El dato inflacionario de marzo sorprendió. En la Patagonia llamó la atención que fuera de solamente el 2,5% y se ubicara casi un punto por debajo del 3,4% de promedio nacional donde se registró la segunda sorpresa ya que se acumularon once meses de subas consecutivas. La suba de precios de los últimos doce meses fue del 32,1% en la Patagonia. En la región la suba de menor intensidad parece relacionarse a la crisis del consumo. Hay rubros que no acompañaron los incrementos nacionales y todo hace pensar que existe una inflación reprimida que podría desatarse en cualquier momento.
Aumentos "reprimidos"
El incremento inflacionario en la Patagonia fue muy dispar respecto del registrado a nivel nacional y refleja una suba de precios reprimida producto de la fuerte recesión que atraviesan la mayoría de las provincias de la región.
Al interior del 2,5% de incremento en marzo se encuentra: el 10% de suba en las cuotas de las escuelas probadas; el 7,6% de los combustibles; el 5,1% de la carne.
Los precios reprimidos parecen haberse ubicado en los rubros de las prendas de vestir que en Patagonia subieron sólo el 0,6% y en el Gran Buenos Aires un 4,9%. Lo mismo sucedió con la carne que aumentaron el 5,1% que quedó muy lejos del 6,9% del GBA o del 7,9% en Cuyo.
Las tarifas de luz y gas subieron apenas el 2% en Patagonia, pero un 4,7% en GBA y hasta el 14,1% en el Noreste. Mientras que un panorama similar se produjo en el rubro del transporte público con una suba del 1,6% en Patagonia frente al 8,6% del GBA o 6,7% del Noroeste.
Los medicamentos subieron el 1,7% en la región y se ubicaron por lo menos un punto por debajo del resto del país; en tanto que las comidas para llevar y los restaurantes experimentaron una suba del 2% que quedó cerca de dos puntos por debajo de los incrementos del resto del país.
Subas a pesar de la crisis
No todos los precios se "reprimieron" en marzo porque el pan subió en la Patagonia un 2,7% y fue el mayor aumento del país; la leche y los lácteos se incrementaron un 2,8% en la región, mientras que en casi todo el resto de la argentina subió en menor magnitud.
Tampoco se contuvieron los aumentos en los combustibles que en la Patagonia alcanzaron el 7,6% y superaron a las demás regiones, salvo al Noroeste donde crecieron un 8,3%.
Las bebidas alcohólicas bajaron un 0,2%, el retroceso más importante a nivel nacional, en medio de crisis social y anímica que transita la región, lo que quizás se traduzca en mayor consumo alcohólico.