La venta del yacimiento Manantiales Behr fracasó en su primer intento y la YPF libertaria decidió vender luego a PECOM su yacimiento estrella en Chubut. De esta manera la petrolera comandada por Horacio Marín completa el abandono en Comodoro Rivadavia de los pozos perforados. El mazazo cayó en los albores del 125 aniversario de la fundación de la otrora capital nacional del petróleo dejando un triste y desconcertante panorama dominado por la recesión y el desempleo en aumento. Un siglo después del nacimiento en esos mismos yacimientos la petrolera constituida por Enrique Mosconi desprecia el crudo Escalante y se focaliza exclusivamente en el Medanito de Vaca Muerta. En su salida de la Cuenca del Golfo San Jorge pateó el tablero, abrió las puertas a más de 8.400 despidos y posibilitó una reestructuración empresarial que por ahora solamente se tradujo en baja de producción y menores regalías para Chubut, Santa Cruz y los municipios petroleros. En ese marco, tras idas y vueltas, se confirmó la venta por 450 millones de dólares a la petrolera del Grupo Pérez Companc, que busca consolidarse desde el territorio chubutense en el selecto conjunto de las cinco operadoras que controlan la producción de crudo convencional en el país.
Aniversario con recesión, despidos y menos ingresos
Comodoro Rivadavia transitará este lunes 23 de febrero el 125 aniversario de su fundación en 1901. Pero, como viene sucediendo desde hace algunos años, la realidad indica que ya no hay casi nada para festejar más allá de las ganas de un pueblo de reconocerse como pionero y aportante a la construcción de una Nación.
Tras los primeros caseríos que dieron origen a la ciudad frente al mar y al pie del Cerro Chenque, llegó seis años después el descubrimiento del petróleo y 21 años más tarde se pondría en marcha YPF. La empresa estatal pergeñada por Enrique Mosconi fue una pieza clave para edificar un país en base a la energía que comenzaba a mover el mundo, pero además el total manejo del Estado posibilitó que los recursos naturales existentes bajo el subsuelo comodorense permitieran pensar en un país desarrollista e inclusivo.
Un siglo y cuarto después esa política de desarrollo regional y nacional saltó por los aires. En realidad, los libertarios que actualmente conducen Argentina la hicieron explotar intencionalmente con una política mercantilista y financiera, tal como ya había sucedido en la década del '90 con la privatización menemista.
Hoy Comodoro atraviesa su tercera crisis histórica de mayor importancia. Después de privatización en 1992 llegó con antelación la crisis del '98 con el desplome del precio internacional del barril de petróleo -que cayó a 11 dólares- y ahora se transita un nuevo período de crítico con el abandono de la YPF libertaria de los yacimientos de Chubut y la Cuenca del Golfo San Jorge (CGSJ).
Comodoro y sus pobladores están acostumbrados a la resiliencia para volver a empezar, pero en esta oportunidad el petróleo no asoma en el horizonte como el salvavidas al que aferrarse para soñar con un futuro mejor.
Los despidos y retiros voluntarios producidos en el petróleo generaron un efecto de ondas expansivas negativas que impactaron en la economía regional, a la que se sumó la recesión imperante por la generalizada pérdida de poder adquisitivo de los salarios en todo el país.
El consumo de los chubutenses en los supermercados de la región es tan solo una muestra de esa secuela. Según el INDEC, durante noviembre del año pasado la facturación de las grandes superficies comerciales cayó un 11,8% interanual en la provincia, fue el peor retroceso en dos años y el dato reflejó con absoluta claridad el desplome de las ventas.
Sobre llovido mojado: el Cerro Hermitte cedió y se deslizó afectando las viviendas casi 500 familias, muchas de las cuales perdieron casi todo lo que tenían.
La política de Milei y Marín contra la CGSJ
No se secaron los yacimientos ni el mundo dejó de funcionar sobre la base de los combustibles fósiles, sino que el gobierno de Javier Milei y las petroleras decidieron ir en búsqueda de los dólares fáciles que por ahora ofrece Vaca Muerta en la Cuenca Neuquina con la explotación a través del fracking.
La salida de YPF se termina de concretar ahora con la venta de Manantiales Behr, el último yacimiento que le quedaba en Chubut, pero en realidad el proceso comenzó en el 2024 cuando el directorio liderado por Horacio Marín y con la presencia de todos los directores representantes de las provincias productoras votaron abandonar los yacimientos maduros para concentrarse en los no convencionales de Vaca Muerta.
Nadie puso el grito en el cielo en aquel momento, inclusive muchos mandatarios provinciales festejaron la decisión del libertarismo petrolero y hasta soñaron con embolsar sumas millonarias con la venta de los yacimientos ypefianos.
Marín y compañía se fueron de la mayoría de las áreas maduras vendiendo las concesiones otorgadas por las provincias dueñas de los recursos naturales -sólo en el caso de Santa Cruz pagaron unos pocos dólares (335 millones) en un tortuoso proceso de salida-.
YPF se fue no dejando en claro qué sucederá con el pasivo ambiental centenario, ni quién se hará cargo de largas décadas de explotación intensiva y afectación del medio ambiente; y como si fuera poco se transformó en la punta de lanza para habilitar la baja de costos de producción apuntando esencialmente al costo laboral, lo que se tradujo en miles de despidos y el efecto recesivo se conjugó con el parate nacional para sintetizarse en un combo de parálisis muy potente.
Los números de la destrucción de empleo
El efecto negativo generado por YPF fue directo e inmediato. Según las estadísticas oficiales del Ministerio de Capital Humano de Nación en 10 años, desde el cuarto trimestre del 2015 y hasta el tercer trimestre del 2025, en Chubut se destruyeron 3.567 puestos de trabajo en el sector petrolero; aunque el desplome correspondió esencialmente a los últimos dos años.
De ese total 652 estuvieron directamente relacionados a las actividades de extracción de crudo y gas, mientras que los 2.915 empleos menos correspondieron a las tareas de servicios relacionadas al mundo del petróleo.
Al otro lado de la Cuenca, en el norte de Santa Cruz, la destrucción de puestos de trabajo fue aún mayor y ascendió a los 4.837 empleos triturados en la última década. Un total de 139 obreros vinculados a la explotación se quedó sin empleo en los yacimientos santacruceños y del sector de servicios fueron 4.698 los puestos de trabajo pulverizados.
De conjunto, la CGSJ perdió desde el 2024 cuando YPF votó el Plan Andes y el abandono de los yacimientos de Chubut y Santa Cruz un total de 8.404 puestos de trabajo.
Si bien lo de la YPF libertaria de Milei y Marín puede ser catalogado como uno de los mayores desastres históricos en lo productivo y social para Comodoro y la CGSJ, no menos real es la responsabilidad vinculante de una clase política vernácula que habilitó que todo sucediera casi sin chistar.
Como si el combo no estuviera completo, se le sumó el constante desplome de la producción petrolera en Chubut y Santa Cruz, lo que se tradujo en fuertes retrocesos de las regalías petroleras que perciben las provincias y los municipios que las integran.
La Cuenca tuvo una caída productiva en el 2025 del 4,2% (2.964.453 barriles menos), de los cuales el 6,8% de merma correspondió al norte santacruceño (-1.566.183 barriles) y del 3% en los yacimientos chubutenses (-1.398.270 barriles).
Ese achicamiento productivo significó para Chubut dejar de recaudar 63,8 millones de dólares anuales por el petróleo y para Santa Cruz fueron 102,2 millones de dólares los que dejaron de ingresar por regalías petroleras tan sólo en el 2025.
La empresa petrolera (PECOM) del grupo empresario de Gregorio "Goyo" Pérez Companc fue el segundo oferente para quedarse con el yacimiento de Manantiales Behr; el primero había sido el de la constructora Rovella Capital, que con su compañía Limay Energía había ofertado 575 millones de dólares.
La compañía del empresario argentino Mario Rovella no pudo demostrar que iba a conseguir los fondos suficientes para hacer frente al pago que había ofertado para comprarle a YPF la concesión en Chubut y frente a las múltiples presiones que se generaron desde la provincia el Directorio encabezado por Marín desechó la oferta y aceptó la segunda opción presentada por PECOM.
Por una suma menor que embolsará YPF por recursos naturales concesionados por el Estado chubutense, la petrolera con conducción libertaria terminó cerrando el acuerdo con la empresa de Pérez Companc por 410 millones de dólares y otros 40 millones extra de carácter contingente.
Los Pérez Companc vuelven a uno de sus primeros amores petroleros. Después de fundar la naviera lanera que dio origen al grupo empresario, y antes de transformarse en un emporio y una las familias más ricas de Argentina -con una fortuna, según Forbes, que llegó a los 4.200 millones de dólares, en 1958 pusieron en marcha al calor del boom petrolera la arista vinculada a los hidrocarburos del grupo empresario.
Por aquellos años la empresa de "Goyo" -que falleció en el 2024 a los 89 años- desembarcó en Comodoro Rivadavia como empresa de servicios petroleros para YPF y fue haciendo sus primeros palotes en yacimientos chubutenses como Pampa del Castillo, El Tordillo y Valle Hermoso.
Gregorio "Goyo" Pérez Companc
Fue fundamental la sanción en 1958 de Ley 14.773, durante el gobierno de Arturo Frondizi, que permitió la contratación de empresas privadas para los trabajos de "locación de obras y servicios" que necesitaba YPF; aunque el gran salto la compañía lo da durante la última dictadura militar.
Los Pérez Companc ya habían pisado suelo patagónico a principios del siglo pasado siendo propietarios de cuatro estancias con ganado ovino en territorio santacruceño (Santa Ana, San Ramón, Cañadón y San Benito), pero en Comodoro encontraron una veta vinculada al mundo petrolero.
Amante del automovilismo, los autos clásicos, las Ferrari y devoto del catolicismo, inclusive se mencionaron sus vinculaciones con el Vaticano y hasta se presumió que podía ser miembro del Opus Dei, "Goyo" fue participe de la puesta en marcha de PECOM.
El emblemático edificio ubicado en el ingreso norte al centro de Comodoro fue construido por la familia Pérez Companc, fue el primero de su tipo y contó con ascensores automáticos, y desde allí funcionaba la petrolera que fue creciendo; aunque el máximo desarrollo lo consiguió en la provincia de Neuquén.
Fue en el sector petrolero donde Gregorio conoció a Oscar Vicente, un ex ingeniero mecánico con posgrado en ingeniería de explotación de petróleo que trabajó para YPF. Vicente se desvinculó de la petrolera estatal para ser el CEO de PECOM Energía y mano de derecha de "Goyo".
Todo este impresionante crecimiento lo contó el propio Vicente ante el periodista Luis Majul en el libro "Los dueños de la Argentina II. Los secretos del verdadero poder", cuando afirmó: "1958, es cuando la compañía decide entrar en el petróleo. Pérez Companc, en ese momento, no facturaba más de 10 millones de dólares. 1967: se triplicó la facturación al entrar en el negocio de perforación de pozos y en la producción, es cuando apareció el contrato Entre Lomas (Neuquén). 1976, 1977,1978: Es la época de la gran privatización de los contratos petroleros, de cuando compramos SADE - General Electric. Nuestra facturación entonces pasaba largamente los 100 millones de dólares. 1981, 82 y 83: SADE estaba en pleno funcionamiento. Y facturamos entre 300 y 400 millones de dólares".
En el 2003 PECOM le vendió a la petrolera brasileña Petrobras el 58,6% del holding por 1.182 millones de dólares en efectivo y otros 2.000 millones que se sumarían para pagar una deuda que mantenía la empresa de Pérez Companc, permitiendo a la compañía carioca consolidarse como la segunda más importante en el país.
Entre las cinco más grandes del convencional
Dos décadas después del alejamiento del sector petrolero PECOM aprovechó la salida de YPF de los yacimientos maduros y volvió a desembarcar en Comodoro Rivadavia.
En su retorno se quedó en un acuerdo con YPF con las áreas maduras El Trébol-Escalante y Campamento Central-Cañadón Perdido; pero ahora pasa a tener bajo su control el mayor yacimiento convencional de la petrolera libertaria: Manantiales Behr.
Para fomentar la inversión en los campos maduros, el gobernador Ignacio Torres firmó el Decreto 325/25 con el que redujo del 12% al 6% -un achicamiento del 50%- las regalías a pagar por PECOM por la producción convencional incremental que logre en el yacimiento Escalante-El Trébol hasta el año 2035; para de ahí en adelante pasar a abonar el 9% de regalías y sosteniendo un descuento del 30%. Mientras que por la producción básica que obtenga PECOM solamente abonará el 9% de regalías, con una reducción del 30% por los próximos diez años y cumplido dicho plazo abonará el 12% de regalías.
Asimismo, se negoció con la administración de Milei una quita en los impuestos a las importaciones de polímeros que se utilizan para explotación terciaria de los yacimientos y una eliminación de las retenciones a las exportaciones para el crudo Escalante que se exporta desde Chubut, aunque por ahora PECOM no jugó en el mercado exportador.
Es de esperar que estas medidas se hagan extensivas también a la flamante adquisición de Manantiales Behr y de esa manera la petrolera de los Pérez Companc se vea beneficiada con incentivos fiscales, provinciales y nacionales, que se deberían traducir en incrementos de la producción y la generación de puestos de trabajo.
Desde la compañía se afirmó que "esta adquisición representa un paso estratégico clave para PECOM, que retomó su rol como operadora y productora de petróleo y gas en noviembre de 2024, con el objetivo de construir una plataforma de crecimiento en upstream, con foco en yacimientos maduros y en el despliegue de capacidades de optimización de activos, eficiencia operativa y recuperación terciaria. En este tiempo, PECOM ha demostrado su capacidad para crear valor a partir de una gestión eficiente de superficie y un profundo conocimiento Del subsuelo, apalancada su extensa y reconocida experiencia en la industria y en el desarrollo de técnicas avanzadas para extender la vida útil de los yacimientos".
Luego se agregó que "la incorporación de Manantiales Behr permitirá potenciar estas capacidades a partir de la gestión integrada de tres activos estratégicos en una misma geografía, como son Manantiales Behr, El Trébol-Escalante y Campamento Central-Cañadón Perdido, generando sinergias operativas, logísticas y técnicas que permitirán incrementar la producción, optimizar costos y maximizar el valor de los activos".
"Esta adquisición representa un paso decisivo en nuestra estrategia. Manantiales Behr no solo nos aporta escala: nos permite consolidar una plataforma de upstream con enorme potencial y con foco en lo que sabemos hacer: operar con excelencia, aplicar disciplina operativa y de capital, y maximizar el valor de yacimientos maduros con tecnología y conocimiento", afirmó Horacio Bustillo, CEO de PECOM.
Luis Pérez Companc
Luis Pérez Companc, presidente del Directorio de PECOM, destacó: "Este es un momento muy especial, junto con mis hermanas Rosario y Pilar, sentimos un enorme orgullo de ver a PECOM dar este paso tan importante, consolidándose como uno de los principales actores del país en la producción de petróleo, honrando su historia y proyectándose hacia el futuro. Esta inversión refleja nuestro compromiso de largo plazo con la Argentina y con el desarrollo de una industria energética sólida, moderna y competitiva".
Gracias a la adquisición de Manantiales Behr PECOM puede rápidamente ubicarse entre las cinco petroleras más importantes del país en la explotación del petróleo convencional.
Según los datos del 2025 la primera compañía del listado es Pan American Energy con una producción de 38,4 millones de barriles convencionales; seguida por Vista con 25,1 millones; Shell con 10,6 millones; PECOM con 8,9 millones y Pluspetrol con 7,2 millones de barriles.
Fracaso de la privatización y falta de esperanza
Desde la dictadura militar y la privatización menemista en adelante los golpes generaron crisis casi continuas que demostraron el fracaso de la salida del Estado como organizador y mentor del desarrollo: hasta el momento la entrega a los designios del capital privado y las reglas del mercado no han dejado un saldo positivo y las mejoras aparecieron cuando los trabajadores se hicieron cargo con sus luchas de acomodar los desequilibrios del mercado petrolero. Ni siquiera las renegociaciones anticipadas consiguieron evitar la crisis actual.
Lo cierto es que Comodoro Rivadavia, Chubut y la CGSJ están frente al desafío de frenar la sangría de empleos formales, producción y regalías. El panorama es crítico desde hace largos meses y por ahora no asoma en el horizonte un dique de contención al desolador panorama.
Por ahora, tampoco se avizora una recuperación que posibilite consolidar una perspectiva favorable para los trabajadores y el conjunto de los habitantes de una región muy golpeada que se sienten desesperanzados, necesitando de una inyección de entusiasmo que haga confiar en que no todo está perdido; quizás debieran tomar la solución en las propias manos, aunque mientras tanto esperan y no bajan los brazos.