Tras el deslizamiento del Cerro Hermitte, decenas de vecinos de Sismográfica permanecen alojados en el Club Ameghino y requieren con urgencia donaciones de abrigo, alimentos y elementos básicos. Luego del corrimiento de tierras que obligó a evacuar viviendas, vecinos del barrio organizaron rondas nocturnas para evitar robos.
Las familias evacuadas del barrio Sismográfica atraviesan horas críticas luego del deslizamiento del Cerro Hermitte, ocurrido durante la madrugada de este domingo 18 de enero y que obligó a una salida inmediata de sus hogares. La mayoría de los afectados llegó al refugio sin pertenencias ni insumos esenciales, por lo que las necesidades básicas se volvieron prioritarias desde el primer momento.
Actualmente, el Club Atlético Florentino Ameghino funciona como alojamiento de emergencia y concentra la recepción de donaciones destinadas a garantizar condiciones mínimas de descanso, higiene y alimentación para quienes permanecen en el lugar. El gimnasio del club fue acondicionado de manera provisoria, aunque la falta de elementos es significativa.
Entre los insumos más urgentes se encuentran frazadas, mantas y almohadas, indispensables para que las familias puedan dormir en el espacio común. También se solicita ropa de abrigo para adultos, calzado y ropa interior nueva, además de artículos específicos para bebés como pañales, mamaderas, ropa de invierno y productos de cuidado infantil.
A esto se suma la necesidad de elementos de higiene personal, toallas, agua potable, leche y alimentos listos para consumir. Desde la organización remarcaron que todo lo donado debe estar limpio y en condiciones de uso inmediato, dada la urgencia de la situación.
Mientras se evalúa el impacto del deslizamiento y se define la situación habitacional de los vecinos afectados, la ayuda comunitaria resulta clave para cubrir las necesidades básicas de quienes hoy se encuentran lejos de sus hogares.
Los vecinos hacen su propia guardia para no perder sus bienes
La madrugada de este domingo 18 de enero encontró a los vecinos del barrio Sismográfica en estado de alerta. Tras el deslizamiento del cerro Hermitte, que dejó a numerosas familias fuera de sus hogares, un grupo de residentes decidió organizarse para custodiar los accesos al barrio ante el temor de saqueos y robos, aun con presencia policial en la zona.
La iniciativa surgió a partir de la comunicación interna entre los propios vecinos. "Se pudo hacer un desalojo rápido gracias a la información que fue circulando en el grupo", explicó a El Cronista Cr Fabián Barreto, uno de los residentes. Según relató, muchos lograron retirar pertenencias básicas utilizando vehículos particulares, al tiempo que permanecían en guardia tras recibir versiones sobre personas ajenas al barrio que habrían intentado forzar viviendas.
La incertidumbre domina el ánimo de quienes debieron evacuar. Aunque hay móviles policiales apostados en el sector, el temor persiste. "Uno igual se preocupa porque la casa queda acá y no sabés qué puede pasar", señaló el vecino, que junto a otros decidió permanecer cerca del lugar pese a las condiciones adversas.