Patagonia

Los incendios en Los Alerces y El Blanco avanzan sin control

El incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces continúa activo y presenta un escenario muy difícil para los equipos de combate, en una jornada marcada por la intensificación del viento, altas temperaturas y una sequedad extrema del ambiente.

La zona de Cholila, por la tarde, estuvo rodeada por las columnas de humo que se visualizaban desde el Parque Nacional y desde la zona de El Blanco, con el incendio que se generó en Puerto Patriada.

Según relató en vivo un brigadista nacional, a través de su sitio pantera.xix, el viento complicó por la tarde y obligó a replegar a la gente por su seguridad. Las columnas rodearon la localidad de Cholila y obligaron a tomar nuevas estrategias.

Desde la Administración de Parques Nacionales advirtieron que las condiciones meteorológicas adversas siguen siendo uno de los principales factores que dificultan el control del fuego.

El responsable de la Dirección de Incendios Forestales de Parques Nacionales, Ariel Amtahuer, detalló que el operativo despliega actualmente a más de 270 brigadistas provenientes de distintas regiones del país, en una acción coordinada que involucra recursos terrestres, maquinaria vial y medios aéreos.

"El comportamiento del fuego viene siendo extremo desde principios de enero. El viento permanente, el calor y la inestabilidad atmosférica condicionan tanto el trabajo en tierra como las operaciones aéreas", explicó el funcionario.

Ariel Amtahuer -Director Nacional de DLIFE Dirección de Lucha contra Incendios Forestales

Desafíos climáticos y del terreno

Las condiciones del tiempo no han acompañado las tareas de extinción. Según se informó, uno de los factores más complejos es la atmósfera inestable, que genera inversiones térmicas y retrasa la operatividad de aviones y helicópteros, reduciendo el apoyo aéreo en los horarios previstos.

A esto se suma la escasez de precipitaciones. Si bien se registraron algunas lluvias en los últimos días, el acumulado fue inferior a un milímetro, un volumen insuficiente para generar un impacto real sobre el suelo orgánico y el combustible vegetal del bosque.

Otro obstáculo significativo es la dificultad de acceso a determinados sectores, como el denominado sector 1C, donde fue necesario el uso de maquinaria vial para abrir caminos, permitir el ingreso de vehículos de incendio y reforzar la protección de viviendas cercanas.

Un despliegue logístico de alcance nacional

El operativo proyecta alcanzar los 276 brigadistas hacia el 26 de enero, lo que implica una logística de gran escala. Mantener a más de 270 combatientes en la línea de fuego requiere una coordinación precisa de alojamiento, sanitarios, duchas y tiempos de descanso, aspectos considerados clave para garantizar la seguridad y el rendimiento del personal.

Los recursos humanos y técnicos provienen de múltiples regiones del país, incluyendo la Patagonia Austral, el NOA -con brigadas de Salta, Tucumán y Jujuy-, el NEA -como Chaco e Iguazú- y la provincia de Buenos Aires. La movilización incluye vuelos coordinados con la Fuerza Aérea Argentina y el aporte de distintos organismos federales.

Articulación interinstitucional y apoyo local

El comando unificado articula acciones entre la Administración de Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias, el Ejército Argentino, Protección Ciudadana de Chubut, la Policía Federal, bomberos voluntarios y municipios vecinos como Esquel y Trevelin.

En este contexto, también se destacó la colaboración de pobladores locales y prestadores turísticos, quienes asisten en la identificación de focos cercanos a rutas y facilitan espacios para el establecimiento de bases operativas, especialmente en zonas de camping y servicios concesionados.

Desde el operativo remarcan que, pese al enorme esfuerzo humano y logístico desplegado, el comportamiento del incendio sigue estrechamente ligado a la evolución del clima. El viento, el calor y la falta de humedad continúan siendo variables determinantes en una lucha que se sostiene día a día para frenar el avance del fuego y proteger el ecosistema del parque.