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Crisis laboral en Cisjordania tras revocación masiva de permisos israelíes

Hanadi Abu Zant lleva casi un año sin poder pagar el alquiler de su departamento en Cisjordania después de que le revocaran su permiso para trabajar en Israel. Cuando su casero amenaza con llamar a la policía, ella se refugia en una mezquita. "Mi mayor miedo es que nos echen de nuestra casa. ¿Dónde vamos a dormir, en la calle?", expresó con lágrimas en los ojos. Esa es una de las historias de las cientos de miles similares que viven los palestinos en los territorios ocupados en medio de la creciente amenaza de anexión.

Hanadi forma parte de un grupo de aproximadamente 100.000 palestinos que perdieron sus permisos laborales luego de la invasión y masacre de Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023, evento que desató la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza, calificada por muchos expertos como genocida. Ahora confinados en Cisjordania, bajo control israelí, enfrentan un mercado laboral escaso y salarios mucho más bajos que en Israel, lo que los obliga a buscar alternativas cada vez más desesperadas.

Muchos tuvieron que vender sus pertenencias o endeudarse para cubrir gastos básicos como alimentos, electricidad y educación de sus hijos. Otros pagan sumas exorbitantes en el mercado negro por permisos falsos o arriesgan sus vidas intentando cruzar la frontera hacia Israel, exponiéndose a arrestos o peores consecuencias si son confundidos con terroristas.

Desde hace casi seis décadas, Israel controla Cisjordania y sostiene que no está obligado a permitir el ingreso de palestinos para trabajar, tomando esas decisiones basadas en "consideraciones de seguridad". Sin embargo, miles siguen autorizados para trabajar en los asentamientos judíos construidos en territorios reclamados por los palestinos como parte de un futuro Estado.

Crisis económica

La crisis económica en Cisjordania es alarmante. Según el Banco Mundial, la economía local está al borde del colapso debido a las restricciones israelíes. Al cierre de 2023, la tasa de desempleo se disparó a casi 30%, frente al 12% registrado antes del conflicto, según la Oficina Central de Estadísticas palestina.

Antes de la guerra, decenas de miles de palestinos trabajaban en Israel, principalmente en construcción y servicios, con sueldos que podían ser el doble de los que pagaban en Cisjordania, donde los bloqueos, confiscaciones de tierra y otras limitaciones perjudican la economía desde hace años. Además, muchos culpan a la Autoridad Palestina por no generar suficientes empleos.

Tras el estallido del conflicto, Israel revocó los permisos laborales de casi 100.000 palestinos, pero solo restituyó menos de 10.000, según Gisha, una organización israelí que defiende la libertad de movimiento palestina. Esta reducción masiva, nunca explicada oficialmente, se atribuye a temores de seguridad luego de los ataques masivos de Hamas el 7 de octubre.

El dinero que los palestinos ganaban en Israel representaba alrededor de 4.000 millones de dólares en 2022, cifra equivalente a dos tercios del presupuesto de la Autoridad Palestina de ese año, según el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional israelí.

Un funcionario israelí, que habló bajo anonimato con Times of Israel, afirmó que los palestinos no tienen un derecho inherente a entrar en Israel y que los permisos dependen de evaluaciones de seguridad. En Cisjordania, viven cerca de tres millones de palestinos junto a más de 500.000 colonos israelíes que se desplazan libremente.

La comunidad internacional considera ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania según el derecho internacional, postura que Israel rechaza basándose en lazos históricos y la necesidad de seguridad.

Repudio árabe a la ley israelí que habilita a colonos comprar tierras en Cisjordania

La guerra en Gaza provocó un aumento de la violencia de colonos en Cisjordania, así como un incremento en los ataques palestinos. Mientras tanto, las operaciones militares israelíes para desarticular grupos terroristas causaron graves daños y desplazaron a miles de palestinos en la región.

Hanadi consiguió un empleo en una planta de envasado de alimentos en Israel tras la separación de su esposo hace cinco años, ganando unos 1.400 dólares al mes para mantener a sus cuatro hijos. Cuando comenzó la guerra, esperaba que la prohibición laboral durara solo unos meses, pero tuvo que empezar a vender tortas para sobrevivir.

Hasan Joma, que antes ayudaba a palestinos a conseguir trabajo en Israel desde Tulkarem, señaló al medio israelí que los intermediarios ahora cobran más del triple por un permiso. Aunque no hay cifras exactas, se estima que decenas de miles de palestinos trabajan ilegalmente en Israel, según Esteban Klor, economista de la Universidad Hebrea y del INSS.

Arriesgar la vida por trabajo

Muchos arriesgan sus vidas intentando cruzar la barrera de seguridad israelí, que incluye muros de hasta 9 metros, vallas y caminos militares cerrados. Shuhrat Barghouthi contó que su esposo pasó cinco meses en prisión por intentar escalar esa barrera para trabajar en Israel. Antes de la guerra, la pareja ganaba juntos unos 5.700 dólares mensuales, pero ahora están desempleados y con deudas que superan los 14.000 dólares.

Para cubrir la mano de obra perdida, Israel recurrió a trabajadores extranjeros, pero algunos empresarios aseguran que no es lo mismo porque estos son más caros y no dominan el idioma. Los palestinos, aunque hablan árabe, suelen manejar el hebreo con fluidez, lo que facilita su trabajo en Israel.

Raphael Dadush, un desarrollador israelí, reconoció que la reducción de permisos provocó retrasos costosos en sus proyectos. "Antes de la guerra, los palestinos representaban más de la mitad de mi equipo. Probé con trabajadores chinos, pero no es igual. Entiendo la decisión del gobierno, pero ya es hora de encontrar una manera segura para que los palestinos regresen a trabajar", dijo.

Assaf Adiv, director ejecutivo de un grupo que defiende los derechos laborales palestinos en Israel, advirtió que sin integración económica habrá "caos". "La alternativa a trabajar en Israel es el hambre y la desesperación", afirmó, mostrando la gravedad de la situación que enfrentan miles de familias palestinas.

Fuente: El Destape