Cuáles fueron los 9 ejes del discurso de Torres en la apertura de sesionesIgnacio Torres abrió el período legislativo en la Cámara de Diputados del Chubut con un discurso que se movió entre el repaso de gestión y una serie de definiciones políticas de alto voltaje. En el arranque apeló a un tono identitario y de unidad al sostener que "los chubutenses podemos dar el ejemplo de tolerancia", y desde ahí encadenó una lectura de los últimos meses atravesada por emergencias, tensiones productivas y una agenda de obras que presentó como el eje de su administración.
El gobernador ubicó como punto de quiebre a enero de 2026, al que definió como uno de los períodos más difíciles para la provincia por la combinación de dos catástrofes. Por un lado, mencionó "el desplazamiento del cerro Hermitte" y, por otro, un incendio al que describió con una "voracidad" inédita para los brigadistas. En ese tramo, adjudicó la ausencia de víctimas fatales a decisiones previas de la política y a la respuesta colectiva: "si no sufrimos ninguna pérdida de vida humana fue gracias a que esta Legislatura, con tres meses de anticipación, votó la emergencia ígnea", dijo, y sumó el "hermanamiento" de provincias y aportes de distintos puntos del país, desde recursos aéreos hasta voluntariado local.
Desde esa experiencia, Torres pasó a uno de los pasajes más confrontativos del mensaje: la discusión por las tomas de tierras y el uso político del territorio. Tomó como propios reclamos de vecinos de El Hoyo y Epuyén que le pidieron que no se repita lo ocurrido en 2021 y citó una frase que apuntó a un agravio social persistente: "¿por qué en los últimos años le dieron servicios, urbanizaron y le dieron la propiedad de un lote a los delincuentes que vinieron de otras provincias a tomar tierras de manera ilegal...? Eso es injusto y eso está mal". El gobernador acompañó ese planteo con una advertencia en tono duro: "si quieren venir a tomar un lote de manera ilegal, los vamos a sacar a patadas", y prometió continuidad en expedientes judiciales al afirmar que "los que toman tierras de manera ilegal tienen que tener consecuencias".
En paralelo, vinculó el problema habitacional con el impacto de hechos recientes en Comodoro Rivadavia y anunció que parte del financiamiento llegará desde recuperos por corrupción. "Vamos a destinar el dinero de los bienes incautados de la corrupción para hacer más viviendas de rápida construcción para Comodoro Rivadavia", aseguró, y anunció que habrá asistencia directa a familias con presencia del Banco del Chubut para evaluar alternativas. En el centro del argumento puso la responsabilidad estatal de habilitaciones pasadas y defendió la idea de "estar presentes con la verdad" frente a vecinos que, dijo, no deben cargar con decisiones ajenas.
La tercera línea fuerte del discurso se centró en la economía provincial y en una vieja discusión que Torres buscó actualizar con nombre propio: retenciones, federalismo fiscal y retorno de la riqueza. Se dirigió especialmente a legisladores nacionales y planteó que Chubut "genera divisas" sin recuperar lo que aporta: "¿saben cuánto le queda a la provincia del Chubut... en derechos de exportación? Cero pesos", afirmó, y sostuvo que esa recaudación se "dilapida" para sostener políticas nacionales sin resolver déficits estructurales. En ese marco pidió una posición transversal: "dar la pelea todos juntos: peronistas, radicales, libertarios. No es partidario esto", dijo al defender que hablar de federalismo fiscal es "hacer patria" con provincias que producen mucho y reciben poco.
Ese planteo se trasladó de inmediato a la discusión energética. Torres defendió el enfoque provincial frente al debate por YPF y sostuvo que la salida de activos convencionales responde a una lógica empresarial concentrada en Vaca Muerta, no a una decisión local. "Digámosle la verdad a todos los chubutenses: la decisión... es porque tiene una unidad de negocio más rentable en Vaca Muerta", afirmó, y planteó la disyuntiva como un problema de inversión y empleo: que YPF "siga desinvirtiendo" en una cuenca madura o que ingrese un actor que invierta donde hoy se sostienen puestos de trabajo. Para reforzar su crítica a la discusión pública, recordó que en 2013 se habilitó formalmente la posibilidad de cesión de áreas y acusó de doble discurso a quienes hoy se oponen.
En el mismo bloque, el gobernador reabrió una herida de la provincia: el "precio sostén" del petróleo. Sostuvo que ese esquema significó que Chubut subsidiara a la Argentina con su propia riqueza y lanzó una frase que buscó clausurar el modelo: "esa estafa nos costó cientos de millones de dólares". En contraposición, defendió que su gestión, junto a sindicatos y cámaras, consiguió eliminar el capítulo correspondiente, y remarcó: "hoy el petróleo de todos los chubutenses se vende y se paga lo que vale". En esa línea agregó medidas técnicas con impacto directo en costos, como la eliminación de aranceles a polímeros y la posibilidad de importarlos vía puerto de Comodoro Rivadavia, al que destacó por un dragado realizado "después de 18 años".
Torres también sumó una apuesta de reconversión hacia el no convencional, con un anuncio de magnitud: un plan de inversiones por más de 250 millones de dólares para perforación y recuperación terciaria. En vez de presentarlo como una apuesta al azar, se distanció del tono de deseo y sostuvo que "no hay que cruzar los dedos", porque se trabaja "con seriedad" para escalar una alternativa que, según su proyección, puede modificar la matriz productiva de la provincia.
En ese paquete productivo incluyó dos definiciones que impactan directo en el empleo urbano: aluminio e hidroeléctricas. Sobre ALUAR, dijo que era necesario defender a las industrias que sostienen trabajo y exportaciones más allá de afinidades. Afirmó que puede dar "certeza y tranquilidad" a los trabajadores al asegurar que "no va a haber ningún tipo de impacto arancelario en el aluminio que se procesa y se exporta en la provincia del Chubut", y subrayó que el punto está ratificado por Nación y por la empresa. En el plano institucional, anunció una disputa por el rol provincial en represas, al reclamar que el "poder concedente" de hidroeléctricas con recursos provinciales sea efectivamente de Chubut, un planteo que dijo haber llevado a la Secretaría de Energía.
Otro capítulo central fue la pesca, donde Torres buscó reordenar el debate con una frase que funcionó como línea editorial del tramo: "hablemos de política pesquera, no de política". Planteó que el crecimiento exportador es real pero que el desafío es transformar recursos en trabajo, especialmente en Rawson y Puerto Madryn, si se agrega valor en origen. Cuestionó por qué desapareció la discusión sobre la merluza y por qué resulta más rentable exportar langostino entero si en el exterior se procesa y se vende con más trabajo incorporado. En esa lógica prometió avanzar sobre retenciones del sector con un criterio condicionado: que el ahorro fiscal se traduzca en infraestructura portuaria, y defendió recuperar herramientas de fiscalización para evitar que el que cumple "se sienta un tonto" frente a quien evade.
Torres celebró además un acuerdo público-privado que, dijo, se votará en la Legislatura y que apunta a un cuello de botella histórico: el dragado del puerto de Rawson. Lo presentó como una obra clave para que los barcos operen "como corresponde" y para ganar competitividad, destacando el acompañamiento de la Flota Amarilla y cámaras pesqueras. En su narrativa, el Estado debe oficiar de nexo y mantener agenda de vinculación para sostener empleo y reglas claras en la actividad.
La parte más "plan de desarrollo" del discurso se concentró en la Zona Franca Trelew, a la que describió como finalmente "creada y autorizada" después de décadas de proyectos caídos. Torres afirmó que hoy el régimen local no está alcanzado por impuestos provinciales ni tasas municipales, y destacó una consulta vinculante al ARCA para despejar dudas tributarias sobre manufacturas con valor agregado. En esa misma hoja de ruta anunció un paso político para atraer inversiones tecnológicas: el envío de un proyecto de ley para habilitar un marco de data centers y una reunión con directivos de Amazon, a la vez que afirmó que hay inversiones comprometidas asociadas al valor agregado pesquero y a planes de negocio vinculados a la lana.
En el mismo capítulo económico incluyó números sobre desburocratización y clima de negocios. Señaló que Chubut había sido una de las provincias "más burocráticas" para constituir sociedades y atribuyó parte del costo al impuesto al sello. Como indicador, dijo que en los últimos seis meses se constituyeron alrededor de 260 sociedades (SA, SRL y SAS), "1,4 por día", y presentó la creación del primer Fondo de Garantía Provincial para pymes, que se encuentra en fase de autorización ante el Banco Central con vistas a capitalizarlo con apoyo del CFI. El mensaje, en ese tramo, fue que profesionalizar pymes y acercarlas al mercado de capitales debe ser parte del rumbo productivo.
Torres también habló del agro y de un proyecto que describió como uno de los más entusiasmantes de su gestión: una prueba piloto para exportación de ganado en pie con destino a Kuwait, articulada con sociedades rurales, Cancillería y SENASA, con un objetivo de 60.000 cabezas entre Chubut y Santa Cruz. En su planteo, el desafío no es solo comercial sino de financiamiento y escala para repoblar campos, recuperar actividad y diversificar unidades de negocio entre lana y carne en un territorio que, dijo, se fue despoblando durante años.
En salud, el gobernador afirmó que 2025 fue un año de consolidación de la transformación del sistema, con inversión en infraestructura crítica, equipamiento y modernización de gestión. En ese tramo destacó la puesta en valor del Hospital de Alta Complejidad María Humphreys de Trelew, al que describió como una obra que durante años fue "un cascarón vacío" y que hoy opera en un 80% con servicios activos, pediatría, terapia intensiva pediátrica y quirófanos de alta complejidad. También mencionó la puesta en marcha del primer resonador magnético del sistema público provincial en Comodoro Rivadavia, la incorporación de un tomógrafo en Esquel, una inversión total de equipamiento distribuido y el despliegue de telemedicina con estaciones multidiagnósticas y cabinas en hospitales rurales para reducir derivaciones.
En educación, Torres construyó un contraste nítido entre la crisis previa y el presente. Afirmó que la provincia atravesó "la peor crisis educativa" de su historia y que, durante seis años, los chicos tuvieron "menos de dos ciclos completos" de clases. Presentó como hitos el inicio de clases en tiempo y forma en 2024 y el calendario completo de 190 días en 2025, y sostuvo que ahora el debate debe pasar a la mejora de aprendizajes. Citó el plan de alfabetización Chubut Aprende 2024-2027, con alcance en 480 escuelas y capacitación de docentes y directivos, además de la participación de miles de familias. Para dimensionar el punto de partida recordó evaluaciones de diciembre de 2023 con dificultades masivas en comprensión lectora y matemática, y contrastó con mejoras posteriores en primer grado, comprensión lectora y matemáticas.
La agenda social y deportiva también tuvo lugar como parte de la idea de integración territorial. Torres felicitó a Milton Reyes por los Juegos Comunales y sostuvo que "no es una política de deporte, es una política de integración", al describir la experiencia de chicos que conocieron el mar en Puerto Madryn y se vincularon con pares de toda la provincia. En Desarrollo Humano enumeró convenios con municipios para equipos técnicos en niñez, acuerdos, programas sociales como tarjeta social, Plan Calor y Plan Alimentar, y anticipó que 2026 será el año de la consolidación y modernización. En modernización del Estado, destacó el sistema digital Dino como un canal que integra trámites y ahorra tiempo ciudadano.
El cierre del discurso volvió a concentrarse en infraestructura y en una consigna que atravesó varios bloques: "convertir deuda en desarrollo". Torres afirmó que firmaron un convenio de desendeudamiento con Nación para compensar deudas con ejecución de obras financiadas por la provincia. Enumeró avances viales y logísticos como la doble trocha de la Ruta 3 entre Trelew y Puerto Madryn, obras pluviales y costeras, estaciones transformadoras y refuerzos eléctricos, repavimentación de la Ruta 40 y un plan para incorporar balanzas de control. Sumó la expansión del sistema de gasoductos cordilleranos con inversiones y plantas compresoras, obras de agua como desalinizadora en Puerto Pirámides, brigadas contra incendios, refacciones escolares y un esquema de viviendas entregadas y en ejecución, incluyendo unidades para damnificados de incendios y del cerro Hermitte.
Antes de despedirse, el gobernador dedicó un mensaje a trabajadores del Estado y prometió que no se volverá a la etapa de sueldos en cuotas. Planteó que la recomposición salarial debe ser "real y sostenible" y anunció un plan de 450 viviendas de rápida construcción para docentes, policías y agentes de salud, con repago vía fideicomiso para que el mecanismo se sostenga en el tiempo. Con esa última definición buscó cerrar el arco del discurso: orden fiscal, infraestructura concreta, control institucional y una promesa de previsibilidad como base de la gestión.
Fuente: LU17
Ignacio Torres abrió el período legislativo en la Cámara de Diputados del Chubut con un discurso que se movió entre el repaso de gestión y una serie de definiciones políticas de alto voltaje. En el arranque apeló a un tono identitario y de unidad al sostener que "los chubutenses podemos dar el ejemplo de tolerancia", y desde ahí encadenó una lectura de los últimos meses atravesada por emergencias, tensiones productivas y una agenda de obras que presentó como el eje de su administración.
El gobernador ubicó como punto de quiebre a enero de 2026, al que definió como uno de los períodos más difíciles para la provincia por la combinación de dos catástrofes. Por un lado, mencionó "el desplazamiento del cerro Hermitte" y, por otro, un incendio al que describió con una "voracidad" inédita para los brigadistas. En ese tramo, adjudicó la ausencia de víctimas fatales a decisiones previas de la política y a la respuesta colectiva: "si no sufrimos ninguna pérdida de vida humana fue gracias a que esta Legislatura, con tres meses de anticipación, votó la emergencia ígnea", dijo, y sumó el "hermanamiento" de provincias y aportes de distintos puntos del país, desde recursos aéreos hasta voluntariado local.
Desde esa experiencia, Torres pasó a uno de los pasajes más confrontativos del mensaje: la discusión por las tomas de tierras y el uso político del territorio. Tomó como propios reclamos de vecinos de El Hoyo y Epuyén que le pidieron que no se repita lo ocurrido en 2021 y citó una frase que apuntó a un agravio social persistente: "¿por qué en los últimos años le dieron servicios, urbanizaron y le dieron la propiedad de un lote a los delincuentes que vinieron de otras provincias a tomar tierras de manera ilegal...? Eso es injusto y eso está mal". El gobernador acompañó ese planteo con una advertencia en tono duro: "si quieren venir a tomar un lote de manera ilegal, los vamos a sacar a patadas", y prometió continuidad en expedientes judiciales al afirmar que "los que toman tierras de manera ilegal tienen que tener consecuencias".
En paralelo, vinculó el problema habitacional con el impacto de hechos recientes en Comodoro Rivadavia y anunció que parte del financiamiento llegará desde recuperos por corrupción. "Vamos a destinar el dinero de los bienes incautados de la corrupción para hacer más viviendas de rápida construcción para Comodoro Rivadavia", aseguró, y anunció que habrá asistencia directa a familias con presencia del Banco del Chubut para evaluar alternativas. En el centro del argumento puso la responsabilidad estatal de habilitaciones pasadas y defendió la idea de "estar presentes con la verdad" frente a vecinos que, dijo, no deben cargar con decisiones ajenas.
La tercera línea fuerte del discurso se centró en la economía provincial y en una vieja discusión que Torres buscó actualizar con nombre propio: retenciones, federalismo fiscal y retorno de la riqueza. Se dirigió especialmente a legisladores nacionales y planteó que Chubut "genera divisas" sin recuperar lo que aporta: "¿saben cuánto le queda a la provincia del Chubut... en derechos de exportación? Cero pesos", afirmó, y sostuvo que esa recaudación se "dilapida" para sostener políticas nacionales sin resolver déficits estructurales. En ese marco pidió una posición transversal: "dar la pelea todos juntos: peronistas, radicales, libertarios. No es partidario esto", dijo al defender que hablar de federalismo fiscal es "hacer patria" con provincias que producen mucho y reciben poco.
Ese planteo se trasladó de inmediato a la discusión energética. Torres defendió el enfoque provincial frente al debate por YPF y sostuvo que la salida de activos convencionales responde a una lógica empresarial concentrada en Vaca Muerta, no a una decisión local. "Digámosle la verdad a todos los chubutenses: la decisión... es porque tiene una unidad de negocio más rentable en Vaca Muerta", afirmó, y planteó la disyuntiva como un problema de inversión y empleo: que YPF "siga desinvirtiendo" en una cuenca madura o que ingrese un actor que invierta donde hoy se sostienen puestos de trabajo. Para reforzar su crítica a la discusión pública, recordó que en 2013 se habilitó formalmente la posibilidad de cesión de áreas y acusó de doble discurso a quienes hoy se oponen.
En el mismo bloque, el gobernador reabrió una herida de la provincia: el "precio sostén" del petróleo. Sostuvo que ese esquema significó que Chubut subsidiara a la Argentina con su propia riqueza y lanzó una frase que buscó clausurar el modelo: "esa estafa nos costó cientos de millones de dólares". En contraposición, defendió que su gestión, junto a sindicatos y cámaras, consiguió eliminar el capítulo correspondiente, y remarcó: "hoy el petróleo de todos los chubutenses se vende y se paga lo que vale". En esa línea agregó medidas técnicas con impacto directo en costos, como la eliminación de aranceles a polímeros y la posibilidad de importarlos vía puerto de Comodoro Rivadavia, al que destacó por un dragado realizado "después de 18 años".
Torres también sumó una apuesta de reconversión hacia el no convencional, con un anuncio de magnitud: un plan de inversiones por más de 250 millones de dólares para perforación y recuperación terciaria. En vez de presentarlo como una apuesta al azar, se distanció del tono de deseo y sostuvo que "no hay que cruzar los dedos", porque se trabaja "con seriedad" para escalar una alternativa que, según su proyección, puede modificar la matriz productiva de la provincia.
En ese paquete productivo incluyó dos definiciones que impactan directo en el empleo urbano: aluminio e hidroeléctricas. Sobre ALUAR, dijo que era necesario defender a las industrias que sostienen trabajo y exportaciones más allá de afinidades. Afirmó que puede dar "certeza y tranquilidad" a los trabajadores al asegurar que "no va a haber ningún tipo de impacto arancelario en el aluminio que se procesa y se exporta en la provincia del Chubut", y subrayó que el punto está ratificado por Nación y por la empresa. En el plano institucional, anunció una disputa por el rol provincial en represas, al reclamar que el "poder concedente" de hidroeléctricas con recursos provinciales sea efectivamente de Chubut, un planteo que dijo haber llevado a la Secretaría de Energía.
Otro capítulo central fue la pesca, donde Torres buscó reordenar el debate con una frase que funcionó como línea editorial del tramo: "hablemos de política pesquera, no de política". Planteó que el crecimiento exportador es real pero que el desafío es transformar recursos en trabajo, especialmente en Rawson y Puerto Madryn, si se agrega valor en origen. Cuestionó por qué desapareció la discusión sobre la merluza y por qué resulta más rentable exportar langostino entero si en el exterior se procesa y se vende con más trabajo incorporado. En esa lógica prometió avanzar sobre retenciones del sector con un criterio condicionado: que el ahorro fiscal se traduzca en infraestructura portuaria, y defendió recuperar herramientas de fiscalización para evitar que el que cumple "se sienta un tonto" frente a quien evade.
Torres celebró además un acuerdo público-privado que, dijo, se votará en la Legislatura y que apunta a un cuello de botella histórico: el dragado del puerto de Rawson. Lo presentó como una obra clave para que los barcos operen "como corresponde" y para ganar competitividad, destacando el acompañamiento de la Flota Amarilla y cámaras pesqueras. En su narrativa, el Estado debe oficiar de nexo y mantener agenda de vinculación para sostener empleo y reglas claras en la actividad.
La parte más "plan de desarrollo" del discurso se concentró en la Zona Franca Trelew, a la que describió como finalmente "creada y autorizada" después de décadas de proyectos caídos. Torres afirmó que hoy el régimen local no está alcanzado por impuestos provinciales ni tasas municipales, y destacó una consulta vinculante al ARCA para despejar dudas tributarias sobre manufacturas con valor agregado. En esa misma hoja de ruta anunció un paso político para atraer inversiones tecnológicas: el envío de un proyecto de ley para habilitar un marco de data centers y una reunión con directivos de Amazon, a la vez que afirmó que hay inversiones comprometidas asociadas al valor agregado pesquero y a planes de negocio vinculados a la lana.
En el mismo capítulo económico incluyó números sobre desburocratización y clima de negocios. Señaló que Chubut había sido una de las provincias "más burocráticas" para constituir sociedades y atribuyó parte del costo al impuesto al sello. Como indicador, dijo que en los últimos seis meses se constituyeron alrededor de 260 sociedades (SA, SRL y SAS), "1,4 por día", y presentó la creación del primer Fondo de Garantía Provincial para pymes, que se encuentra en fase de autorización ante el Banco Central con vistas a capitalizarlo con apoyo del CFI. El mensaje, en ese tramo, fue que profesionalizar pymes y acercarlas al mercado de capitales debe ser parte del rumbo productivo.
Torres también habló del agro y de un proyecto que describió como uno de los más entusiasmantes de su gestión: una prueba piloto para exportación de ganado en pie con destino a Kuwait, articulada con sociedades rurales, Cancillería y SENASA, con un objetivo de 60.000 cabezas entre Chubut y Santa Cruz. En su planteo, el desafío no es solo comercial sino de financiamiento y escala para repoblar campos, recuperar actividad y diversificar unidades de negocio entre lana y carne en un territorio que, dijo, se fue despoblando durante años.
En salud, el gobernador afirmó que 2025 fue un año de consolidación de la transformación del sistema, con inversión en infraestructura crítica, equipamiento y modernización de gestión. En ese tramo destacó la puesta en valor del Hospital de Alta Complejidad María Humphreys de Trelew, al que describió como una obra que durante años fue "un cascarón vacío" y que hoy opera en un 80% con servicios activos, pediatría, terapia intensiva pediátrica y quirófanos de alta complejidad. También mencionó la puesta en marcha del primer resonador magnético del sistema público provincial en Comodoro Rivadavia, la incorporación de un tomógrafo en Esquel, una inversión total de equipamiento distribuido y el despliegue de telemedicina con estaciones multidiagnósticas y cabinas en hospitales rurales para reducir derivaciones.
En educación, Torres construyó un contraste nítido entre la crisis previa y el presente. Afirmó que la provincia atravesó "la peor crisis educativa" de su historia y que, durante seis años, los chicos tuvieron "menos de dos ciclos completos" de clases. Presentó como hitos el inicio de clases en tiempo y forma en 2024 y el calendario completo de 190 días en 2025, y sostuvo que ahora el debate debe pasar a la mejora de aprendizajes. Citó el plan de alfabetización Chubut Aprende 2024-2027, con alcance en 480 escuelas y capacitación de docentes y directivos, además de la participación de miles de familias. Para dimensionar el punto de partida recordó evaluaciones de diciembre de 2023 con dificultades masivas en comprensión lectora y matemática, y contrastó con mejoras posteriores en primer grado, comprensión lectora y matemáticas.
La agenda social y deportiva también tuvo lugar como parte de la idea de integración territorial. Torres felicitó a Milton Reyes por los Juegos Comunales y sostuvo que "no es una política de deporte, es una política de integración", al describir la experiencia de chicos que conocieron el mar en Puerto Madryn y se vincularon con pares de toda la provincia. En Desarrollo Humano enumeró convenios con municipios para equipos técnicos en niñez, acuerdos, programas sociales como tarjeta social, Plan Calor y Plan Alimentar, y anticipó que 2026 será el año de la consolidación y modernización. En modernización del Estado, destacó el sistema digital Dino como un canal que integra trámites y ahorra tiempo ciudadano.
El cierre del discurso volvió a concentrarse en infraestructura y en una consigna que atravesó varios bloques: "convertir deuda en desarrollo". Torres afirmó que firmaron un convenio de desendeudamiento con Nación para compensar deudas con ejecución de obras financiadas por la provincia. Enumeró avances viales y logísticos como la doble trocha de la Ruta 3 entre Trelew y Puerto Madryn, obras pluviales y costeras, estaciones transformadoras y refuerzos eléctricos, repavimentación de la Ruta 40 y un plan para incorporar balanzas de control. Sumó la expansión del sistema de gasoductos cordilleranos con inversiones y plantas compresoras, obras de agua como desalinizadora en Puerto Pirámides, brigadas contra incendios, refacciones escolares y un esquema de viviendas entregadas y en ejecución, incluyendo unidades para damnificados de incendios y del cerro Hermitte.
Antes de despedirse, el gobernador dedicó un mensaje a trabajadores del Estado y prometió que no se volverá a la etapa de sueldos en cuotas. Planteó que la recomposición salarial debe ser "real y sostenible" y anunció un plan de 450 viviendas de rápida construcción para docentes, policías y agentes de salud, con repago vía fideicomiso para que el mecanismo se sostenga en el tiempo. Con esa última definición buscó cerrar el arco del discurso: orden fiscal, infraestructura concreta, control institucional y una promesa de previsibilidad como base de la gestión.
Fuente: LU17

