Montada en la ola negacionista, Cecilia Pando exigió la libertad de todos los represores Por Luciana Bertoia
Dos semanas antes de que se conmemore el 50º aniversario del último golpe de Estado, la activista pro-impunidad Cecilia Pando pidió la libertad de los represores presos por crímenes de lesa humanidad mientras desarrollaba la teoría cínica de que la izquierda buscó la represión para "victimizarse".
Cecilia Pando salió a presionar al Gobierno de Javier Milei a pocos días del 24 de marzo. A través de un video publicado en sus redes sociales, la presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos en la Argentina (AFyAPPA) reclamó la liberación de los criminales de la última dictadura.
"A más de 50 años del accionar terrorista que desgarró a la Argentina, exigimos el respeto irrestricto a la Constitución Nacional y la libertad de los militares (e integrantes de) la policía, las fuerzas de seguridad y civiles que llevan años ilegalmente detenidos por combatir al terrorismo", dijo Pando.
En la grabación, la activista pro-impunidad apuntó sus cañones hacia lo que ella define como terrorismo -una palabra muy en boga en el Gobierno. "Buscaron el caos para que los militares tomaran el poder y así construir su relato, victimizarse y justificar una violencia criminal que desgarró a la nación", añadió como si alguien hubiese buscado ser víctima del plan de exterminio que implementó la última dictadura, que incluyó el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición.
Más del 83 por ciento de los represores están en sus casas. Solo hay 62 en la Unidad 34 de Campo de Mayo -considerada una cárcel VIP por los organismos de derechos humanos, ya que cuenta con comodidades tales como una cancha de tenis-. En otras unidades hay otros 18 detenidos, según las últimas estadísticas que difundió la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad (PCCH).
El reclamo de Pando se conoce menos de una semana después de que Justicia y Concordia -que nuclea a defensores de detenidos de lesa humanidad- pidiera dar vuelta la página de la historia mientras llamaba a la "concordia".
En las últimas semanas circuló la versión de que Milei podría avanzar con un indulto que favoreciera a los criminales de lesa humanidad. En el Ministerio de Justicia desmintieron esa información en diálogo con Página/12. La Corte Suprema, en línea con organismos internacionales, tiene dicho que los crímenes de lesa humanidad no son pasibles de ser amnistiados o indultados.
Los abogados de represores tienen otros objetivos en vista: lograr que se cierre la Unidad 34 -rehabilitada durante el gobierno de Mauricio Macri- y conseguir cambios en la ley de ejecución penal que favorezcan la prisión domiciliaria a los mayores de 70.
Semanas después de la asunción, esposas, hermanas y amigas de represores publicaron una carta en La Nación en la que pedían que Milei y Villarruel cumplieran con sus promesas de campaña. Pando era una de las firmantes y quien salió a confirmar que habían existido contactos tanto con el economista como con la abogada antes de las elecciones de 2023.
Con Villarruel, los contactos son más naturales. Aunque ahora están enemistadas, Pando llegó a contar que fue la actual vice quien la introdujo en la defensa de los represores presos.
Fuente: Página 12
Por Luciana Bertoia
Dos semanas antes de que se conmemore el 50º aniversario del último golpe de Estado, la activista pro-impunidad Cecilia Pando pidió la libertad de los represores presos por crímenes de lesa humanidad mientras desarrollaba la teoría cínica de que la izquierda buscó la represión para "victimizarse".
Cecilia Pando salió a presionar al Gobierno de Javier Milei a pocos días del 24 de marzo. A través de un video publicado en sus redes sociales, la presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos en la Argentina (AFyAPPA) reclamó la liberación de los criminales de la última dictadura.
"A más de 50 años del accionar terrorista que desgarró a la Argentina, exigimos el respeto irrestricto a la Constitución Nacional y la libertad de los militares (e integrantes de) la policía, las fuerzas de seguridad y civiles que llevan años ilegalmente detenidos por combatir al terrorismo", dijo Pando.
En la grabación, la activista pro-impunidad apuntó sus cañones hacia lo que ella define como terrorismo -una palabra muy en boga en el Gobierno. "Buscaron el caos para que los militares tomaran el poder y así construir su relato, victimizarse y justificar una violencia criminal que desgarró a la nación", añadió como si alguien hubiese buscado ser víctima del plan de exterminio que implementó la última dictadura, que incluyó el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición.
Más del 83 por ciento de los represores están en sus casas. Solo hay 62 en la Unidad 34 de Campo de Mayo -considerada una cárcel VIP por los organismos de derechos humanos, ya que cuenta con comodidades tales como una cancha de tenis-. En otras unidades hay otros 18 detenidos, según las últimas estadísticas que difundió la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad (PCCH).
El reclamo de Pando se conoce menos de una semana después de que Justicia y Concordia -que nuclea a defensores de detenidos de lesa humanidad- pidiera dar vuelta la página de la historia mientras llamaba a la "concordia".
En las últimas semanas circuló la versión de que Milei podría avanzar con un indulto que favoreciera a los criminales de lesa humanidad. En el Ministerio de Justicia desmintieron esa información en diálogo con Página/12. La Corte Suprema, en línea con organismos internacionales, tiene dicho que los crímenes de lesa humanidad no son pasibles de ser amnistiados o indultados.
Los abogados de represores tienen otros objetivos en vista: lograr que se cierre la Unidad 34 -rehabilitada durante el gobierno de Mauricio Macri- y conseguir cambios en la ley de ejecución penal que favorezcan la prisión domiciliaria a los mayores de 70.
Semanas después de la asunción, esposas, hermanas y amigas de represores publicaron una carta en La Nación en la que pedían que Milei y Villarruel cumplieran con sus promesas de campaña. Pando era una de las firmantes y quien salió a confirmar que habían existido contactos tanto con el economista como con la abogada antes de las elecciones de 2023.
Con Villarruel, los contactos son más naturales. Aunque ahora están enemistadas, Pando llegó a contar que fue la actual vice quien la introdujo en la defensa de los represores presos.
Fuente: Página 12

