Política

Cocaína y plata del Estado: la increíble y bizarra historia del "Cura" Segundo

El operativo se llamó "Langostino Santo". El nombre combinado tenía su explicación. La droga iba en cajas del costoso marisco. Y quien estaba involucrado en el hecho tenía como apodo "El Cura". Así, con ese nombre, surgió el operativo que tras largos meses de investigación detectó 110 kilos de cocaína de máxima pureza disimulada en cajas de langostinos listas para ser exportadas a un puerto de España desde uno de los muelles de Puerto Madryn.

En esa ciudad se encontraba la carga. En las congeladoras de una empresa pesquera llamada "Poseidón", propiedad de Omar "El Cura" Segundo, un próspero empresario muy ligado al poder de turno.

Fue en junio de 2013 cuando tras largas horas de allanamiento, las autoridades encontraron la carga que apareció de casualidad: fue cuando a una empleada encargada de los embalajes se le cayó una caja de langostinos de donde emergió una bolsita (algunos dicen color violeta) que al romperse contra el piso desparramó un polvito blanco: no era talco para los pies sino cocaína de la mejor.

Solo pasaron tres meses desde el descubrimiento del mayor cargamento de esa droga secuestrado en Chubut cuando el gobierno de entonces tomó una decisión al menos polémica.

Pese que en el fallo donde ratifica las condenas de los involucrados en aquel hallazgo, la Cámara de Casación dice que "en términos generales los acusados (del narcotráfico) no estaban inmersos en difícil o complicada económica, sino revestían una buena posición social y carecían de motivos para delinquir y que sin embargo cometieron un ilícito vinculado al narcotráfico internacional de drogas sin que amenazas de eventuales penas severas los disuadieran", Omar "El Cura" Segundo le pidió un préstamo de 10 millones de pesos al gobierno de la provincia para pagar los sueldos de los trabajadores de la empresa Alpesca de Puerto Madryn, de la que también era propietario.

Segundo tuvo una reunión en el despacho del entonces gobernador Martín Buzzi para discutir el préstamo. Con la presencia de Carlos Eliceche, quien era jefe de gabinete, el propio gobernador y Segundo se convocó al presidente del Banco del Chubut; quien se negó a darle el préstamo. "Señor Segundo -le dijo- su empresa no ha presentado ningún balance y no tiene al día papeles que pueda justificar que le demos un crédito".

Dale con los balances

Allí fue donde Segundo pronunció su mítica frase: "Y dale con los balances". El presidente del Banco se fue sin cambiar de posición, pero los funcionarios del gobierno siguieron buscando la manera de otorgar el préstamo a Segundo, quien se comprometió en devolverlo en pocas semanas.

Se recurrió entonces a Corfo para el otorgamiento del préstamo. Su entonces presidenta Liliana Amato -allegada al exministro nacional de Agricultura Norberto Yahuar- pidió una sorpresiva y oportuna licencia por enfermedad. Sin embargo, los síndicos de Corfo emitieron un dictamen sobre la imposibilidad de darle ese monto a Segundo "por falta de sustento financiero".

Llamativamente, Buzzi y sus funcionarios -entre ellos la entonces ministra de la Producción Gabriela Dufour, hoy diputada provincial- desoyeron la opinión del banco y de los síndicos de Corfo. En unas 24 horas otorgaron el préstamo a Segundo a través de Corfo, lo que puede considerarse un crédito "express" o un rápido privilegio.

Segundo tomó el dinero y se fue. De los 10 millones apenas devolvió un millón y medio. El resto quedó en el camino. Tiempo después se inició una causa judicial que fue desechada hace pocas semanas, ya que los acusados de utilizar indebidamente dinero del Estado (el gobernador, Eliceche y Dufour) fueron absueltos porque la Fiscalía no encontró argumentos para la acusación.

Segundo pagó sueldos a sus empleados con plata del Estado que nunca devolvió en su totalidad.

9 años de prisión

La semana que pasó, la Cámara de Casación rechazó la apelación de Segundo sobre la cocaína encontrada en Poseidón y el empresario deberá cumplir una condena de 9 años de prisión.

También confirmó las condenas de otros involucrados como el español Barberá -nexo entre Segundo y Europa para el narcotráfico- que ya está preso y al cumplir su condena será expulsado del país. A Segundo le queda la posibilidad de apelar a la Corte Suprema de Justicia. Si lo hace, todavía no irá a prisión.

En definitiva, desde el gobierno de Buzzi (2011-2015) se le otorgó un préstamo a un empresario insolvente que meses antes había estado detenido preventivamente acusado del delito de "almacenamiento de estupefacientes", cargo ahora confirmado por la justicia. Nadie de aquel gobierno preguntó a Segundo cuál era su situación en el caso más resonante de narcotráfico en Chubut, y habilitaron un préstamo con plata de todos los chubutenses para alguien involucrado en uno de los peores delitos de todos los tiempos.

Como ocurre con varias causas de funcionarios de distintos gobiernos que afectan el patrimonio del Estado, todo quedó impune. El gobierno financió desaguisados de Segundo en una de sus pesqueras y le prestó plata que nunca devolvió. Para la Justicia, no existen fundamentos para acusarlos de ninguna conducta indebida.