Cuáles son los riesgos ambientales de la instalación de los mega datacenter de IAEl proyecto de OpenAI para instalar un datacenter de inteligencia artificial en la Patagonia promete empleo e inversión tecnológica, pero también abre un debate por el consumo de agua, la demanda energética y el impacto ambiental en la región.
La posible instalación de un datacenter de OpenAI en la Patagonia argentina abrió un debate sobre los beneficios tecnológicos y los riesgos ambientales que implicaría una infraestructura de este tipo. El proyecto busca posicionar al país como un polo regional de inteligencia artificial, aunque también genera preocupación por su consumo energético y la utilización de agua para refrigeración.
El crecimiento de ChatGPT y de otros sistemas de inteligencia artificial exige nuevas infraestructuras de cómputo y energía capaces de sostener la expansión de estas plataformas digitales. Los centros de datos concentran miles de servidores que procesan y almacenan información utilizada en servicios digitales, redes sociales y comunicaciones.
En ese contexto, el doctor en Ingeniería y docente de la UNCUYO, Jorge Núñez McLeod, explicó que el proyecto abre oportunidades para el desarrollo tecnológico regional. "Representa una oportunidad estratégica para latinoamericanizar el contenido de plataformas como ChatGPT", señaló el especialista en diálogo con Unidiversidad.
El docente agregó que el desarrollo también permitiría ampliar el mercado de servicios digitales. "Permitiría vender servicios de inteligencia artificial y digitales al resto de la región", sostuvo Jorge Núñez McLeod.
Dónde se ubicaría el datacenter y por qué se eligió la Patagonia
Según información difundida por distintos medios, el centro de datos ocuparía un terreno de entre cinco y siete hectáreas y su construcción está prevista para 2026.
La infraestructura tendría una capacidad inicial de 100 megavatios, que se ampliaría gradualmente hasta 500 megavatios en 2027.
La ubicación probable sería en Neuquén, en una zona cercana a Tratayén, con acceso a gas natural y proximidad con Vaca Muerta y El Chocón.
El proyecto sería desarrollado por la empresa argentina Sur Energy, que firmó el acuerdo con OpenAI y trabajará junto a Central Puerto y Genneia para garantizar el suministro energético necesario para el funcionamiento del complejo tecnológico.
Riesgos ambientales y presión sobre el agua
Entre las principales preocupaciones que plantean especialistas aparece el consumo de agua necesario para refrigerar los servidores de inteligencia artificial.
En Neuquén, gran parte del territorio presenta niveles de escasez hídrica de moderados a altos, mientras que los ríos Limay y Neuquén registraron caudales hasta 40 % menores que los valores históricos durante el último año.
Investigaciones periodísticas internacionales también advierten que en distintas regiones del mundo los datacenters generan impactos ambientales y sociales, vinculados al uso intensivo de agua, la contaminación acústica y la presión sobre los ecosistemas.
Además, la expansión de estas infraestructuras puede incrementar la demanda eléctrica y, en consecuencia, el uso de combustibles fósiles, lo que podría afectar los procesos de transición energética.
El consumo de agua en los centros de datos
El consumo de agua para refrigeración es uno de los aspectos más discutidos en este tipo de proyectos tecnológicos.
Según explicó Jorge Núñez McLeod, estos sistemas suelen operar en circuitos cerrados para reducir el uso del recurso. "Funcionan en circuitos cerrados, lo que significa que el agua es un recurso sumamente preciado y no se desperdicia", señaló el especialista.
El docente también indicó que las empresas buscan optimizar el uso del recurso por razones económicas. "Las compañías intentan consumir la menor cantidad de agua posible", afirmó Núñez McLeod.
En relación con la elección del lugar para la infraestructura, el especialista sostuvo que "la Patagonia surge claramente como el lugar ideal. No solo por el clima, que permite temperaturas promedio más bajas, sino también por la disponibilidad de energías renovables, como la eólica, la hidráulica o la solar", explicó el docente de la UNCUYO.
Fuente: InfoChucao
El proyecto de OpenAI para instalar un datacenter de inteligencia artificial en la Patagonia promete empleo e inversión tecnológica, pero también abre un debate por el consumo de agua, la demanda energética y el impacto ambiental en la región.
La posible instalación de un datacenter de OpenAI en la Patagonia argentina abrió un debate sobre los beneficios tecnológicos y los riesgos ambientales que implicaría una infraestructura de este tipo. El proyecto busca posicionar al país como un polo regional de inteligencia artificial, aunque también genera preocupación por su consumo energético y la utilización de agua para refrigeración.
El crecimiento de ChatGPT y de otros sistemas de inteligencia artificial exige nuevas infraestructuras de cómputo y energía capaces de sostener la expansión de estas plataformas digitales. Los centros de datos concentran miles de servidores que procesan y almacenan información utilizada en servicios digitales, redes sociales y comunicaciones.
En ese contexto, el doctor en Ingeniería y docente de la UNCUYO, Jorge Núñez McLeod, explicó que el proyecto abre oportunidades para el desarrollo tecnológico regional. "Representa una oportunidad estratégica para latinoamericanizar el contenido de plataformas como ChatGPT", señaló el especialista en diálogo con Unidiversidad.
El docente agregó que el desarrollo también permitiría ampliar el mercado de servicios digitales. "Permitiría vender servicios de inteligencia artificial y digitales al resto de la región", sostuvo Jorge Núñez McLeod.
Dónde se ubicaría el datacenter y por qué se eligió la Patagonia
Según información difundida por distintos medios, el centro de datos ocuparía un terreno de entre cinco y siete hectáreas y su construcción está prevista para 2026.
La infraestructura tendría una capacidad inicial de 100 megavatios, que se ampliaría gradualmente hasta 500 megavatios en 2027.
La ubicación probable sería en Neuquén, en una zona cercana a Tratayén, con acceso a gas natural y proximidad con Vaca Muerta y El Chocón.
El proyecto sería desarrollado por la empresa argentina Sur Energy, que firmó el acuerdo con OpenAI y trabajará junto a Central Puerto y Genneia para garantizar el suministro energético necesario para el funcionamiento del complejo tecnológico.
Riesgos ambientales y presión sobre el agua
Entre las principales preocupaciones que plantean especialistas aparece el consumo de agua necesario para refrigerar los servidores de inteligencia artificial.
En Neuquén, gran parte del territorio presenta niveles de escasez hídrica de moderados a altos, mientras que los ríos Limay y Neuquén registraron caudales hasta 40 % menores que los valores históricos durante el último año.
Investigaciones periodísticas internacionales también advierten que en distintas regiones del mundo los datacenters generan impactos ambientales y sociales, vinculados al uso intensivo de agua, la contaminación acústica y la presión sobre los ecosistemas.
Además, la expansión de estas infraestructuras puede incrementar la demanda eléctrica y, en consecuencia, el uso de combustibles fósiles, lo que podría afectar los procesos de transición energética.
El consumo de agua en los centros de datos
El consumo de agua para refrigeración es uno de los aspectos más discutidos en este tipo de proyectos tecnológicos.
Según explicó Jorge Núñez McLeod, estos sistemas suelen operar en circuitos cerrados para reducir el uso del recurso. "Funcionan en circuitos cerrados, lo que significa que el agua es un recurso sumamente preciado y no se desperdicia", señaló el especialista.
El docente también indicó que las empresas buscan optimizar el uso del recurso por razones económicas. "Las compañías intentan consumir la menor cantidad de agua posible", afirmó Núñez McLeod.
En relación con la elección del lugar para la infraestructura, el especialista sostuvo que "la Patagonia surge claramente como el lugar ideal. No solo por el clima, que permite temperaturas promedio más bajas, sino también por la disponibilidad de energías renovables, como la eólica, la hidráulica o la solar", explicó el docente de la UNCUYO.
Fuente: InfoChucao

