La referente del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), Deolinda Carrizo, denunció la escalada de desalojos y conflictos territoriales que afectan a comunidades indígenas y campesinas en distintas provincias. Denunció la represión sufrida por familias de la comunidad Las Pailas, en Salta, cuestionó el rol de la Justicia y apuntó directamente contra el empresario Beto Milei, padre del presidente Javier Milei, por su intervención en un conflicto de tierras en Santiago del Estero. Además, alertó sobre el avance del agronegocio, la extranjerización de la tierra y las amenazas que enfrentan quienes resisten en defensa de sus territorios.
La Columna Vertebral: Contanos un poquito, ponenos en antecedentes.
Deolinda Carrizo: "Lo que venimos socializando entre las distintas comunidades y organizaciones que acompañan la lucha de la comunidad de Las Pailas tiene que ver con un proceso de judicialización que comenzó contra una familia por unas cuatro hectáreas. Sin embargo, el 12 de junio la situación tomó otra dimensión: más de 400 policías llegaron al lugar y no solamente avanzaron contra esa familia que tenía una sentencia en contra, sino que también increparon y desplazaron a otras 17 familias que habitan el territorio. Se trata de la comunidad Aguita Calchaquí, en el paraje Las Pailas, en la zona de Cachi, un territorio hermoso y acogedor que hoy, como tantos otros, está bajo la mirada y la presión de distintos intereses económicos."
LCV: ¿Cuál es la influencia y la participación de la familia Guayar en toda esta situación?
Deolinda Carrizo: "Los intereses son diversos y no se pueden reducir a una sola familia. Estamos hablando de un sistema que hoy opera con mucha facilidad para avanzar sobre los territorios. Los compañeros denuncian la falta de imparcialidad de la jueza María Díaz Barrantes, quien ha sido una pieza clave en este proceso. Lo que sucede en Las Pailas es también una muestra de lo que puede significar el avance de propuestas como la declaración de inviolabilidad de la propiedad privada. Podría convertirse en un mecanismo exprés para desalojar comunidades enteras. Lo vemos también en otros territorios en conflicto, como Laguna Blanca, en Catamarca, donde detrás aparecen intereses vinculados a los minerales y otros recursos naturales."
LCV: ¿Cuál ha sido la reacción de la población que no es pueblo originario? ¿Han tenido respaldo de organizaciones o los han dejado solos?
Deolinda Carrizo: "Hemos realizado movilizaciones dentro de nuestras posibilidades, tanto en los territorios como en la ciudad de Salta. Desde el Movimiento Nacional Campesino Indígena acompañamos a las familias en todas las acciones convocadas en defensa de los territorios afectados. También estamos articulando con instituciones que puedan colaborar en la presentación de recursos jurídicos tanto a nivel latinoamericano como internacional, porque aquí se está vulnerando un tratado internacional. Las comunidades son poseedoras ancestrales y preexistentes al Estado argentino, algo reconocido por la Constitución Nacional. Lo que está ocurriendo es un atropello muy grave y por eso seguimos sosteniendo una consigna clara: basta de desalojos."
LCV: También mencionabas conflictos en Santiago del Estero.
Deolinda Carrizo: "Sí. Allí, particularmente en comunidades del pueblo Sanavirón y del pueblo Vilela, existen causas penales y civiles contra integrantes de las comunidades. Se los acusa de robo de agua, usurpación y desacato a la autoridad, mientras avanzan sentencias en su contra. Detrás de estas causas aparecen los intereses del agronegocio, la expansión de la soja y el maíz transgénicos para exportación y el fuerte lobby empresarial para modificar leyes vinculadas a la tierra. La posibilidad de avanzar sobre la extranjerización de tierras y declarar la inviolabilidad de la propiedad privada genera una presión cada vez mayor sobre nuestros territorios."
LCV: Nombraste a Beto Milei. ¿Cuál es su rol en este conflicto?
Deolinda Carrizo: "En septiembre de 2024 se difundió masivamente que el Mocase había alcanzado un acuerdo con Beto Milei sobre unas tierras comunitarias. Eso no fue así. Beto Milei se presenta como dueño de un predio llamado La Ponderosa, pero durante todos estos años nadie lo conoció como propietario de esas tierras. Lo que sabíamos de él era que era empresario del transporte. Hoy aparece interviniendo en una situación que afecta a 19 familias, de las cuales 16 no han firmado ningún acuerdo. Estamos convencidos de que tiene influencia tanto en el gobierno provincial como en el nacional. Lo que está ocurriendo implica una violación de tratados internacionales y afecta a comunidades cuyos territorios fueron relevados bajo la Ley 26.160. Ninguna comunidad fue consultada para modificar esa situación."
LCV: ¿Han judicializado a Beto Milei?
Deolinda Carrizo: "Estamos avanzando en ese sentido. Lamentablemente, la Justicia de Santiago del Estero viene actuando con mucha lentitud. Incluso ha habido dificultades para que las familias puedan radicar denuncias. Sin embargo, se está avanzando. También queremos conocer exactamente qué se firmó con las pocas familias que aceptaron acuerdos, porque hoy se está presionando al resto para que haga lo mismo. Los compañeros y compañeras reciben amenazas y existe un clima de hostigamiento permanente."
LCV: ¿Por qué consideran que esos acuerdos no representan una solución?
Deolinda Carrizo: "Porque no puede presentarse como una solución la entrega de parte de nuestros territorios. Venimos luchando hace décadas por políticas públicas que transformen la estructura de concentración de la tierra. Retroceder y resignar territorio no resuelve nada. Nos siguen achicando los espacios donde vivimos y proyectamos el futuro de nuestras comunidades. Cuando hablamos de arraigo hablamos de nuestros hijos, nuestros nietos y las próximas generaciones. Es imposible renunciar de un día para otro a más de treinta años de lucha y resistencia."
LCV: ¿En qué afecta a la paz social que ustedes habiten esos territorios?
Deolinda Carrizo: "En nada. Cuando hablan de paz social en realidad están hablando de garantizar la impunidad de los empresarios y de reducir nuestros territorios. Nosotros seguimos creciendo como comunidades y necesitamos seguir habitando esos lugares. Llevamos más de 500 años resistiendo. En este contexto de negacionismo, racismo y discursos violentos, seguimos organizándonos y reafirmando nuestra identidad. Hoy el Movimiento Nacional Campesino Indígena es una expresión de esa rebeldía y vamos a continuar defendiendo nuestros derechos. Nos está costando porque existen amenazas y muchas familias ni siquiera cuentan con medios para registrar o denunciar lo que sucede, pero seguimos en pie."
LCV: Si yo titulo esta nota "Beto Milei intenta desalojar a los pueblos originarios de sus tierras", ¿estoy equivocada?
Deolinda Carrizo: "No estaría equivocada. Es él quien está enviando mensajes a las familias para que concurran a firmar documentos en una escribanía junto a Adolfo Farías, quien se presenta como representante de un sector del Mocase alineado con sectores políticos locales. Se les ofrece como un regalo la entrega de tierras con escritura, pero detrás de ese discurso hay una amenaza implícita: si no firman, habrá consecuencias. Las familias reciben presiones constantes y los compañeros en el territorio sufren amenazas directas. No se trata solamente de Beto Milei; también hay empresarios extranjeros interesados en estas tierras. Toda esta información está publicada y documentada por nuestra organización."