El país

Cabo Verde mundial: Un aliado argentino en la guerra de Malvinas

Durante la Guerra de Malvinas, el Reino Unido enfrentó un desafío logístico enorme: Debía sostener una fuerza militar a miles de kilómetros de su territorio. La campaña británica dependió de rutas aéreas y marítimas extensas, con un rol central de la isla Ascensión, territorio británico en el Atlántico medio, utilizada como base de apoyo para aviones Hércules, buques y operaciones de reabastecimiento.

También eligieron como alternativa la pista ubicada en la Isla de Sal a lo cual Cabo Verde le negó al Reino Unido el uso del aeropuerto posición que fue interpretada como un gesto de respaldo político hacia la Argentina y como una señal de autonomía frente a las presiones de las potencias occidentales.

Por qué el aeropuerto de Sal era estratégico para Reino Unido

El Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, ubicado en la isla de Sal, no era un punto cualquiera en el mapa. Desde mediados del siglo XX, la terminal aérea caboverdiana fue utilizada como escala de larga distancia por distintas compañías internacionales debido a su posición privilegiada en el Atlántico. Incluso, su pista principal cuenta con unos 3.000 metros, una extensión clave para operaciones de largo radio.

En ese contexto, Sal aparecía como una alternativa geográfica de enorme valor. Su cercanía relativa a las rutas del Atlántico y su infraestructura aeroportuaria podían facilitar escalas, reabastecimiento o apoyo logístico. Por eso, la negativa de Cabo Verde a habilitar ese uso tuvo una lectura política que excedió lo estrictamente operativo.

Un pequeño país africano frente a una potencia mundial

Cabo Verde era entonces un Estado joven. Había alcanzado su independencia de Portugal el 5 de julio de 1975, apenas siete años antes del conflicto de Malvinas. Su identidad política estaba atravesada por el proceso de descolonización africana y por la figura de Amílcar Cabral, líder independentista que dio nombre al aeropuerto de Sal y se convirtió en símbolo de la lucha anticolonial en África occidental.

Por eso, la posición de Cabo Verde fue leída como parte de una sensibilidad política más amplia: La de los países recientemente independizados que miraban con desconfianza las estructuras coloniales heredadas del siglo XIX.

Malvinas, África y la diplomacia del Atlántico Sur

El episodio de Sal permite mirar la Guerra de Malvinas desde una perspectiva menos habitual: no solo como un conflicto militar entre Argentina y Reino Unido, sino también como una disputa que atravesó al Atlántico Sur, África occidental y el tablero diplomático.

La negativa caboverdiana al uso del aeropuerto de Sal, en ese marco, tuvo valor diplomático si bien en si modificó por sí sola el resultado de la guerra, pero sí mostró que la posición internacional frente al conflicto no era monolítica.

El antecedente de 1982 que conecta con el presente

Con el paso de los años, el aeropuerto de Sal volvió a quedar vinculado a las rutas británicas hacia las Malvinas. Décadas después de la guerra, el puente aéreo entre el Reino Unido y las islas utilizó Cabo Verde como escala de reabastecimiento cuando la pista de Ascensión presentó problemas operativos. En 2017, el Ministerio de Defensa británico confirmó que los vuelos del South Atlantic Airbridge pasarían por Sal, Cabo Verde, debido al estado de la pista en Ascensión.

Ese dato actualiza la importancia estratégica de Sal y refuerza el interés histórico del antecedente de 1982. Lo que en plena guerra fue un gesto político de distancia frente al Reino Unido, décadas más tarde se transformó en una ruta funcional para el puente aéreo británico hacia Mount Pleasant, la base construida en Malvinas después del conflicto. A más de cuatro décadas de la guerra, el episodio vuelve a iluminar una pregunta clave: Cómo los países pequeños, incluso con recursos limitados, pueden tomar decisiones de alto impacto simbólico frente a las grandes potencias.

En 1982, Cabo Verde lo hizo desde un lugar estratégico y político. Y para la Argentina, esa negativa al Reino Unido quedó como un antecedente que merece ser recordado dentro de la historia diplomática de Malvinas.

Declaraciones en la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur

Aunque este organismo transatlántico fue creado formalmente unos años después (en 1986 mediante la Resolución 41/11 de la ONU), el antecedente documental del accionar de Cabo Verde en 1982 quedó ratificado en las sucesivas declaraciones ministeriales de la ZCPAS (como la cumbre de Mindelo). En estas actas oficiales, los Estados miembros -incluido Cabo Verde- han refrendado históricamente su apoyo a la posición argentina y su rechazo a la presencia o expansión militar británica en las aguas compartidas del Atlántico Sur.

Diarios y Boletines Oficiales del Estado de Cabo Verde

En los registros hemerográficos estatales de mediados de 1982 se encuentran las comunicaciones públicas de la administración caboverdiana reafirmando su estricta neutralidad militar. Esta "Neutralidad" operó en la práctica como un bloqueo logístico decisivo para la Real Fuerza Aérea (RAF), que se vio obligada a desviar y saturar la operación en la Isla Ascensión como única alternativa viable en esa ruta.

Este "Portazo" diplomático ha sido rescatado de los archivos históricos en análisis recientes sobre la diplomacia de África Occidental y la geopolítica de Malvinas, es por eso que Cabo Verde para los argentinos debe ser recordado como un aliado pequeño en el mapa, pero un gigante en la historia del conflicto por las islas.

Por: Yasmin Ali-Redactora sobre historia argentina y curiosidades de Buenos Aires

Fuente: Canal 26/Muro de Facebook Promoción XXIII FAA ESFAE