Política

Complicada: La multinacional Roche promete colaborar en la causa ANDIS

Por Sebastián Lacunza

Pablo Atchabahian, hombre con múltiples funciones pasadas en el macrismo y luego volcado a la actividad privada, actuaba como un jefe paraestatal de la Agencia Nacional de la Discapacidad (ANDIS) hasta hace semanas. Impartía premios y castigos, ordenaba "dormir pagos" a competidores porque estaban "jugando mal", organizaba el reparto de presuntas coimas y disponía ejecutar despidos de personal. "Rajá a esa mina", ordenó una vez. Todo ello lo ejecutaba desde un teléfono celular a nombre de su empleador, la multinacional Roche, líder en la industria global de los laboratorios.

La firma resultó beneficiaria directa del despliegue plenipotenciario de Atchabahian en ANDIS. En el expediente que tramita en el juzgado federal a cargo de Sebastián Casanello, está registrada una orden de Atchabahian para que la Agencia invitara a una droguería a participar de una compulsa de precios. Días después, la Droguería 20 de Junio, comercializadora de los productos Roche, logró que le adjudicaran la provisión de un medicamento de alto costo para pacientes con hemofilia A.

La empresa, cuya CEO en Argentina es la peruana María Pía Orihuela, hasta ahora pudo evitar el foco en una causa que alumbró nombres propios de alto impacto político y mediático sobre una trama de corrupción que llegaría a altas esferas del mundo Milei. Tras reiteradas consultas ante la filial argentina y la casa central en Suiza, F. Hoffmann-La Roche Ltd, la empresa respondió a este medio con un texto de apariencia formal, que expone la estrategia legal que sostendrá en el expediente.

"Roche Argentina no es parte demandada ni imputada en esta causa. Nuestra participación en la misma se limita a colaborar con la Justicia, a la cual le hemos proporcionado toda la información requerida. Las acciones mencionadas son de carácter individual y no representan ni cuentan con la aprobación corporativa de Roche", expresó la empresa.

El texto anticipa que el laboratorio suizo, con 134 años de existencia y 95 de presencia en Argentina, deslinda las responsabilidades sobre lo actuado por Atchabahian y otra empleada, Luciana Ferrari. En una acción espejo, la sede central de Roche en Basilea respondió con retardo y transfirió todas las consultas a la filial argentina.

En un dato que marca el grado de venalidad con que se manejaban las licitaciones en ANDIS, la neuróloga Ferrari, que también actuó bajo las órdenes de Atchabahian en los dos últimos años del Gobierno de Mauricio Macri, tenía acceso a un sistema informático estatal para las adjudicaciones de medicamentos e insumos. El cargo de la tucumana Ferrrari en Roche hasta mediados de noviembre, cuando fue despedida, era health system partner, función descripta por la propia empresa como facilitadora del acceso a la salud y asociaciones entre el mundo privado y gubernamental. En otras palabras, lobby. Ya en 2020, la médica había prestado servicios para Roche, según su currículum.

Aunque el laboratorio suizo afirma que no es parte demandada ni imputada, lo cierto es que sus oficinas fueron allanadas y presentó abogados defensores ante el juzgado criminal federal 7 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Casanello. El dictamen del fiscal Franco Picardi, que disparó decenas de allanamientos e indagatorias hace un mes, describe el mecanismo por el cual Atchabahian presuntamente benefició a su empleador con métodos espurios.

Código de conducta

Fuentes con conocimiento del expediente afirman que las imputaciones apenas están en su fase inicial. De hecho, el viernes se produjeron allanamientos y serían inminentes nuevos llamados a indagatoria, sobre los veinte ya realizados.

Los indicios describen un sistema de sobreprecios y coimas cuyo alcance sería mucho mayor al descripto hasta ahora (unos US$30 millones), tanto en la magnitud del robo al presupuesto estatal de medicamentos para discapacitados y pacientes vulnerables, como en las responsabilidades hacia la cumbre del Poder Ejecutivo.

En los audios que se le atribuyen a Diego Spagnuolo y motivaron la denuncia que disparó la investigación judicial, el exmejor amigo de Javier Milei y extitular de ANDIS se muestra indignado por quedarse afuera de una cadena de coimas orquestadas por Eduardo y Martín Menem, y Karina Milei. Informado por Spagnuolo del presunto desfalco, el Presidente protegió a su hermana y enterró la sospecha, según el audio.

El comunicado de Roche transmitido a elDiarioAR agrega: "(la empresa) opera bajo un estricto código de conducta global y políticas de compliance que son obligatorios para todos nuestros empleados, incluyendo una política de tolerancia cero ante cualquier acto que viole la ley o nuestra ética".

El párrafo abunda sobre lo que la casa matriz y su filial argentina dejan claro en todas sus presentaciones públicas. Allí también se encuentra un eslabón débil ante la pregunta más básica. ¿Para qué contrataría, un laboratorio que provee al Estado, a un exfuncionario al que conoció del otro lado del mostrador como Atchabahian? ¿Ferrari, asignada a la tarea de "facilitar el acceso a la salud", digitaba contratos y contaba con información privilegiada en beneficio de Roche sin que la empresa estuviera al tanto?

Se suma el dato de la fama que se había ganado Atchabahian en el ámbito de los laboratorios y ANDIS, sintetizada por la voz atribuida a Spagnuolo: "un delincuente". A los auditores de compliance de Roche les aguarda un arduo trabajo.

La función exacta que desempeñaba en Roche el exfuncionario de los gobiernos de Nicolás Ducoté en el municipio de Pilar, María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires y Mauricio Macri en la Nación debe ser dilucidada por el fiscal Picardi, a cargo de la instrucción de la causa.

Preguntas sin respuesta

La transparencia que aduce tener Roche no se vio verificada en la renuencia a responder la consulta de este medio. Con siete días de demora, la firma ni siquiera esclareció preguntas elementales, como qué tarea desempeñaban Atchabahian y Ferrari, si la casa central en Suiza estaba al tanto de su estrategia comercial, si trataba con el lobista Miguel Calvete, cuál era su relación con la Droguería 20 de Junio, qué documentación fue entregada en el allanamiento y si recibió algún pedido de soborno en la última década.

El grado de sospecha que pesa sobre Atchabahian está demostrado por el hecho de que es el único detenido del caso Spagnuolo, entre decenas de allanados e indagados.

Casanello tuvo indicios de que el exfuncionario y contratado por Roche evadió los allanamientos dispuestos en octubre durante quince días, a la vez que sobrevuela la sospecha de que la delegación de la Policía Federal en Mendoza -provincia donde vive- actuó, como mínimo, con negligencia.

Para el juez, Atchabahian contaba con "una amplia disponibilidad de recursos compatible con el rol que habría desplegado en los hechos sometidos a estudio, donde se ubica en o junto al vértice".

El juzgado debió apelar a otra instancia de la Policía Federal para lograr la detención de Atchabahian en apenas 24 horas. Concretado el arresto el 13 de noviembre, el contratado por Roche se negó a declarar. Desde entonces, Atchabahian parmanece detenido en el barrio privado Vistalba, de Luján de Cuyo, Mendoza.

Un patrón se repite en el expediente. En el primer allanamiento a los Kovalivker -dueños de la Droguería Suizo Argentina-, en el barrio La Isla de Nordelta, la seguridad privada y efectivos de la Policía Bonaerense actuaron con la negligencia suficiente como para que se escapara el mayor de los hermanos. El 15 de noviembre pasado, la Policía de Seguridad Aeroportuaria dejó pasar en Aeroparque al empresario Sergio Mastropietro, sindicado como presunto lavador de las coimas a través de la firma Baires Fly, sobre quien pesaba un pedido de requisa. Tras el descuido, Mastropietro perdió su celular -como anticipó este diario el domingo pasado-. La máxima de Patricia Bullrich, "el que las hace, las paga", no corre cuando los caminos conducen a los Olivos.

En 2018 y 2019, Atchabahian y Ferrari cumplieron funciones en ANDIS junto a Daniel Garbellini. La jefatura correspondió al primero de los mencionados. Casi de inmediato, la neuróloga fue contratada por Roche, y en 2021 se sumaría Atchabahian. Garbellini, en tanto, regresó al Estado en junio de 2024 como director de Acceso a Servicios de Salud de ANDIS, cargo que había ocupado Atchabahian seis años antes.

Cuando el sitio Data Clave difundió los audios atribuidos a Spagnuolo en agosto pasado, los Milei dieron por válida la autoría de la grabación y lo despidieron de ANDIS junto a Garbellini. Más tarde, el soez ensayaría que se trató de audios creados con inteligencia artificial, misma estrategia que adoptó el tardío abogado de Spagnuolo, Mauricio D'Alessandro, tras el triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones del 26 de octubre.

El funcionamiento del tándem Atchabahian-Garbellini es detallado en la voz de Spagnuolo: "Lule (Eduardo Menem) me quiso meter una mina en una dirección nacional, la fricé. Me quiso meter al de Recursos Humanos, lo fricé. Pero me metió al más importante de todos, para chorear".

"A mí me pusieron un tipo que maneja todo lo que es la caja mía: un delincuente. (Atchabahian -parece decir-) es un delincuente que estaba en la gestión de Macri y se fue con denuncias... y se llevó los discos rígidos de las computadoras", dice la voz en otro tramo.

El urólogo Atchabahian fue secretario de Salud de la municipalidad de Pilar entre 2011 y 2016, subsecretario de Salud de la provincia de Buenos Aires, durante el mandato de Vidal, entre 2016 y 2017, y director en ANDIS hasta 2019. Ya en funciones en Roche, cuando percibió que habría un cambio político en Casa Rosada, se preparó. "Muchachos, se nos viene un 2023 con mucho trabajo y es el trampolín para el 2024 en la gestión todos juntos. Gracias por estar juntos y construir lo que todos queremos. 4 años más de gestión. Después todos a Tenerife", vaticinó Atchabahian, de acuerdo a los chats del Grupo Museo que comandaba junto al lobista Miguel Calvete.

"Calladita"

El papel de Luciana Ferrari -sostenida por Roche en el puesto hasta dos meses después de que los audios de Spagnuolo ventilaran la corrupción en ANDIS- es crucial. Los chats revelados prueban que esta exdirectora de Prestaciones Médicas de ANDIS manejaba desde junio de 2024 una clave para acceder al Sistema Integrado de Información y Administración de Prestaciones del programa estatal Incluir Salud. Con ese acceso, Ferrari se inmiscuía en la información sobre compulsas de precios, mientras Garbellini -la pata estatal del grupo que comandaba Atchabahian- garantizaba la adjudicación.

La healthcare system partner de Roche supo en mayo de 2024 que Garbellini sería nombrado en ANDIS: "Felicitaciones señor director!!!... Calladita la boca festejo por vos". El 3 de junio, la designación se hizo oficial, y tres días después, ambos comenzaron a amañar compulsas de precios, demuestran intercambios de mensajes.

El 6 de agosto de 2024, celebró Ferrari: "Buen día!!!! Ayer aprobaron esa droga de Roche para (que) arme un Pac de corrientes... Se podrá meter en la compulsa del jueves?" "Sí, está el ticket", le respondió Garbellini, solícito.

El 13 de noviembre de 2024, Atchabahián pidió al director de ANDIS que invitara a una compulsa de precios a la Droguería 20 de Junio SA, que comercializa productos Roche. Garbellini cumplió seis días después.

En las compulsas del 27 de noviembre, 3, 17 y 23 de diciembre, 20 de Junio SA ganó la provisión al programa Incluir Salud de la droga EMICIZUMAB, un antihemorrágico que produce Roche. Cada dosis inyectable tiene un costo que va desde los $7 millones para 30 mg a $37 millones para los 150 mg, según datos públicos en internet.

Felicitaciones señor director!!!... Calladita la boca festejo por vos

Luciana Ferrari, ex healthcare system partner de Roche

Las ofertas de la Droguería 20 de Junio eran de productos Roche, "de manera casi exclusiva", detalló la imputación de Picardi.

La cartelización funcionaba a pleno. En teoría, 20 de Junio SA era competidora de la Droguería Suizo Argentina, pero las gestiones de Atchabahian y Ferrari comprendían a ambas empresas, y todo codo a codo con Calvete, el otro "vértice" señalado por Casanello. Hay al menos una visita registrada de Matias Litvanovich, director de Droguería 20 de Junio, a Jonathan Kovalivker, uno de los dueños de la Suizo Argentina, en su mansión de La Isla, un barrio de Nordelta.

El 7 de marzo de 2025, Atchabahian ordenó a Garbellini que despidiera a Mercedes Capandegui, directora de Presupuesto de ANDIS, cuya cabeza había pedido el director de Asuntos Corporativos y miembro del directorio de la Suizo Argentina, Sebastián Nuner Uner. Atchabahian fue fulminante: "Rajá a esa mina". El estilo capanga era frecuente en el hombre de Roche. En otra oportunidad, instruyó echar a más gente de la ANDIS. "Sin piedad".

La articulación entre el grupo de Atchabahian con Nuner Uner, hombre de máxima confianza de los Kovalivker, era permanente.

El 10 de abril pasado se dio otro diálogo inquietante entre el "vértice" de la organización y Garbellini. Picardi transcribe e interpreta en su dictamen: "'Es importante tener gente con la bandera correcta', acompañando dicha expresión con el emoji de la bandera de Suiza, en clara alusión a la firma Suizo Argentina".

El dúo indica que apelarían a los oficios de Nuner Uner y Matías Palotti, un hombre insertado en ANDIS, para llegar "a Ritondo o al Colorado". "Obvio (Matías) tiene bola blanca ahí", se entusiasma Garbellini.

La confianza de Atchabahian y su segundo en las sombras radicaba en el recorrido de Palotti por diversas funciones dentro del mundo PRO en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires. Entre 2015 y 2019, ese hombre fue mano derecha de entonces intendente de Morón y esposo de Vidal, Ramiro Tagliaferro, hoy divorciado.

Una fuente cercana a Ritondo niega todo contacto con Palotti o cualquier otro enviado de ANDIS, Atchabahian o la Droguería Suizo Argentina. "Si intentó llegar, fracasó. Cristian tuvo que averiguar quién era (Palotti) cuando se publicó el dictamen de Picardi. Cero contacto", dijo la fuente.

Ferrari mostró algo de distancia de Roche en algunas de sus comunicaciones con Garbellini, un elemento que la firma podría usar a su favor para desligarse de sus actuaciones.

Una fuente cercana a Ritondo niega todo contacto con Palotti o cualquier otro enviado de ANDIS, Atchabahian o la Droguería Suizo Argentina. 'Si intentó llegar, fracasó. Cristian tuvo que averiguar quién era (Palotti) cuando se publicó el dictamen'

El 26 de diciembre pasado, Ferrari le aclaró al director de ANDIS que pondría una foto en el estado de whatsapp para informar que estaría de vacaciones, pero "es sólo por Roche, para que no me jodan. Pero para ustedes estoy para lo que me necesiten".

Dos meses más tarde, en febrero de 2025, Ferrari dio a entender que su empleador no estaba al tanto de que tenía acceso al sistema informático de ANDIS. "Me van a rajar de Roche si se enteran", escribió.

"Ese diálogo existe, pero Roche tiene mucho por explicar", dijo una fuente que sigue el caso.

Fuente: elDiarioAr