El país

El consumo no encuentra piso: sigue cayendo en supermercados y comercios

Por Javier Slucki 

El consumo sigue sin encontrar su piso a medida que se acelera la inflación y cae el salario real. Entre febrero y marzo, continuó cayendo tanto en supermercados y mayoristas como en comercios minoristas y shoppings, mientras que la expectativa de una recuperación del bolsillo a corto plazo sigue desplomándose.

Así lo mostraron diversos informes dados a conocer este mismo jueves, tanto oficiales, elaborados por el Indec, como privados, elaborados por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

Cae el consumo masivo en supermercados y mayoristas

Uno de los datos negativos de la jornada es la baja del consumo masivo (alimentos, limpieza, higiene) en supermercados y mayoristas en febrero, según los informes que dio a conocer el Indec.

En los supermercados, las ventas aumentaron levemente respecto a enero, un 0,3%. Sin embargo, cayeron claramente respecto a febrero de 2025, un 3,1%. De este modo, borró toda la suba que había registrado un año atrás, cuando fue de solo un 1,5%.

En otras palabras, el consumo en las grandes superficies sigue muy por debajo de la era pre Javier Milei, ya que nunca logró recuperarse del desplome de inicios de 2024. Concretamente, en febrero de ese año se había desplomado un 11%.

Además, también en febrero, las ventas de los autoservicios mayoristas cayeron un 1,2% interanual, junto con un 0,7% respecto a enero. Fue este el mes en el que Luis Caputo salió a festejar una inflación mayorista de solo un 1%. Evidentemente, esto fue más bien producto de que la baja demanda volvió a ponerle un techo a la suba de precios.

El Gobierno podrá argumentar que febrero de este año tuvo dos días hábiles menos que el de 2025. Pero, más allá de eso, resulta evidente que subyace una tendencia estructural, ya que en el agregado del primer bimestre el consumo en supermercados cayó un 2,1%.

Para peor, la consultora especializada en consumo Scentia mostró que en febrero también cayeron las ventas en los comercios de barrio (autoservicios independientes minoristas) un 3,8% respecto al mismo mes de 2025.

La baja del comercio minorista en febrero y marzo

La generalidad del fenómeno también se hace clara si se complementan esos datos con los del comercio minorista entre febrero y marzo pasados.

El mismo Indec reveló que las ventas en los shoppings cayeron un 2,1% interanual en febrero, encadenando su novena baja consecutiva. También bajaron un 1,1% en relación a enero, la primera caída clara desde noviembre de 2024 (luego de una baja de solo el 0,1% en enero). Ahora, finalmente, la desaceleración de las ventas se convirtió en desplome.

La tendencia continuó en marzo, según mostró el Indicador del Consumo de la CAC, que analiza el consumo de los hogares en diversos rubros, y que cayó un 1,3% interanual ese mes, además de un 0,5% respecto a febrero en la medición desestacionalizada.

"Cabe enmarcar esta evolución del consumo en términos del comportamiento de los precios, dado que desde mediados del 2025 se registró una moderada aceleración de la inflación", señaló la CAC, haciendo referencia al pico de 3,4% de suba de precios de marzo, el más alto en un año.

En el desagregado, cayeron los rubros de consumo masivo, vivienda, recreación y "resto", que no alcanzaron a ser contrapesados por las subas en transporte e indumentaria y calzado.

Pesimismo en el bolsillo para lo que sigue del año

Estas bajas estructurales se reflejan en un franco pesimismo del consumidor argentino, que, tras 10 meses seguido de aceleración de la inflación, no espera una mejora para el bolsillo al menos en el corto plazo.

Así surge del Índice de Confianza del Consumidor de abril que la UTDT dio a conocer hoy, una encuesta hecha a nivel nacional que analiza las expectativas presentes y futuras del poder adquisitivo de las personas.

El indicador mostró un derrumbe del 5,7% intermensual, además de una caída del 10% sobre abril de 2025. De este modo, se encuentra solo 3 puntos por arriba de abril de 2024, en medio del ajuste de shock mileísta.

Más grave aún, "la disminución fue más pronunciada entre los hogares de ingresos bajos (-12,60%), mientras que entre los hogares de ingresos altos la contracción fue más moderada (-1,80%)", precisó el informe, y detalló que "las Condiciones Presentes disminuyeron 9,03%, mientras que las Expectativas Futuras lo hicieron en 3,30%".

Lo que ocurre es, simplemente, la consecuencia obvia del pico inflacionario de marzo, que significó el punto cúlmine de un atraso del salario real privado registrado que no cesó al menos entre septiembre y enero. El Gobierno cree que todo marcha acorde al plan pese a que se multiplican los signos de alarma en toda la economía real. Al parecer, la gente no opina lo mismo.

Fuente: El Destape