Patagonia

Crisis, inflación y pérdida de poder adquisitivo: cada vez se compra menos comida

En septiembre nuevamente cayeron las ventas en los supermercados de Chubut. Aunque retracción fue bastante menor a la de agosto, sigue mostrando que uno de los rubros más golpeados es el de los productos de almacén. La crisis, la inflación y la pérdida del poder de compra de los salarios genera que los chubutenses cada vez compren menos comida en el mes.

El INDEC dio a conocer los niveles de facturación de los supermercados localizados en Chubut y durante septiembre se observó una nueva baja de las ventas. Desde hace más de un año que en casi todos los meses se vende menos que en el mismo mes del año anterior.

En septiembre las ventas cayeron el 1,1% respecto del mismo mes del 2020, lo que refleja que ya no son las restricciones por la pandemia las que afectan al consumo de los productos básicos, sino que la crisis esta haciendo estragos con los bolsillos de los consumidores.

Este proceso de retracción se extiende desde julio del año pasado y casi no se detuvo hasta septiembre pasado, mostrando que solamente en diciembre del 2020 se produjo una leve suba de las facturaciones en los supermercados de la provincia.

Ese mismo proceso que se observa en los niveles generales de las ventas en los súper, se profundiza cuando se analiza solamente lo que sucede con los productos de almacén que representan el mayor volumen de facturación.

Mientras que el promedio de ventas decreció un 1,1% en septiembre, las vinculadas específicamente a las góndolas de productos de almacén retrocedieron el 6,8%. Esa tendencia negativa se viene dando desde agosto del año pasado.

Las menos ventas de alimentos reflejan la profundidad de una crisis que impacta en el conjunto de la sociedad, pero que específicamente afecta con mayor crudeza a los sectores empobrecidos

En septiembre los otros tres rubros ampliamente afectados en las ventas fueron los artículos de limpieza que cayeron 19,5%; los lácteos que retrocedieron el 10,2% y el de las carnes que tuvieron una retracción del 3,6%.

Los únicos dos rubros con saldos positivos en septiembre fueron el de los productos electrónicos que aumentaron un 46,3% su facturación y el de las bebidas que se incrementaron el 13,3%.