Cada verano se agudiza la crisis del agua en Comodoro Rivadavia, con cortes sucesivos y, muchas veces, inesperados, fallas constantes en el acueducto y la promesa de una obra definitiva que todavía no llega. La deficiencia del servicio se hizo evidente la última semana, después de varias extensiones de los cortes programados y múltiples interrupciones eventuales que dejaron a la comunidad por más de 60 horas sin agua. En este marco, distintas organizaciones convocan a una marcha por el agua, que se llevará a cabo este miércoles a las 19 en la Plaza Kompuchewe.
Espiral de promesas
El acueducto Lago Musters-Comodoro Rivadavia inaugurado en diciembre de 1999 prometía solventar la insuficiencia de la primera obra de 1966. Sin embargo, también registró deficiencias, ya que no se realizaron los trabajos necesarios de protección catódica para evitar la corrosión de los caños que tras más de dos décadas ponen en jaque el acceso de la población a un servicio esencial.
El tramo crítico incluye unos 41 kilómetros entre Cerro Negro y Valle Hermoso que, según estimaciones del 2023, demandaría unos 14 mil millones de pesos. En 2013 se había adjudicado la obra de repotenciación con una inversión de 329 millones del Gobierno nacional y un plazo de finalización de tres años. La previsión era que, con esa obra, la cantidad de agua potabilizada del Musters se incrementaría en un 40%, al posibilitar la suma de unos 2.000 metros cúbicos/hora de caudal adicional a la distribución y llevar la capacidad a un total de 7.000 cúbicos/hora. Sin embargo, distintos factores hicieron que el proyecto no pudiera concretarse.
La paralización de la obra pública en todo el país tras la asunción de Javier Milei no hizo más que complejizar el escenario, dejando a la deriva otras obras clave para la población chubutense como la reparación de un tramo crítico de la Ruta 40 o la autovía Rada Tilly-Caleta Olivia.
En febrero del 2025, en el marco del aniversario de Comodoro Rivadavia, el gobernador Ignacio Torres confirmó el financiamiento para la esperada obra del acueducto. Detalló que la misma implicaría más de 100 millones de dólares y aseguró que sería finalizada antes de que termine el mandato.
Un mes más tarde precisó que la obra costará 160 millones de dólares y que los fondos serían gestionados por la provincia. La obra del acueducto se incluye así en las obras que son responsabilidad del Gobierno nacional pero que la provincia prometió solventar, como los trabajos en la Ruta 3 Trelew-Madryn y la Ruta 40.
En diciembre la Legislatura autorizó al Ejecutivo a tomar un financiamiento con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) de hasta 150 millones de dólares. Con un plazo de 3 años de gracia y 10 para cubrir el crédito, tendrá una ejecución de entre 1 y 2 años a partir de la licitación.
El mandatario subrayó que se trabajará en un nuevo acueducto sobre la misma traza, debido a la obsolescencia del actual, y que "la obra implica el recambio total de la cañería actual, que ha sido problemática debido a su falta de protección catódica".
"Vamos a hacer las cosas bien, con los elementos necesarios, para que ese acueducto dure varias décadas", añadió, en referencia a lo que calificó como "la obra más importante de la historia de Chubut".
Veranos sin agua, la norma
Aunque las roturas y los problemas con las reservas se producen durante todo el año, en verano el servicio se ve afectado de manera constante. Desde hace años, los comodorenses atraviesan el verano con cortes tanto programados como imprevistos, sobre todo en los días de altas temperaturas.
"Los cortes de agua con constantes y cada vez más seguidos, porque además de los programados suceden otros cortes cuando las reservas están muy bajas y otros cortes cuando hay roturas del acueducto. En el caso del acueducto del ‘99 parece que se rompe más que el del ‘66. Aparentemente ese acueducto tiene fallas y nadie se hace cargo, ni el Gobierno ni la empresa que lo hizo, nadie", detalla Hugo Fernández, quien forma parte del grupo de Vecinos Autoconvocados por la SCPL.
Por otro lado, cuestiona la falta de obras a largo plazo para garantizar las reservas: "En 2024 creo que el ingeniero Seifer propuso como paliativo duplicar las reservas instalando dos tanques más de 50.000 m³. Cada tanque cuesta 6 millones de dólares. Y la respuesta fue que no hay plata para eso, es muy caro. Lo que no estoy 100% seguro de quién es la responsabilidad de las reservas, porque el sistema acueducto es de la Provincia, y creo que termina en el ingreso a las reservas de Puesto La Mata. De ahí para acá ya es responsabilidad del municipio, pero más allá de eso debería también poner su parte Provincia. Y sin embargo no lo hacen y es algo que beneficiaría al 100% de los comodorenses".
"Te dicen que no hay plata y si uno mira, el presupuesto del año pasado fue de 221 millones de dólares en la ciudad de Comodoro y en la provincia fue 10 veces más, es decir, 2200 millones de dólares. Entonces, ¿cómo me explican que no puedan sacar de ahí al menos 6 millones por año para haber instalado un tanque un año y un tanque más al año siguiente? ¿Cómo no se va a justificar eso? Que beneficiaría, insisto, al 100% de los comodorenses porque entendemos nosotros que los cortes por problemas de reserva disminuirían notablemente", puntualizó.
La referente del Foro Ambiental y Social de la Patagonia, Zulma Usqueda, se expresó en el mismo sentido: "Los reclamos han sido varios a lo largo de los años, pero principalmente que jamás hubo una respuesta por parte del Gobierno. Dicen que ellos tienen un acuerdo firmado con la Cooperativa por el cual se hacían cargo del sistema de acueductos. Hay un acuerdo, hay una ley que está firmada. Por lo cual, al no cumplirse con ese acuerdo estamos sufriendo todo lo que estamos sufriendo".
Usqueda se refiere a la Ley I 545 aprobada en 2013 que establece el contrato de concesión del servicio público de abastecimiento de agua potable por parte de la SCPL a Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Rada Tilly y zonas de influencia. Remarca, sin embargo, que el mantenimiento de los acueductos para garantizar el acceso al agua potable es responsabilidad del Estado provincial.
"También la Cooperativa en ese acuerdo plantea que va a supervisar que el sistema esté en condiciones para que no tengamos estos cortes de agua y que va a avisar con tiempo ante estos cortes de agua, lo cual no está sucediendo", explica. Y cuestiona la falta de información precisa ante las eventuales roturas de los acueductos: "Además de que los cortes son imprevistos, no hay fotos, no hay un resumen del trabajo que se realizó. No hacen una conclusión respecto a cuáles son las fallas, un documento público por el cual los socios y cualquier habitante de Comodoro Rivadavia sepa qué están haciendo. Yo no he visto ningún resumen, no hay información técnica de lo que están realizando con el acueducto".
Frente a las demandas por el servicio de agua en pleno verano y la extensión de los cortes programados -que entre diciembre y marzo implican al menos 48 horas sin agua durante la semana- la SCPL hace hincapié en la necesidad de esta medida durante los períodos de altas temperaturas debido al aumento del consumo de la población.
"El aumento del consumo en verano supera la capacidad del sistema y obliga a programar cortes para equilibrar reservas. En invierno, la menor demanda permite sostener el suministro normal", explica la institución en un comunicado oficial. "El uso responsable del agua no es una opción, es una necesidad", subraya.
No obstante, los vecinos cuestionan esta retórica y exigen claridad sobre el uso de grandes usuarios como industrias y empresas petroleras. "Según ellos, el agua potable solo se usa en los yacimientos para el uso del ser humano, los baños, la cocina o la limpieza. Pero tenemos entendido que también usan agua dulce, que es parte de la misma cuenca. No es que el agua de ellos viene de otro lado. Todo es parte de la misma cuenca del Senguer. Encima en las petroleras no utilizan cualquier agua, porque el agua que utilizan tiene que permitir que los químicos que usan para la industria funcionen lo mejor posible y solamente funcionan con agua de calidad", explica Usqueda.
"Le echan la culpa del problema del abastecimiento solamente a los usuarios domiciliarios, pareciera ser que los únicos culpables del problema somos nosotros. Más allá de que es cierto y esto hay que decirlo también, hay mucha gente que no cuida el agua, eso no quiere decir que seamos los únicos culpables. Están las empresas petroleras, están los productores que están en el camino entre el lago y Comodoro, se sabe que sacan agua y que nadie controla. Hay muchas cosas para corregir, no solamente lo que hagamos nosotros como usuarios domiciliarios haciendo, como dicen, el uso racional del agua", expresa, por su parte, Fernández.
Transparencia de las tarifas
El reclamo transversal de los vecinos autoconvocados es la ausencia de transparencia por parte de la cooperativa local. Advierten que no hay información precisa tanto desde el aspecto económico como técnico.
Pese al rechazo mayoritario de la comunidad al aumento de tarifas, el Concejo Deliberante aprobó todos los pedidos de readecuación tarifaria de los últimos años. Más allá de la dificultad de pagar cifras que superan los 100.000 ó 200.000 mil pesos, los vecinos todavía no reciben explicaciones concretas que justifiquen las modificaciones tarifarias. El argumento oficial señala la necesidad de aumentar los sueldos de los trabajadores así como un incremento progresivo en los precios de la energía mayoritaria, además de las políticas nacionales específicas en materia de tarifas.
Aunque se llevaron adelante audiencias públicas, los vecinos reclaman que no son vinculantes, por lo que las expresiones de protesta de la ciudadanía no logran frenar los aumentos.
Según Usqueda, "las personas que participamos nunca somos escuchadas, es una escucha, podríamos decir, obligatoria por parte de ellos, que finalmente no lleva a nada porque hacen todo lo contrario. De las audiencias prácticamente el 90% han planteado los argumentos de rechazo a los tarifazos y jamás se nos escuchó".
"Yo ahora perdí la cuenta, pero las tarifas han aumentado por lo menos 10 veces más que la inflación de los últimos años. Es una locura y nadie te explica claramente nada. El Concejo Deliberante lo único que hace es aprobar todos los aumentos y ajustes que la Cooperativa pide. Queremos que, por ejemplo, vayan por los barrios y expliquen los cuadros tarifarios. ¿De dónde sale lo que nos cobran? ¿Cómo se justifican las tarifas astronómicas que estamos pagando?", cuestiona Fernández.
Para graficar los costos de las boletas, pone como ejemplo su propio consumo: "Yo tengo un gasto mínimo, tengo la superficie más chiquita que son 50 m cuadrados. Consumo 68, 70 kW por mes en promedio, es bajísimo. Y sin embargo, la factura me viene 50.000 casi 60.000 la que tengo que pagar ahora. Y eso ha sido lo mínimo de lo mínimo. Un poquito que te pases de los 150 Kw y ya cambia el costo de la tarifa, a la gente se le hace una factura de $150.000".
Santiago Vacaflor es contador y es otro de los vecinos que participa de manera constante en las audiencias públicas. Su reclamo tiene que ver con la falta de transparencia de los números de la Cooperativa. Se refiere a "una poca, cuando no una escasa transparencia respecto a la relación con sus socios".
Uno de los principales pedidos del vecino es la necesidad de una explicación clara respecto a una amplia diferencia entre el aumento tarifario propuesto por la Cooperativa y la inflación del mismo período.
"Yo establecí una variación en las tarifas de la Cooperativa, pero lo hice con mis facturas. Prácticamente en 12 meses, de diciembre del 2024 a noviembre del 2025, el incremento promedio ascendía 97%. La inflación del país en ese mismo rango estaba en el orden del 22%", explica Vacaflor. "¿Dónde está la falta de transparencia? Yo creo que probablemente los números de la Cooperativa sean correctos. Pero tiene que mostrarle a la gente, particularmente a los socios, tienen que decirle ‘mire, la diferencia entre el 22% de inflación que marca el Indec con el 97% que nosotros hemos incrementado es por estas razones'", agrega.
Diferencias y diferenciales
Vacaflor también se refirió a tarifa diferencial que pagan la mayoría de los comodorenses a raíz de una categoría que se creó en 2024 en el marco de la Emergencia Tarifaria. La medida fue aprobada por el Concejo Deliberante el 5 de septiembre, habilitando así la protección de usuarios con consumos más elevados y estableciendo la abstención de la SCPL de efectuar cortes de suministro. De esta forma se oficializó la categoría de los Electrointensivos, compuesta por aquellas personas que no cuentan con servicio de gas y deben utilizar electricidad para calefaccionarse, registrando así consumos superiores a 800 Kw.
"De acuerdo a los principios cooperativos, el accionar debe de ser de igualdad con todos los socios. Y en esta Cooperativa hay cuestiones que muestran donde no parece que se cumpla este principio", sostiene Vacaflor. Y agrega: "hace dos años hubo una manifestación frente a la Cooperativa de los vecinos y asociados de la zona de los kilómetros 14 y 17 en donde reclamaban porque las facturas le habían llegado de 200.000, 300.000, 400.000 pesos, en aquellos años. A causa de eso, para minimizar el impacto de la queja, el municipio generó un grupo nuevo de usuarios, los Electrointensivos".
"Sobre la base de esa calificación, la Cooperativa estableció que los residenciales, que tienen consumos de gas normal, pagan una tarifa. Si tenés gas en tu casa, el costo de la energía variable es de 99,37. Los Electrointensivos no pagan el 99 sino el 59, pagan el 60% de lo que paga el común de los vecinos. Y si uno lo mira bajo el punto de vista de que las cooperativas tienen un propósito de bien común y de abaratar costos y otras cuestiones que responden a los principios cooperativos, uno podría decir que está bien", explica. No obstante, el punto central es que los vecinos no tienen gas porque la Municipalidad no garantiza el servicio en esos barrios y los vecinos de otras zonas de Comodoro terminan "subsidiando" la tarifa más baja. La diferencia no sólo se evidencia en los usuarios de los kilómetros que no tienen acceso a gas sino también en Diadema y Rada Tilly.
"Llamativamente los vecinos de Rada Tilly pagan la variable de energía eléctrica a un valor sustancialmente menor que los vecinos de Comodoro. Diadema también paga menos la energía eléctrica. La diferencia es prácticamente un 50% o más -detalla Vacaflor-. Los vecinos residenciales de Comodoro pareciera ser que estuviéramos pagando una tarifa para algunos vecinos de los kilómetros, a algunos vecinos de Diadema y algunos vecinos de Rada Tilly y la pregunta es ¿por qué? Esas son mis sospechas".
Vacaflor afirmó que los vecinos todavía esperan la auditoría que se anunció oportunamente.
La crisis hídrica que afecta a Chubut
Los problemas del acceso el agua en Comodoro y los alrededores se inscribe en una crisis de mayor envergadura: desde la sequía del Colhue Huapi hasta el déficit hídrico del Río Chubut, en todo el territorio se profundizan factores políticos, sociales y ambientales que sin planes preventivos y a largo plazo condicionan el uso del recurso para la población.
Usqueda habla de la incidencia de la empresa Mekorot en los planes de privatización del agua en la provincia y en un acuerdo que se habría firmado y sobre el cual no hay información.
A ello se suma la incipiente sequía de la región patagónica: "Ahora con esto de los incendios en la cordillera, el clima indudablemente va a cambiar, y la sequía ya se está dando". La situación provincial está íntimamente relacionada con un escenario de desfinanciamiento ambiental y sin soluciones de fondo por parte de los sucesivos gobiernos.
"La gente de Sarmiento nos alerta continuamente respecto a la situación en que se encuentra el único lago del cual nosotros recibimos agua, que a su vez recibe agua de los glaciares, y a su vez el Gobierno nacional quiere modificar la ley que protege esos glaciares para introducir la minería en zonas periglaciares. O sea, es todo un contexto totalmente negativo para el futuro de nuestras comunidades. Está todo relacionado. Desde que sale el agua de nuestra canilla hasta el agua de la cordillera", precisa Usqueda.
"Estamos todos relacionados con una serie de problemáticas y de actores nuevos que se están adueñando del agua, que quieren privatizar el agua que genera con estos cortes, estas necesidades de que todos tenemos que limitarnos con el uso. Pero no hablan de todos los derrames de agua que hay por la ciudad", concluye Usqueda.
Esta semana el escenario se profundizó con múltiples cortes que impidieron la prestación normal del servicio, incumpliendo incluso el cronograma propuesto por la Cooperativa.
El domingo 25 de enero se anunció un corte de 36 horas por una avería en el acueducto del ‘99. El mismo se extendió hasta la madrugada del miércoles con el objetivo de recuperar los niveles de las reservas de Puesto la Mata que, según la institución, se encontraban en niveles críticos. Para ese momento los trabajos de reparación del acueducto habían finalizado. Sin embargo, el jueves se volvió a cortar el suministro a las 11 y por un lapso de 24 horas ya que el sistema de reservas no logró estabilizarse.
El sábado se adelantó a las 14 horas el corte previsto para Zona Sur y Central y el domingo a la medianoche se efectuó otra interrupción del servicio para todo Comodoro. Desde el lunes se retoma el suministro pero de manera esporádica y sectorizada.
Son múltiples las problemáticas que atraviesan el acceso al agua en Comodoro y cada vez más grande el malestar de los vecinos. En este escenario, distintas organizaciones convocan a una marcha por el agua, que se llevará a cabo este miércoles a las 19 en la Plaza Kompuchewe. El Foro Ambiental y Social de la Patagonia junto a los Vecinos Autoconvocados y la Asamblea por el Agua Comodoro Rivadavia llaman a la movilización bajo el lema "Comodoro marcha por el agua que fluye desde la Cordillera incendiada", sumando así un nueva instancia de reclamo colectivo frente a la histórica crisis hídrica que hoy se agudiza en la ciudad.