La incursión armada de Donald Trump para apropiarse del petróleo venezolano generó un mar de incertidumbres en el mundo y particularmente en el sector hidrocarburífero. La pregunta clave a responder es en qué medida este nuevo panorama global puede impactar en Chubut, el conjunto de la Cuenca del Golfo San Jorge y también en Vaca Muerta. Los análisis realizados por El Extremo Sur permiten conjeturar preliminarmente, siempre considerando que la realidad se desenvuelve en un marco de altísima inestabilidad y fluctuación, que no habría grandes perjuicios ni beneficios en el futuro inmediato. A mediano plazo podrían esperarse sacudones de mediana intensidad producto de la absorción de inversiones para recomponer la producción venezolana. En un período más extenso existe la posibilidad que aparezcan nubarrones para la producción petrolera en Chubut, la Cuenca e inclusive para Vaca Muerta. En este último escenario impactaría la alta incidencia de las exportaciones de Chubut hacia los Estados Unidos y en el caso de Vaca Muerta la baja del precio del crudo por debajo de la barrera de los 50 dólares por barril la pondría en aprietos para su rentabilidad (ver nota aparte). En este marco de avance imperial sobre los recursos naturales venezolanos, enmarcado en el resurgimiento de la Doctrina Monroe, Estados Unidos busca desplazar a otras potencias de lo que considera su "patio trasero" y habría que especular si esas acciones podrían llegar hasta Chubut y la mayor petrolera que tiene entre sus principales accionistas a capitales chinos.
Dependencia exportadora a Estados Unidos
Las exportaciones petroleras de Chubut son altamente dependientes de los Estados Unidos ya que es el principal comprador mundial de crudo Escalante.
En los primeros once meses del 2025, último dato disponible, se exportaron 3.910.974 barriles hacia los Estados Unidos por un valor de 269.884.749 dólares.
La totalidad del crudo Escalante vendido al exterior el año pasado fue de 8.824.465 barriles por un monto de 604.416.109 dólares, esto significa que a Estados Unidos se envió el 44,3% de todo el petróleo exportado desde Chubut.
Los otros destinos del 2025 fueron Emiratos Arabes Unidos con 2.983.944 barriles (207.869.570 dólares) que significaron el 33,8% del total; Uruguay con 976.120 barriles (64.969.856 dólares) con una incidencia del 10,7%; y Holanda -Países Bajos- con 953.427 barriles (61.691.934 dólares) que representaron el 10,2% de todo lo vendido al extranjero.
En caso del país localizado en Medio Oriente las exportaciones fueron efectuadas por PAE en 145.913.472 dólares y por YPF en los 61.956.098 dólares restantes. A Uruguay vendió PAE crudo por 64.969.856 dólares y a Holanda exportó también esa compañía por 61.691.934 dólares.
El último año de ventas importantes
En el 2022, el último de importancia para Chubut ya que luego las exportaciones se redujeron a la mitad, la provincia vendió a otros países por 1.140.109.804 dólares que significaron el envío de 11.362.387 barriles.
De ese total el 62,3% fue destinado a Emiratos Árabes Unidos por un monto de 704.146.545 dólares (7.077.805 barriles); mientras que el 292,9% fue a Estados Unidos por una suma que ascendió a los 340.610.986 dólares (3.334.335 barriles).
El resto de las exportaciones chubutenses fueron a destinos no identificados por una suma de 61.519.108 dólares (640.530 barriles) que representaron el 5,4% y a Singapur se destinó el 3% restante por un monto de 33.833.165 dólares (309.717 barriles).
A Estados Unidos exportaron PAE por 204.476.681 dólares y Tecpetrol por otros 22.391.584 dólares; mientras EAU la totalidad de las ventas fueron efectuadas por PAE. En tanto que a Singapur los embarques fueron realizados en su totalidad por CAPEX. Tecpetrol completó las exportaciones por 61 millones de dólares a destinos no especificados.
El fin del esplendor exportador
El año de mayores ventas de crudo Escalante al extranjero, antes de la aparición de Vaca Muerta que se transformó en la principal formación exportadora, se suscitó para Chubut en el año 2012.
En ese período desde los yacimientos chubutenses se exportaron en total 1.723.135.311 dólares (16.125.931 barriles). En la actualidad, 13 años después, las ventas al extranjero cayeron a la mitad en barriles y se contrajeron a un tercio en dólares por la baja del precio internacional del crudo.
El 49% de las exportaciones chubutenses en el 2012 fueron destinadas a los Estados Unidos por un total de 7.900.317 barriles que representaron ventas que alcanzaron los 857.237.233 dólares.
El segundo destino fue China con el 37,4% a partir de venderle 5.887.908 barriles por 644.823.289 dólares; mientras que el tercer escalón fue para Chile con el 12,6% de las exportaciones que significaron el envío de 2.027.043 barriles por 198.812.419 dólares. Una pequeña porción que representó el 1,2% fue a Santa Lucía con embarques por 186.263 barriles que retribuyeron 22.262.370 dólares.
Como se observa, el panorama de hace 13 años es bien diferente del actual, especialmente por el cambio del destino entre China y los Emiratos Arabes Unidos; aunque Estados Unidos sigue siendo el principal comprador de crudo Escalante.
Al país del norte PAE le vendió ese año 816.208.803 dólares y Tecpetrol por otros 41.028.429 dólares. Mientras que a China las exportaciones fueron concretadas en su totalidad por PAE con un monto de 644.823.289 dólares.
A Chile le vendió por 99.808.808 dólares PAE; 63.456.509 de ENAP Sipetrol; 19.407.745 de Tecpetrol y 19.407.745 de Sinopec.
Esta última compañía china también le vendió al país trasandino 597.758.251 dólares desde el flanco norte de Santa Cruz y ese fue el anteúltimo año en que se registraron exportaciones de importancia de crudo desde la porción santacruceña.
Trump, Venezuela y los impactos en Chubut
El avance de Trump sobre el petróleo venezolano y la alta dependencia de las exportaciones chubutenses de las compras que haga Estados Unidos puede generar a futuro un panorama complejo.
Si bien en una primera fase de corto plazo no parece posible que Estados Unidos recorte las importaciones de crudo Escalante para ser reemplazado por el crudo extra pesado de la Faja del Orinoco venezolano, en un mediano plazo y si Trump consigue mantener su dominio sobre los hidrocarburos bolivarianos y que las petroleras estadounidenses inviertan para reconstruir la infraestructura y aumentar el caudal de producción exportable, es posible que Chubut se vea afectada por una drástica reducción de los envíos al país del norte.
El crudo de Chubut y el Merey de Venezuela de alguna manera, más allá de algunas diferencias, son dos tipos de petróleo pesado y viscoso que compiten por un mismo mercado. Las refinerías estadounidenses localizadas en el Golfo de México -específicamente las de Texas- utilizan estos tipos de petróleo con mayor graduación de grados API y ese puede ser un punto de quiebre hacia el mediano plazo en detrimento de las exportaciones chubutenses.
La reciente eliminación de las retenciones a las exportaciones de crudo Escalante, que estaban fijadas en el 8% y fueron quitadas a pedido de Chubut y las provincias productoras de áreas maduras, en el corto plazo podría inclusive hacer aumentar los ritmos exportadores de la provincia; aunque no es seguro que los barcos que salgan de Caleta Córdova vayan a dirigirse a las refinerías texanas y quizás se deban buscar otros horizontes exportadores para colocar una producción que por ahora sigue cayendo.
Otro aspecto que podría impactar en Chubut es el desplazamiento del interés inversor de las operadoras hacia los yacimientos venezolanos. Se debe que considerar que en la provincia no hay inversiones de petroleras estadounidenses, aunque no se puede descartar que si el proceso de Trump avanza y se encamina con miras al futuro la británica British Petroleum (BP) -socia accionista de PAE- pueda llegar a verse interesada en desembarcar en la Faja del Orinoco.
En una perspectiva de lejano plazo, si el plan de Trump funciona no habría que descartar que avance con el intento de bajar el precio internacional del petróleo, apuntando a ubicarlo en la banda de los 50 dólares por barril o menos; pero esa perspectiva por ahora no parece cercana en el tiempo.
Apenas producido en avance sobre Venezuela y la "extracción" de Nicolás Maduro el precio internacional del petróleo tipo Brent no tuvo grandes fluctuaciones y solamente se movió levemente de manera alcista hasta tocar los 64 dólares en el transcurso de esta semana que concluyó. No obstante, el panorama es de extrema volatilidad y no se puede descartar alguna suba un poco más pronunciada en lo inmediato.
Eso por un lado le posibilitaría reducir los costos de producción mundial, contener el proceso inflacionario estadounidense y al mismo tiempo buscar sacar del juego petrolero a algunos productores que necesitan altos costos para que haya rentabilidad.
Según algunos especialistas el precio límite que sostiene la rentabilidad en Arabia Saudita es de 30 dólares, en Rusia de 40 dólares, en Vaca Muerta de 45 dólares y la Cuenca Permian de shale oíl estadounidense de 55 por barril.
El objetivo de bajar el precio del crudo a 50 dólares sí impactaría fuertemente en los yacimientos chubutenses y si a eso se le suma la posibilidad de eliminar las exportaciones de crudo Escalante el escenario se torna crítico para la provincia y el conjunto de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Anti China, si es que no hay amigos
Un último aspecto, no por eso menos importante, para tener en cuenta se vincula a la desembozada vuelta de la Doctrina Monroe con la que Trump se está manejando en América Latina, tal como si se tratase del histórico "patio trasero".
En una búsqueda alocada por controlar la región del hemisferio occidental, el presidente estadounidense impone condiciones a sus socios y "admiradores" para que no avancen con inversiones de China, Rusia y otros países a los que no considera "aliados". Esto lo está efectivizando Javier Milei desde que Trump salió al rescate del gobierno en medio de la crisis económica y cambiaria que se vivió durante las últimas elecciones.
Un dato a considerar y que quizás pueda tomar relevancia en medio de estos cambios impuestos por Trump es que Pan American Energy, la mayor productora de petróleo de la CGSJ y la segunda del país, tiene como accionista a la petrolera china estatal CNOOC (China National Offshore Oil Corporation).
En PAE el 50% de las acciones están en manos de la británica BP y el otro 50% le corresponde al holding energético Bridas Corporation. Dentro de Bridas el 25% le pertenece a la familia Bulgheroni y el 25% restante a la petrolera china.
Si bien resultaría raro que Trump busque inmiscuirse, tratándose de un personaje como el presidente de los Estados Unidos no habría que descartar cualquier movimiento.
Lo que aleja esta hipótesis es que en el arranque de esta semana que pasó PAE y la estadounidense Continental Resources anunciaron una asociación estratégica con el fin de dinamizar el desarrollo de cuatro bloques de shale oil en la formación Vaca Muerta.
La operación consiste en la adquisición del 20% de la participación que PAE posee en las áreas Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa, en Neuquén, junto con el bloque Loma Guadalosa, en Río Negro.
Continental Resources es la compañía del multimillonario Harold Hamm -amigo íntimo y consejero de Tump-, que es conocido como el "rey del fracking" y que en noviembre cerró la compra a Pluspetrol del 90% de su participación en el bloque Los Toldos II Oeste, en Neuquén.
Donald Trump y su amigo petrolero Harold Hamm en plena campaña electoral estadounidense.
La efervescencia del discurso y las acciones anti China de Trump parecen desvanecerse cuando se trata de negocios petroleros, mucho más si lo hacen amigos como Hamm aunque los concreten con compañías donde el Estado chino está asociado.
Más allá de la avanzada trumpista por ahora no se avizoran efectos inmediatos para Chubut a partir de la conquista de la Faja del Orinoco, aunque tampoco se asoman noticias beneficiosas que hagan cortar la situación que atraviesan los yacimientos petroleros chubutenses.
No obstante, hacia el futuro de mediano plazo, los actores de Chubut deberán buscar alternativas que le permitan rescatar producción, regalías y puestos de trabajo perdidos en los últimos tiempos.