Patagonia

Recortando hasta el último día: continúa el ajuste macrista sobre la obra pública para Chubut y la Patagonia

La poda de fondos para la obra pública se extendió durante el mes de julio y sigue impactando en Chubut y en todas las provincias de la Patagonia. Durante los primeros siete meses del año la caída real promedio fue del 52,8% por los efectos de la inflación. Apenas se salvó en parte Neuquén por las inversiones públicas en obras para Vaca Muerta.

Después de la estrepitosa reducción de fondos para la obra pública que se produjo en 2018, entre enero y julio de este año se registró una leve suba nominal en la Patagonia del 3,3%; pero como consecuencia de la inflación el retroceso real llegó al 52,8%.

Según los datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), los datos de la Inversión real directa y las transferencias de capital en todo el país tuvieron una suba nominal del 28,4% y una caída real del 27,7%. Respecto de 2017, la merma en términos nominales fue de 7,9% para todas las provincias argentinas.

La provincia de Buenos Aires fue la gran beneficiada por Nación en el rubro de las obras públicas, especialmente durante este año electoral, ya que los fondos destinados a la administración Vidal fueron 89,6% más en términos nominales y 33,5% más elevados que en 2018 a pesar de los efectos inflacionarios.

Los impactos en Chubut y la Patagonia

El ajuste macrista a la obra pública en Chubut se tradujo en una caída del 44,2% como consecuencia de la suba inflacionaria, aunque en términos nominales los montos transferidos fueron 11,9% superiores respecto a los primeros siete meses del año pasado. Si la comparación se extiende con 2017 la merma nominal asciende al 16,1%.

Santa Cruz sigue siendo la provincia donde más se siente el recorte de fondos, con un achicamiento nominal del 40,5% y del 96,6% en términos reales a lo largo de los primeros siete meses del año. La retracción real respecto de 2017 fue de 54,4%.

En el caso de Río Negro la variación nominal fue de apenas 4,1% positivo y se tradujo en una retracción real del 52%; aunque al compararlo con el mismo período de 2017 el retroceso fue del 23,1%.

Tierra del Fuego también recibió un duro golpe en los fondos para la obra pública ya que la caída nominal fue del 7,4% y la real ascendió al 63,5%; mientras que comparado con 2017 la caída llegó al 25,4%.

La única provincia patagónica que salió bastante ilesa del recorte fue Neuquén, especialmente por la abultada inversión nacional en la infraestructura para Vaca Muerta. En tierras neuquinas la transferencia de fondos aumentó 48,4% en términos nominales durante los primeros siete meses del año y después de la afectación inflacionaria cayeron apenas 7,7%. Comparados con 2017 subieron 44,8% en forma nominal.