Lluvias y nevadas en la Comarca Andina dan un respiro a una región golpeada por los incendiosLas precipitaciones registradas en las últimas horas trajeron alivio a Esquel y a toda la región cordillerana. Según los registros oficiales, hasta la tarde de este martes se acumularon 13,1 milímetros de lluvia en la ciudad, un volumen que fue destacado como muy positivo tanto desde el punto de vista climático como ambiental.
De acuerdo a los datos relevados en el Aeropuerto de Esquel, hasta las 15 horas el acumulado era de 8 milímetros, mientras que la medición continuaba avanzando hacia la noche.
"Fue excelente esta lluvia", resumieron desde el ámbito meteorológico local, remarcando la importancia de que el agua haya logrado penetrar en el suelo, a diferencia de otras precipitaciones más débiles registradas en semanas anteriores.
El pronóstico: sigue la inestabilidad y baja la temperatura
El meteorólogo Lucas Merlo explicó que el mal tiempo continuará al menos hasta el miércoles al mediodía, producto del ingreso de aire frío en la región. Se esperan chaparrones aislados y lluvias durante la noche y la mañana, con la posibilidad de nieve en zonas altas.
En ese sentido, la alerta se mantiene especialmente para sectores elevados, donde podrían caer algunos "copitos". En Esquel, las condiciones ya dejaron una postal característica del invierno: el Cerro 21 se mostraba cubierto de blanco, una imagen que fue celebrada por vecinos y visitantes.
Impacto positivo en el incendio del Parque Nacional Los Alerces
Las lluvias también tuvieron un efecto alentador en el incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces. El interventor del área protegida, Ariel Rodríguez, confirmó que en distintos sectores del parque se registraron precipitaciones que en algunos casos superaron los 13 milímetros.
"Estamos muy contentos porque tenemos llevados unos 13 milímetros de precipitaciones acumuladas. En promedio estamos entre 9 y 10 milímetros y en sectores como Lago Verde, que es la zona más húmeda del parque, llegamos a 13 o 13 y medio", detalló Rodríguez, y remarcó que se trata de un aporte "sumamente alentador".
Según explicó, a diferencia de lluvias anteriores, estas precipitaciones fueron más intensas y lograron profundizar en el suelo, lo que ayuda a sofocar el fuego. Sin embargo, aclaró que aún no se puede hablar de contención ni de extinción del incendio.
Seguridad y monitoreo permanente
Rodríguez explicó que, debido a las condiciones climáticas y al terreno mojado, este martes fue necesario replegar a las cuadrillas que estaban desplegadas en distintos puntos del parque, priorizando la seguridad del personal.
"El terreno mojado es muy peligroso. Las cañas húmedas son como transitar sobre una losa o hielo, y además quedan restos muy filosos en el suelo", indicó.
Por ese motivo, durante el miércoles no se realizarán trabajos directos sobre las líneas de fuego, salvo tareas de evaluación técnica por parte de jefes de sección y de operaciones.
El interventor también subrayó que el monitoreo continuará de forma permanente, ya que los puntos calientes pueden reaparecer días después, una vez que el agua comienza a evaporarse.
"Hablar de extinción es muy prematuro, todavía ni siquiera llegamos a la instancia de contención", señaló.
En tanto, en la zona norte del parque, especialmente hacia la Ruta 71, el panorama se presenta más tranquilo y sin nuevos focos detectados, lo que permitiría redistribuir personal hacia sectores que aún no fueron abordados.
Mientras tanto, la lluvia y la nieve siguen siendo bienvenidas en la región, no solo por el alivio inmediato, sino por el impacto positivo que generan en un verano marcado por la sequía y los incendios.
Fuente: EQS Notas
Las precipitaciones registradas en las últimas horas trajeron alivio a Esquel y a toda la región cordillerana. Según los registros oficiales, hasta la tarde de este martes se acumularon 13,1 milímetros de lluvia en la ciudad, un volumen que fue destacado como muy positivo tanto desde el punto de vista climático como ambiental.
De acuerdo a los datos relevados en el Aeropuerto de Esquel, hasta las 15 horas el acumulado era de 8 milímetros, mientras que la medición continuaba avanzando hacia la noche.
"Fue excelente esta lluvia", resumieron desde el ámbito meteorológico local, remarcando la importancia de que el agua haya logrado penetrar en el suelo, a diferencia de otras precipitaciones más débiles registradas en semanas anteriores.
El pronóstico: sigue la inestabilidad y baja la temperatura
El meteorólogo Lucas Merlo explicó que el mal tiempo continuará al menos hasta el miércoles al mediodía, producto del ingreso de aire frío en la región. Se esperan chaparrones aislados y lluvias durante la noche y la mañana, con la posibilidad de nieve en zonas altas.
En ese sentido, la alerta se mantiene especialmente para sectores elevados, donde podrían caer algunos "copitos". En Esquel, las condiciones ya dejaron una postal característica del invierno: el Cerro 21 se mostraba cubierto de blanco, una imagen que fue celebrada por vecinos y visitantes.
Impacto positivo en el incendio del Parque Nacional Los Alerces
Las lluvias también tuvieron un efecto alentador en el incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces. El interventor del área protegida, Ariel Rodríguez, confirmó que en distintos sectores del parque se registraron precipitaciones que en algunos casos superaron los 13 milímetros.
"Estamos muy contentos porque tenemos llevados unos 13 milímetros de precipitaciones acumuladas. En promedio estamos entre 9 y 10 milímetros y en sectores como Lago Verde, que es la zona más húmeda del parque, llegamos a 13 o 13 y medio", detalló Rodríguez, y remarcó que se trata de un aporte "sumamente alentador".
Según explicó, a diferencia de lluvias anteriores, estas precipitaciones fueron más intensas y lograron profundizar en el suelo, lo que ayuda a sofocar el fuego. Sin embargo, aclaró que aún no se puede hablar de contención ni de extinción del incendio.
Seguridad y monitoreo permanente
Rodríguez explicó que, debido a las condiciones climáticas y al terreno mojado, este martes fue necesario replegar a las cuadrillas que estaban desplegadas en distintos puntos del parque, priorizando la seguridad del personal.
"El terreno mojado es muy peligroso. Las cañas húmedas son como transitar sobre una losa o hielo, y además quedan restos muy filosos en el suelo", indicó.
Por ese motivo, durante el miércoles no se realizarán trabajos directos sobre las líneas de fuego, salvo tareas de evaluación técnica por parte de jefes de sección y de operaciones.
El interventor también subrayó que el monitoreo continuará de forma permanente, ya que los puntos calientes pueden reaparecer días después, una vez que el agua comienza a evaporarse.
"Hablar de extinción es muy prematuro, todavía ni siquiera llegamos a la instancia de contención", señaló.
En tanto, en la zona norte del parque, especialmente hacia la Ruta 71, el panorama se presenta más tranquilo y sin nuevos focos detectados, lo que permitiría redistribuir personal hacia sectores que aún no fueron abordados.
Mientras tanto, la lluvia y la nieve siguen siendo bienvenidas en la región, no solo por el alivio inmediato, sino por el impacto positivo que generan en un verano marcado por la sequía y los incendios.
Fuente: EQS Notas

