Obispos de la Patagonia contra el lobby minero y las restricciones en la audiencia pública por la Ley de Glaciares "Ya enrarecieron el debate; no nos intoxiquen también el aire", expresaron los Obispos de las provincias de la Patagonia al referirse a imposibilidades de participación que tienen miles de anotados para intervenir en la audiencia pública en el Congreso de la Nación sobre los cambios en la Ley de Glaciares.
"Con muchísima pena hemos visto el modo de resolver lo que debería ser la audiencia pública por la modificación de la Ley de Glaciares, convocada por la Cámara de Diputados de la Nación, la cual debería cumplir con lo exigido por distintos acuerdos e instancias legales que ya habían sido salteados por la Cámara de Senadores de la Nación", indicaron en un comunicado fechado este 30 de marzo.
Sobre los debates ambientales en la zona patagónica denunciaron que "No nos es ajeno el modo de resolver que han tenido quienes debieran hacer oír la voz del pueblo para así después poder "deliberar y gobernar" de modo legítimo; ya hemos visto la misma metodología desarrollada a lo largo y a lo ancho de toda la Patagonia cuando se trata algún tema ambiental que toca intereses de proyectos mineros: cercenar y anular intervenciones, impedir ingresar al recinto donde se desarrolla el debate, desestabilizar oradores e incluso incorporar a algunos que no estaban en la lista".
Tras defender a las asambleas ambientales, cuestionaron al lobby minero aduciendo que "Ninguno de ellos respira nuestro aire: están a miles de kilómetros; tampoco beben o se nutren del agua de nuestros ríos. Porque de eso se trata: del aire y del agua. Ambas valen más que el oro, la plata, el dinero o un pseudo progreso que no respeta los estándares que en sus mismos países de origen les exigen".
Los titulares de los Obispados patagónicos pusieron el acento en que "Queremos un futuro mejor para todos. Son los que han tenido distintas responsabilidades en los poderes del Estado quienes nos han llevado a esto; no quieran sacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina pidiéndonos que entreguemos lo poco que nos queda y distingue a la Patagonia: sus ríos y lagos. Su agua".
Concluyendo con una estocada certera: "Ya ahogaron la voz de infinidad de anotados, la voz de un pueblo. Ya enrarecieron el debate; no nos intoxiquen también el aire".
La carta lleva la firma de Juan Carlos Ares - Diócesis San Carlos de Bariloche; Oscar Eduardo Miñarro - Diócesis de Alto Valle de Río Negro; Fernando Croxatto - Diócesis de Neuquén; Esteban María Laxague - Diócesis de Viedma; Ignacio Damián Medina - Diócesis de Río Gallegos; José Slaby - Prelatura de Esquel; Jorge Luis Wagner - Diócesis de Comodoro Rivadavia; Fabián González Balsa - Auxiliar Diócesis de Río Gallegos; y Roberto Pío Álvarez - Diócesis de Rawson.
CARTA COMPLETA
30 de marzode2026
La participación democrática amenazada...como los hielos y el agua.
Con muchísima pena hemos visto el modo de resolver lo que debería ser la audienciapública por la modificación de la Ley de Glaciares, convocada por la Cámara de Diputados delaNación, la cual debería cumplir con lo exigido por distintos acuerdos e instancias legales queyahabían sido salteados por la Cámara de Senadores de la Nación.
No nos es ajeno el modo de resolver que han tenido quienes debieran hacer oír lavozdel pueblo para así después poder "deliberar y gobernar" de modo legítimo; ya hemos vistolamisma metodología desarrollada a lo largo y a lo ancho de toda la Patagonia cuandosetrataalgún tema ambiental que toca intereses de proyectos mineros: cercenar y anularintervenciones, impedir ingresar al recinto donde se desarrolla el debate, desestabilizaroradores e incluso incorporar a algunos que no estaban en la lista.
Esas estrategias de manual son llevadas a cabo, de modo sistemático desdehacedécadas, en pueblos, parajes y localidades de nuestro territorio. Aquí -en poblacionespequeñas- también despliegan presiones económicas, laborales e incluso afectivas; recurrenapromesas y dádivas. Ni qué decir cuando amedrentan llenando los lugares de las asambleasysus alrededores con personas movilizadas, expertas en generar ruido y miedo.
Recorren los lugares, copan canales de televisión y diarios con futuros promisorios, denostan a quienes podemos tener dudas, preguntas y hacer advertencias, llevándonos al lugarde ser promotores de la pobreza y estar en contra del progreso. Otras veces nos acusandefundamentalistas, o de tener sesgos ideológicos o partidarios.
Es su misma metodología atropelladora y abusiva la que desde siempre hace dudar quetengan otro interés que ellos mismos; y cuando convencen a nuestros gobiernos, asfixiados poreconomías que ellos han ayudado a quebrar, siembran la idea de que es eso o el descalabrofinal.
Ninguno de ellos respira nuestro aire: están a miles de kilómetros; tampoco bebenosenutren del agua de nuestros ríos. Porque de eso se trata: del aire y del agua. Ambas valenmásque el oro, la plata, el dinero o un pseudo progreso que no respeta los estándares queensusmismos países de origen les exigen.
Queremos un futuro mejor para todos. Son los que han tenido distintasresponsabilidades en los poderes del Estado quienes nos han llevado a esto; noquieransacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina pidiéndonos que entreguemos lo pocoquenos queda y distingue a la Patagonia: sus ríos y lagos. Su agua.
Ya ahogaron la voz de infinidad de anotados, la voz de un pueblo. Ya enrarecieronel debate; no nos intoxiquen también el aire.
"Ya enrarecieron el debate; no nos intoxiquen también el aire", expresaron los Obispos de las provincias de la Patagonia al referirse a imposibilidades de participación que tienen miles de anotados para intervenir en la audiencia pública en el Congreso de la Nación sobre los cambios en la Ley de Glaciares.
"Con muchísima pena hemos visto el modo de resolver lo que debería ser la audiencia pública por la modificación de la Ley de Glaciares, convocada por la Cámara de Diputados de la Nación, la cual debería cumplir con lo exigido por distintos acuerdos e instancias legales que ya habían sido salteados por la Cámara de Senadores de la Nación", indicaron en un comunicado fechado este 30 de marzo.
Sobre los debates ambientales en la zona patagónica denunciaron que "No nos es ajeno el modo de resolver que han tenido quienes debieran hacer oír la voz del pueblo para así después poder "deliberar y gobernar" de modo legítimo; ya hemos visto la misma metodología desarrollada a lo largo y a lo ancho de toda la Patagonia cuando se trata algún tema ambiental que toca intereses de proyectos mineros: cercenar y anular intervenciones, impedir ingresar al recinto donde se desarrolla el debate, desestabilizar oradores e incluso incorporar a algunos que no estaban en la lista".
Tras defender a las asambleas ambientales, cuestionaron al lobby minero aduciendo que "Ninguno de ellos respira nuestro aire: están a miles de kilómetros; tampoco beben o se nutren del agua de nuestros ríos. Porque de eso se trata: del aire y del agua. Ambas valen más que el oro, la plata, el dinero o un pseudo progreso que no respeta los estándares que en sus mismos países de origen les exigen".
Los titulares de los Obispados patagónicos pusieron el acento en que "Queremos un futuro mejor para todos. Son los que han tenido distintas responsabilidades en los poderes del Estado quienes nos han llevado a esto; no quieran sacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina pidiéndonos que entreguemos lo poco que nos queda y distingue a la Patagonia: sus ríos y lagos. Su agua".
Concluyendo con una estocada certera: "Ya ahogaron la voz de infinidad de anotados, la voz de un pueblo. Ya enrarecieron el debate; no nos intoxiquen también el aire".
La carta lleva la firma de Juan Carlos Ares - Diócesis San Carlos de Bariloche; Oscar Eduardo Miñarro - Diócesis de Alto Valle de Río Negro; Fernando Croxatto - Diócesis de Neuquén; Esteban María Laxague - Diócesis de Viedma; Ignacio Damián Medina - Diócesis de Río Gallegos; José Slaby - Prelatura de Esquel; Jorge Luis Wagner - Diócesis de Comodoro Rivadavia; Fabián González Balsa - Auxiliar Diócesis de Río Gallegos; y Roberto Pío Álvarez - Diócesis de Rawson.
CARTA COMPLETA
30 de marzode2026
La participación democrática amenazada...como los hielos y el agua.
Con muchísima pena hemos visto el modo de resolver lo que debería ser la audienciapública por la modificación de la Ley de Glaciares, convocada por la Cámara de Diputados delaNación, la cual debería cumplir con lo exigido por distintos acuerdos e instancias legales queyahabían sido salteados por la Cámara de Senadores de la Nación.
No nos es ajeno el modo de resolver que han tenido quienes debieran hacer oír lavozdel pueblo para así después poder "deliberar y gobernar" de modo legítimo; ya hemos vistolamisma metodología desarrollada a lo largo y a lo ancho de toda la Patagonia cuandosetrataalgún tema ambiental que toca intereses de proyectos mineros: cercenar y anularintervenciones, impedir ingresar al recinto donde se desarrolla el debate, desestabilizaroradores e incluso incorporar a algunos que no estaban en la lista.
Esas estrategias de manual son llevadas a cabo, de modo sistemático desdehacedécadas, en pueblos, parajes y localidades de nuestro territorio. Aquí -en poblacionespequeñas- también despliegan presiones económicas, laborales e incluso afectivas; recurrenapromesas y dádivas. Ni qué decir cuando amedrentan llenando los lugares de las asambleasysus alrededores con personas movilizadas, expertas en generar ruido y miedo.
Recorren los lugares, copan canales de televisión y diarios con futuros promisorios, denostan a quienes podemos tener dudas, preguntas y hacer advertencias, llevándonos al lugarde ser promotores de la pobreza y estar en contra del progreso. Otras veces nos acusandefundamentalistas, o de tener sesgos ideológicos o partidarios.
Es su misma metodología atropelladora y abusiva la que desde siempre hace dudar quetengan otro interés que ellos mismos; y cuando convencen a nuestros gobiernos, asfixiados poreconomías que ellos han ayudado a quebrar, siembran la idea de que es eso o el descalabrofinal.
Ninguno de ellos respira nuestro aire: están a miles de kilómetros; tampoco bebenosenutren del agua de nuestros ríos. Porque de eso se trata: del aire y del agua. Ambas valenmásque el oro, la plata, el dinero o un pseudo progreso que no respeta los estándares queensusmismos países de origen les exigen.
Queremos un futuro mejor para todos. Son los que han tenido distintasresponsabilidades en los poderes del Estado quienes nos han llevado a esto; noquieransacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina pidiéndonos que entreguemos lo pocoquenos queda y distingue a la Patagonia: sus ríos y lagos. Su agua.
Ya ahogaron la voz de infinidad de anotados, la voz de un pueblo. Ya enrarecieronel debate; no nos intoxiquen también el aire.

