"A la mayoría de las ovejas las crie con mamadera", dijo Yésica Huisca con mucho dolor al comprobar que robaron 140 ovejas. De todo ese esfuerzo de años, hoy a Yesica Huisca solo le quedan 30 y una pequeña punta de chivas en su campo de Laguna Fría, en el establecimiento Los Toldos. Yesica es integrante de la comunidad aborigen de Chacay Oeste y Laguna Fría. Allí vive y trabaja, muchas veces en soledad, sosteniendo el campo y el futuro de sus hijas.
La escuela de Chacay Oeste queda a unos 15 kilómetros de su casa. Allí estudia su hija menor durante la semana. La mayor, en cambio, logró llegar a la universidad en Trelew, donde estudia Artes Visuales y vive en la residencia estudiantil. Solo vuelve al campo en las vacaciones de invierno, durante unos quince días, y luego regresa a #Trelew hasta diciembre.
De lunes a viernes, Yesica queda sola en el campo, atendiendo sus ovejas. Entre el silencio, el viento y los animales, sigue adelante. "Los cuido yo sola, a la mayoría las crié dándole la mamadera", cuenta. Solo en tiempos de esquila o cuando se largan los carneros recibe la ayuda de su hermano.
El robo fue un golpe muy duro. No eran solo animales: eran años de trabajo, de madrugadas, de sacrificio. Pero Yesica sigue ahí, cuidando lo poco que le quedó, aferrada a su tierra y al sueño de que sus hijas puedan estudiar y tener un futuro mejor.
El dolor de Yessica es el de todos. Confiemos en que los encontrará y que vuelvan con ella.