" para legitimar el avance extractivo.
Por otro lado, señaló la hipocresía del discurso verde: "Vienen a mentirnos acerca de la transición energética, que además la que se está imponiendo es una transición energética corporativa que genera más zonas de sacrificio en los países del sur", afirmó. En esa línea, planteó que el actual modelo reproduce una relación desigual a escala global: "Estamos subsidiando la transición energética del norte, extrayendo minerales gratuitamente y destruyendo nuestros territorios".
Para Svampa, el debate sobre los glaciares es profundamente político. "¿Qué transición energética justa y sostenible podemos asegurar si efectivamente lo que vamos a hacer es sacrificar nuestras reservas de agua y nuestras cuencas hídricas?", se preguntó. Frente a este escenario, llamó a convertir la defensa de estos ecosistemas en un eje central del debate público: "Hay que convertir a la ley, a la batalla de los glaciares, en una gran batalla política y cultural por una Argentina distinta".
Fuente: No a la Mina
En el contexto de la discusión del proyecto de reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso, Maristella Svampa desmonta el discurso de quienes promueven la megaminería a expensas de la conservación de los glaciares poniendo como modelo a seguir a Chile. La socióloga, investigadora y referente socioambiental advierte que la minería a gran escala genera pocos puestos de trabajo y de mala calidad, mientras avanza sobre ecosistemas estratégicos y fuentes de agua.
En una publicación de izquierdadiario.es se difundió la intervención de la Maristella Svampa durante el conversatorio público realizado en el Congreso contra la reforma de la Ley de Glaciares, que reunió a diputadas y diputados de distintos bloques junto a referentes ambientales, científicos y personalidades de la cultura. Dicha investigadora alertó sobre las consecuencias que podría tener debilitar esta legislación.
"La minería no genera puestos de trabajo y lo poco que genera no es de calidad"
"Podemos recuperar nuestros derechos sociales y laborales, pero no podemos recuperar nuestras reservas de agua, nuestros glaciares cuando son destruidos. El carácter irreversible es el primer elemento que tenemos que tener en cuenta", señaló, poniendo el foco en el papel estratégico de estas reservas hídricas.
En ese sentido, cuestionó el clima político actual y el discurso que impulsa el gobierno nacional y sectores empresariales en torno al extractivismo.
Detalló algunas características de los libertarios como el negacionismo del punto de vista climático e ignorancia, como así también la continuidad de las políticas económicas de décadas anteriores. Afirmando que: "Los neoliberales que se han hecho libertarios tienen un discurso reprimarizador desarrollista".
Svampa también discutió uno de los ejemplos que suelen presentar las empresas mineras y los gobiernos para justificar el modelo: el llamado "milagro minero" chileno. "Chile no es un modelo exitoso porque está destruyendo sus fuentes de agua, porque está atravesando una mega sequía, porque está en emergencia hídrica desde hace más de 10 años, porque tiene que desalinizar el agua de mar para poder emplearla en la megaminería", explicó. Además recordó que el problema del agua es estructural en Argentina: "El nuestro es también el octavo país más árido del mundo, porque el 70% de nuestro país es árido".
Otro de los argumentos que Svampa cuestionó fue el del supuesto impacto de la minería en la generación de empleo. "En 2010 vino el secretario de minería Mayoral a decir que la minería iba a lograr 500.000 fuentes de trabajo. ¿Saben cuántos empleos registrados tiene la minería metalífera a cielo abierto? 10.700 puestos de trabajo. El 0,16% del empleo registrado", sostuvo. Y agregó que hoy se repite una narrativa similar desde el gobierno de Javier Milei: "No puede salir a decir Milei que van a generar un millón de puestos de trabajo porque la minería no genera puestos de trabajo y lo poco que genera no es de calidad". Para la investigadora, este tipo de afirmaciones forman parte de lo que definió como un "terrorismo estadístico" para legitimar el avance extractivo.
Por otro lado, señaló la hipocresía del discurso verde: "Vienen a mentirnos acerca de la transición energética, que además la que se está imponiendo es una transición energética corporativa que genera más zonas de sacrificio en los países del sur", afirmó. En esa línea, planteó que el actual modelo reproduce una relación desigual a escala global: "Estamos subsidiando la transición energética del norte, extrayendo minerales gratuitamente y destruyendo nuestros territorios".
Para Svampa, el debate sobre los glaciares es profundamente político. "¿Qué transición energética justa y sostenible podemos asegurar si efectivamente lo que vamos a hacer es sacrificar nuestras reservas de agua y nuestras cuencas hídricas?", se preguntó. Frente a este escenario, llamó a convertir la defensa de estos ecosistemas en un eje central del debate público: "Hay que convertir a la ley, a la batalla de los glaciares, en una gran batalla política y cultural por una Argentina distinta".
Fuente: No a la Mina