Minería

Río Negro: una década de movilización luego de la traición de Soria

Tres semanas de gestión bastaron para que el extinto gobernador Carlos Soria derogara la ley anti-cianuro, que, hasta diciembre de 2011, fue un freno para el desarrollo de la megaminería en Río Negro. Los reciente sucesos de Chubut demuestran una vez más que, cuando se trata de servir a las corporaciones trasnacionales, los hipotéticos representantes del pueblo cumplen al pie de la letra con el manual de la traición: sesiones a las apuradas, votos por disciplina partidaria y fraudes a la esperanza. El malogrado mandatario -que el primer día de su gobierno se había reunido con el testaferro más consecuente de Joe Lewis- hizo rápido los deberes y a pesar de la cautelar que ordenaba y todavía ordena no innovar en Calcatreu, dejó las tranqueras abiertas a las apetencias mega-mineras. Nada que sorprendiera a las comunidades y organizaciones mapuche, porque durante sus gestiones como intendente de General Roca - Fiske Menuko, había ignorado los derechos territoriales de la comunidad Leufuche y ninguneado en forma persistente la preexistencia mapuche en el Alto Valle del Río Negro.

Página vergonzante del sempiterno manual de la traición escribió 10 años atrás una legisladora que venía de otra fuerza partidaria, pero que esa jornada oprobiosa se convirtió en la voz informante del Frente para la Victoria. Durante sus gestiones como concejal, Arabela Carreras había trabajado con expresiones ambientalistas de Bariloche y llegó a la Legislatura como supuesta amiga del medio ambiente. Su aporte decidido a la derogación de la Ley 3981 echó por la borda su pretendido interés anterior. Además, en los meses siguientes se consagró a insultar el honor de quienes nos movilizamos contra la decisión de su gobierno, al acusarnos de percibir 50 pesos por cada marcha. Hoy, esa legisladora es la gobernadora de Río Negro, encabeza una gestión anti-mapuche, racista y negacionista que impulsa la megaminería en territorios de comunidades, a pesar de la plena vigencia de la Ley 24.071 (Convenio 169 de la OIT) y de la Constitución Nacional. ¡Es el Estado el que incumple la ley!

A pesar del clamor de vastos sectores del pueblo rionegrino y de la enconada resistencia mapuche contra el sistema de muerte que es la megaminería, ni Alberto Weretilneck ni la actual mandataria, consideraron dar marcha atrás con la decisión de Carlos Soria. No es casual, porque tanto uno como otro aspiran a convertir amplias zonas de la Línea Sur en distrito minero, aunque los campos adonde escarban las corporaciones estén ocupados hace más de un siglo por las comunidades que lograron sobrevivir a la Campaña al Desierto, genocidio sobre el cual se fundaron el Estado argentino y cada una de las provincias hoy patagónicas.

Una vez más, el Espacio de Articulación Mapuche y Construcción Política viene a decir que el agua es newen. No sólo es fundamental para la vida de otros seres, es vida en sí misma. Entonces, es mandato mapuche que no se contamine, que no se derroche y menos aún, que se ponga al servicio de mecanismos extractivistas. Desde la perspectiva mapuche, los planes de los gobiernos nacional, rionegrino y chubutense, no hacen más que actualizar el saqueo colonial que padece nuestro pueblo desde fines del siglo XIX.

Una vez más, venimos a decir que no hay megaminería "nacional y popular" o megaminería neoliberal. Matar cerros, cañadones, mesetas, arroyos, ríos o mallines, con sus respectivos ngen es injustificable, se trate de crecimiento del PBI, de generar empleos o de distribuir riquezas. Además, la experiencia del sur global enseña que tales metas, aparentemente loables, son falacias. La megaminería sólo enriquece a los que ya son ricos y empobrece hasta la inanición a quienes hace décadas sufren intencionadas políticas de olvido.

Pu peñi, pu lamngen, compañerxs: hace casi cinco años que decimos que la inusitada criminalización de la que es objeto el pueblo mapuche se explica porque el az mapu, la manera mapuche de entender la vida, las personas, la naturaleza e inclusive la economía, es un obstáculo para las aspiraciones extractivistas de todo cuño. Buena parte de los proyectos que se prevén en Chubut y Río Negro, están en el nag mapu (territorio de abajo) que pueblan centenares de comunidades.

Por estas y muchas otras razones, 10 años después de aquella traición, venimos a repetir: ¡No es no! El mapu así se expresa y sin vida en el mapu no hay mañana posible.

¡El agua es newen!

¡En Wallmapu, ni corporaciones ni fascistas!

No hay tiempo para firmar peticiones en comisarías ni para confiar en burocracias corrompibles.

¡Fuera mineras, ya!

Espacio de Articulación Mapuche y Construcción Política

En el Espacio Asambleario Autónomo de Río Negro.

29 de diciembre de 2021 pi ta wingka.

Nawel Wapi mapu mew.