Trump impulsa más de 300 medidas contra la política climática y refuerza el dominio de los combustibles fósilesEn apenas un año desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump ha impulsado más de 315 medidas para desmantelar la política climática estadounidense y favorecer a los combustibles fósiles.
El rastreador del Centro Sabin de Derecho sobre Cambio Climático (Universidad de Columbia) documenta cada una de estas acciones, que incluyen la derogación de normas ambientales, la retirada de acuerdos internacionales y la limitación de la ciencia climática.
Entre las decisiones más recientes figura la revocación de la autoridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para establecer límites de emisiones de gases de efecto invernadero en sectores clave como energía, transporte e industria. También se eliminaron los estándares de emisiones para vehículos vigentes desde 2012.
La estrategia fósil
El objetivo declarado por la administración es "restaurar el dominio energético estadounidense" basado en petróleo, gas y carbón, según la Estrategia de Seguridad Nacional publicada en 2025. El sector fósil, gran financiador de la campaña de Trump, ocupa posiciones clave en el Gobierno: su secretario de Energía, Chris Wright, fue directivo de una empresa de fracking.
Las medidas incluyen:
• Vetar proyectos de energía eólica marina.
• Facilitar la extracción de petróleo y gas.
• Reducir trabas regulatorias para el carbón.
• Limitar la colaboración de agencias científicas con el IPCC.
Reacciones y oposición
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció demandas judiciales contra la derogación de los estándares de la EPA, calificándola de acción ilegal. El exsecretario de Estado John Kerry la definió como una "decisión antiestadounidense".
En el plano internacional, Trump ha abandonado el Acuerdo de París y la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, además de presionar a otros países para que reduzcan su apuesta por las renovables. En el Foro de Davos, instó a la UE y al Reino Unido a "dejar atrás" las energías limpias y criticó duramente los aerogeneradores.
Contexto global
Mientras EE. UU. retrocede, China lidera la transición energética, produciendo el 80% de los paneles solares, el 70% de los aerogeneradores y el 70% de las baterías de litio del mundo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) señaló en su informe de 2025 que las renovables, especialmente la solar fotovoltaica, crecen más rápido que cualquier otra fuente energética.
La revista Science criticó que EE. UU. no se beneficie de sus propias innovaciones en renovables, que ahora perfecciona y fabrica China.
Impacto en emisiones
El primer año del segundo mandato de Trump cerró con un aumento del 2,4% en las emisiones de gases de efecto invernadero, según Rhodium Group. El carbón registró un incremento del 13% interanual, impulsado por la demanda de centros de datos y el encarecimiento del gas. Sin embargo, la energía solar cubrió gran parte del aumento de la demanda en 2025, creciendo más que los combustibles fósiles, según Ember.
La política climática de Trump marca un retroceso sin precedentes en EE. UU., con más de 300 medidas que favorecen a los combustibles fósiles y debilitan la cooperación internacional. El contraste con el avance global de las renovables plantea un escenario de tensión: ¿podrán los estados demócratas y los tribunales frenar esta ofensiva, o se impondrá la estrategia fósil en la principal potencia económica del mundo?
Fuente: Noticias Ambientales
En apenas un año desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump ha impulsado más de 315 medidas para desmantelar la política climática estadounidense y favorecer a los combustibles fósiles.
El rastreador del Centro Sabin de Derecho sobre Cambio Climático (Universidad de Columbia) documenta cada una de estas acciones, que incluyen la derogación de normas ambientales, la retirada de acuerdos internacionales y la limitación de la ciencia climática.
Entre las decisiones más recientes figura la revocación de la autoridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para establecer límites de emisiones de gases de efecto invernadero en sectores clave como energía, transporte e industria. También se eliminaron los estándares de emisiones para vehículos vigentes desde 2012.
La estrategia fósil
El objetivo declarado por la administración es "restaurar el dominio energético estadounidense" basado en petróleo, gas y carbón, según la Estrategia de Seguridad Nacional publicada en 2025. El sector fósil, gran financiador de la campaña de Trump, ocupa posiciones clave en el Gobierno: su secretario de Energía, Chris Wright, fue directivo de una empresa de fracking.
Las medidas incluyen:
• Vetar proyectos de energía eólica marina.
• Facilitar la extracción de petróleo y gas.
• Reducir trabas regulatorias para el carbón.
• Limitar la colaboración de agencias científicas con el IPCC.
Reacciones y oposición
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció demandas judiciales contra la derogación de los estándares de la EPA, calificándola de acción ilegal. El exsecretario de Estado John Kerry la definió como una "decisión antiestadounidense".
En el plano internacional, Trump ha abandonado el Acuerdo de París y la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, además de presionar a otros países para que reduzcan su apuesta por las renovables. En el Foro de Davos, instó a la UE y al Reino Unido a "dejar atrás" las energías limpias y criticó duramente los aerogeneradores.
Contexto global
Mientras EE. UU. retrocede, China lidera la transición energética, produciendo el 80% de los paneles solares, el 70% de los aerogeneradores y el 70% de las baterías de litio del mundo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) señaló en su informe de 2025 que las renovables, especialmente la solar fotovoltaica, crecen más rápido que cualquier otra fuente energética.
La revista Science criticó que EE. UU. no se beneficie de sus propias innovaciones en renovables, que ahora perfecciona y fabrica China.
Impacto en emisiones
El primer año del segundo mandato de Trump cerró con un aumento del 2,4% en las emisiones de gases de efecto invernadero, según Rhodium Group. El carbón registró un incremento del 13% interanual, impulsado por la demanda de centros de datos y el encarecimiento del gas. Sin embargo, la energía solar cubrió gran parte del aumento de la demanda en 2025, creciendo más que los combustibles fósiles, según Ember.
La política climática de Trump marca un retroceso sin precedentes en EE. UU., con más de 300 medidas que favorecen a los combustibles fósiles y debilitan la cooperación internacional. El contraste con el avance global de las renovables plantea un escenario de tensión: ¿podrán los estados demócratas y los tribunales frenar esta ofensiva, o se impondrá la estrategia fósil en la principal potencia económica del mundo?
Fuente: Noticias Ambientales

