Ascendería a 2.600 muertos por la represión en Irán a pesar de las amenazas de TrumpPor Joan Cabasés Vega
Irán no despierta del horror. Más de dos semanas después de que se iniciaran las protestas en el país, y en el sexto día de apagón informativo, la cifra de muertos roza las 2.600 víctimas y amenaza con seguir aumentando, en medio de testimonios que apuntan a una brutalidad policial inédita desde la creación de la República Islámica en 1979. Al mismo tiempo, crece la tensión entre las autoridades iraníes y el Gobierno de Estados Unidos: Teherán ha avisado este miércoles de que bombardeará las bases estadounidenses en la región si Washington ataca territorio iraní, algo que la administración de Donald Trump ha dado a entender que hará de manera inminente.
El número de muertos ha alcanzado los 2.571, según ha informado este miércoles el grupo de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos. Según la organización, 2.403 fallecidos eran manifestantes y 147 eran miembros de las fuerzas de seguridad. En la lista de víctimas también hay 12 menores de edad y nueve personas identificadas como "ni manifestantes ni agentes de seguridad". El grupo asegura estar trabajando para verificar centenares de posibles muertes más.
Las cuentas de HRANA encajan con los únicos datos que funcionarios iraníes, bajo condición de anonimato, han declarado a la prensa. El martes, un alto cargo iraní dijo a Reuters que las manifestaciones habían dejado 2.000 muertos, y otros dos aseguraron a The New York Times que la cifra rondaba los 3.000. Diversos analistas temen que estas confesiones por parte de las autoridades signifiquen que la cifra final de víctimas por la campaña represiva de Teherán para sofocar la mayor ola de disidencia en años sea mucho mayor.
En paralelo, EE UU e Irán se ven enzarzados en una escalada retórica de consecuencias impredecibles. Trump instó el martes a los iraníes a seguir protestando, les animó a "tomar las instituciones" y les prometió que la ayuda está "en camino". Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de alimentar la violencia en el país y culpan de las muertes a "agentes terroristas" supuestamente instruidos en el extranjero.
El ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, ha advertido este miércoles de que su país atacará bases estadounidenses en la región si Estados Unidos lanza una ofensiva contra la nación iraní. "Irán atacará bases estadounidenses si es atacado", ha dicho el responsable de Defensa, de acuerdo con la agencia local Mehr. "Todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EEUU en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos", ha añadido. "La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos".
La República Islámica ha transmitido el mismo mensaje a sus vecinos, incluyendo a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Turquía, mediante mensajes privados. Según ha declarado a Reuters un representante iraní, la advertencia avisa de que "las bases de EE UU en esos países serán atacadas" si Washington agrede a Irán. El aviso, reconoce el dirigente iraní, busca "pedir a esos países" que contengan a Trump.
Varios de esos Estados quieren evitar una agresión sobre Irán que pueda desencadenar un conflicto que desestabilice la región o que provoque una oleada de refugiados. Algunos han dado un paso al frente en el plano diplomático. El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha pedido rebajar la tensión durante una llamada telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi. Qatar, por su parte, afirmó el martes que estaba intentando mediar para evitar una escalada que tendría "resultados catastróficos".
Trump ha amenazado en varias ocasiones al régimen iraní con lanzar un ataque contra el país. El pasado junio ya atacó las instalaciones nucleares en Irán durante la guerra que Israel libró con ese país, en una ofensiva militar que mató a más de mil personas, la mayoría de ellos civiles, según grupos independientes. Teherán contestó a esa acción estadounidense con un ataque sobre una base de EE UU en la vecina Qatar, sin muchas consecuencias. Este miércoles, parte del personal de esa instalación ha sido llamado a evacuar ante un posible ataque inminente por parte de EE UU que ponga el centro en peligro, según tres fuentes citadas por Reuters.
Irán celebra este miércoles los funerales por los más de cien miembros de las fuerzas de seguridad que han muerto durante las protestas. Los cadáveres serán trasladados en una procesión desde la Universidad de Teherán hasta el cementerio de la capital persa, según la agencia Mehr. Este medio oficial ha llamado a la participación masiva de los ciudadanos, en un nuevo intento de proyectar unidad ante las mayores protestas celebradas en el país en años.
Fuente: El País
Por Joan Cabasés Vega
Irán no despierta del horror. Más de dos semanas después de que se iniciaran las protestas en el país, y en el sexto día de apagón informativo, la cifra de muertos roza las 2.600 víctimas y amenaza con seguir aumentando, en medio de testimonios que apuntan a una brutalidad policial inédita desde la creación de la República Islámica en 1979. Al mismo tiempo, crece la tensión entre las autoridades iraníes y el Gobierno de Estados Unidos: Teherán ha avisado este miércoles de que bombardeará las bases estadounidenses en la región si Washington ataca territorio iraní, algo que la administración de Donald Trump ha dado a entender que hará de manera inminente.
El número de muertos ha alcanzado los 2.571, según ha informado este miércoles el grupo de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos. Según la organización, 2.403 fallecidos eran manifestantes y 147 eran miembros de las fuerzas de seguridad. En la lista de víctimas también hay 12 menores de edad y nueve personas identificadas como "ni manifestantes ni agentes de seguridad". El grupo asegura estar trabajando para verificar centenares de posibles muertes más.
Las cuentas de HRANA encajan con los únicos datos que funcionarios iraníes, bajo condición de anonimato, han declarado a la prensa. El martes, un alto cargo iraní dijo a Reuters que las manifestaciones habían dejado 2.000 muertos, y otros dos aseguraron a The New York Times que la cifra rondaba los 3.000. Diversos analistas temen que estas confesiones por parte de las autoridades signifiquen que la cifra final de víctimas por la campaña represiva de Teherán para sofocar la mayor ola de disidencia en años sea mucho mayor.
En paralelo, EE UU e Irán se ven enzarzados en una escalada retórica de consecuencias impredecibles. Trump instó el martes a los iraníes a seguir protestando, les animó a "tomar las instituciones" y les prometió que la ayuda está "en camino". Las autoridades iraníes acusan a Estados Unidos e Israel de alimentar la violencia en el país y culpan de las muertes a "agentes terroristas" supuestamente instruidos en el extranjero.
El ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, ha advertido este miércoles de que su país atacará bases estadounidenses en la región si Estados Unidos lanza una ofensiva contra la nación iraní. "Irán atacará bases estadounidenses si es atacado", ha dicho el responsable de Defensa, de acuerdo con la agencia local Mehr. "Todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EEUU en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos", ha añadido. "La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos".
La República Islámica ha transmitido el mismo mensaje a sus vecinos, incluyendo a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Turquía, mediante mensajes privados. Según ha declarado a Reuters un representante iraní, la advertencia avisa de que "las bases de EE UU en esos países serán atacadas" si Washington agrede a Irán. El aviso, reconoce el dirigente iraní, busca "pedir a esos países" que contengan a Trump.
Varios de esos Estados quieren evitar una agresión sobre Irán que pueda desencadenar un conflicto que desestabilice la región o que provoque una oleada de refugiados. Algunos han dado un paso al frente en el plano diplomático. El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha pedido rebajar la tensión durante una llamada telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi. Qatar, por su parte, afirmó el martes que estaba intentando mediar para evitar una escalada que tendría "resultados catastróficos".
Trump ha amenazado en varias ocasiones al régimen iraní con lanzar un ataque contra el país. El pasado junio ya atacó las instalaciones nucleares en Irán durante la guerra que Israel libró con ese país, en una ofensiva militar que mató a más de mil personas, la mayoría de ellos civiles, según grupos independientes. Teherán contestó a esa acción estadounidense con un ataque sobre una base de EE UU en la vecina Qatar, sin muchas consecuencias. Este miércoles, parte del personal de esa instalación ha sido llamado a evacuar ante un posible ataque inminente por parte de EE UU que ponga el centro en peligro, según tres fuentes citadas por Reuters.
Irán celebra este miércoles los funerales por los más de cien miembros de las fuerzas de seguridad que han muerto durante las protestas. Los cadáveres serán trasladados en una procesión desde la Universidad de Teherán hasta el cementerio de la capital persa, según la agencia Mehr. Este medio oficial ha llamado a la participación masiva de los ciudadanos, en un nuevo intento de proyectar unidad ante las mayores protestas celebradas en el país en años.
Fuente: El País

