Petróleo

Chubut arranca el 2026 con el desafío de revertir la caída de la producción petrolera y las regalías

El 2025 fue un año de resultados negativos para Chubut en materia de producción de petrolera y por consiguiente de marcada caída de los ingresos provinciales por regalías hidrocarburíferas. Hasta noviembre la extracción de crudo Escalante retrocedió el 2,6% y se dejaron de producir en once meses 1,1 millones de barriles. Desde septiembre se vienen dando registros negativos y en noviembre se derrumbó la producción en un 11,2% con 435 mil barriles menos de manera interanual. En paralelo, las regalías se desplomaron el 14,7% hasta noviembre y en once meses se dejaron de recaudar 54 millones de dólares. Sólo en octubre y noviembre la retracción rondó el 24% y significó cerca de 8 millones de dólares menos pagados por regalías en cada mes. Si bien el esquema de concesiones se está terminando de reestructurar tras el abandono de la YPF libertaria en los yacimientos chubutenses, los dos principales desafíos se vinculan a frenar la sangría productiva y comenzar un proceso de recuperación que termine repercutiendo en la recuperación de por lo menos una parte de los miles de puestos de trabajo destruidos.

Cae la producción petrolera

Los recientes datos de la Secretaría de Energía de Nación mostraron que durante el pasado mes de noviembre, último registro oficial disponible, la producción petrolera de Chubut decreció a 3.470.462 barriles. En el mismo mes del 2024 se habían extraído 3.906.084.

La baja productiva en noviembre fue del 11,2% y significó que se dejaran de extraer 435.622 barriles en un solo mes. Esta retracción fue la más pronunciada de los primeros once meses del 2025 y superó a la baja del 8% que se había registrado en febrero cuando se dejaron producir 311.192 barriles.

A lo largo de los primeros once meses del 2025 la merma productiva ascendió al 2,6% y significó que de manera acumulada se dejaron de extraer 1.114.416 barriles de manera interanual.

La mayor caída entre las actuales operadoras la protagonizó Tecpetrol con un retroceso del 10,4% (-174.021 barriles), seguida por PAE con una merma del 5,8% (-1.400.927 barriles).

Los resultados de PECOM fueron el 2,1% (237.451 barriles) mayores a los que en el 2024 compartieron la petrolera del Grupo Pérez Companc -que recién iniciaba sus operaciones- y la YPF que ya estaba en pleno proceso de salida.

Específicamente en Manantiales Behr -yacimiento que YPF se encuentra en pleno proceso de venta y que podría ser comprado por la constructora Rovella-, la petrolera con mayoría accionaria estatal aumentó la extracción en un 5,9% (470.521 barriles).

Las demás operadoras también tuvieron resultados positivos, pero no fueron suficientes para equilibrar la caída antes mencionada. CAPEX cerró los once primeros meses hasta noviembre con una suba del 2,8% (53.444 barriles) y CAPSA con un incremento del 2,2% (77.087 barriles).

Retroceso de larga data

El 2024 ya había sido año duro en materia de producción petrolera, conjugando el declive que protagonizan las operadoras y el temporal de nieve y viento que se registró en los meses de junio y julio.

A pesar de esas particularidades, el 2025 se ubicó por debajo y marcó el registro extractivo más bajo de los últimos diez años. Respecto del 2023 la merma petrolera chubutense ascendió al 8,8% y significó que se produjeran 4.022.619 barriles menos.

Si compara el desempeño petrolero provincial del 2025 con el del año 2015 se observa la producción decreció mucho más pronunciadamente que la curva de declino de los pozos maduros que existen en Chubut.

El retroceso en una década se ubicó en el 22,1% y representó 11.775.469 barriles que se dejaron de extraer en los yacimientos chubutenses.

Regalías en picada

Todas estas caídas en los niveles productivos de la provincia se traducen directamente en la contracción de las regalías petroleras recaudadas mensualmente, sumándose como elementos la baja del precio del crudo Escalante y la disminución del canon que pagan las operadoras para la producción incremental.

Aunque todavía no han sido publicados los datos oficiales de la Secretaría de Energía de Nación correspondientes al mes de noviembre, se puede proyectar, en base a la baja productiva, sería de 7,6 millones de dólares ya que las regalías recaudadas rondarían los 24,5 millones de dólares.

En octubre habían caído a los 25.596.424 dólares y había sido el registro más bajo en largos meses, pero en noviembre pueden haber disminuido en casi un millón de dólares y es de esperar que esa misma proyección se traslade -o inclusive se profundice- al mes de diciembre.

Los primeros once meses del 2025 terminarían dejando un saldo negativo del 14,7% y significaron una contracción acumulada de la recaudación que se terminará ubicando en los 54 millones de dólares y podría ascender al finalizar el año a más de 60 millones.

Los mayores retrocesos del año pasado se dieron en mayo con 8,5 millones de dólares menos; en agosto con 7,8 millones; en octubre con 8,2 millones y en noviembre que rondaría los 7,7 millones de dólares menos.

Al comparar lo sucedido con las regalías del 2023 se detecta que retrocedieron un 16,2% y 60 millones de dólares menos; mientras que frente al 2022 la caída fue del 25,5% y un total de 107 millones de dólares menos ante el momento de mayor nivel de recaudación de los últimos años.

A este panorama complejo en los niveles de ingresos de las arcas de la provincia se le debe contraponer el aumento de los vencimientos de la deuda en dólares y garantizada por regalías petroleras, que insumen cerca de 30 millones de dólares trimestralmente.

Panorama 2026

Los efectos negativos del 2025 han sido devastadores en materia de empleo en el sector petrolero de la provincia y por consiguiente se profundizó la recesión económica instalada desde el ámbito nacional.

Las cuentas chubutenses se vieron afectadas por el ajuste de la administración de Javier Milei, sumado el efecto de achicamiento de las regalías. Por ahora no se avizora una mejoría para el arranque del 2026 en estos rubros principales antes mencionados, por lo que el desafío es frenar la sangría de empleo y el parate económico por motivos propios de la provincia.

El primero de los pasos debería ser frenar la caída productiva del sector petrolero y aspirar a mejorar los niveles de extracción de los yacimientos que son de su propiedad y que mantiene concesionados con las operadoras privadas.

Luego debería aspirar a mejorar los ritmos de producción para que se vuelvan a generar puestos de trabajo, ingresen más regalías y comience una leve recuperación.

Por ahora las medidas de incentivo a las petroleras no han dado resultados muy positivos y quizás haya llegado el momento de pensar en nuevas condiciones de explotación donde el Estado provincial juegue un rol preponderante a la hora de diseñar las estrategias productivas.