Los 3 senadores chubutenses votaron en contra de los cambios en la Ley de GlaciaresDesde que fueron electos en 2021, es la primera vez que los tres senadores por Chubut coinciden en sus posturas a la hora de votar un tema trascendente. Este jueves lo hicieron.
Tanto las referentes del gobernador Ignacio Torres (la radical Edith Terenzi y la macrista Andrea Cristina), como el peronista Carlos Linares se opusieron a reformar la Ley de Glaciares votada en 2010. Por lo tanto figuraron entre los 31 que de todos modos no pudieron con los 40 que votaron a favor, entre ellos la peronista salteña Flavia Royón, exsecretaria de Minería de la Nación durante los gobiernos de Alberto Fernández y Javier Milei.
De este modo, el Gobierno nacional obtuvo la media sanción de la reforma, que deberá ser ratificada -o no- por Diputados.
El objetivo principal de la iniciativa es reducir las áreas protegidas para habilitar inversiones mineras, sobre todo de cobre y litio, en zonas que hoy están bajo el amparo de la ley vigente.
El debate enfrentó dos posturas contrapuestas. Los defensores de la norma argumentaron que el texto protege las geoformas del área periglaciar que cumplen una función hídrica relevante y defendieron la potestad de las provincias para intervenir en el inventario de glaciares. Los detractores, en cambio, advirtieron sobre las consecuencias ambientales, sobre todo en la afectación de las cuencas hídricas.
Desde que fueron electos en 2021, es la primera vez que los tres senadores por Chubut coinciden en sus posturas a la hora de votar un tema trascendente. Este jueves lo hicieron.
Tanto las referentes del gobernador Ignacio Torres (la radical Edith Terenzi y la macrista Andrea Cristina), como el peronista Carlos Linares se opusieron a reformar la Ley de Glaciares votada en 2010. Por lo tanto figuraron entre los 31 que de todos modos no pudieron con los 40 que votaron a favor, entre ellos la peronista salteña Flavia Royón, exsecretaria de Minería de la Nación durante los gobiernos de Alberto Fernández y Javier Milei.
De este modo, el Gobierno nacional obtuvo la media sanción de la reforma, que deberá ser ratificada -o no- por Diputados.
El objetivo principal de la iniciativa es reducir las áreas protegidas para habilitar inversiones mineras, sobre todo de cobre y litio, en zonas que hoy están bajo el amparo de la ley vigente.
El debate enfrentó dos posturas contrapuestas. Los defensores de la norma argumentaron que el texto protege las geoformas del área periglaciar que cumplen una función hídrica relevante y defendieron la potestad de las provincias para intervenir en el inventario de glaciares. Los detractores, en cambio, advirtieron sobre las consecuencias ambientales, sobre todo en la afectación de las cuencas hídricas.

