Patagonia

El Sur "congelado": "Se perdieron 24.000 empleos en la Patagonia, confluyen la crisis regional y la crisis nacional"

Un informe reciente publicado por el Observatorio de Economía de la UNPSJB analiza la evolución del mercado de trabajo en la Patagonia Sur durante la gestión de Javier Milei. Los datos muestran una pérdida pronunciada de empleo formal, que asciende a 24.000 puestos de trabajo entre Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. En paralelo, se registra una pérdida de 1.000 empresas empleadoras. En aglomerados como Rawson-Trelew y Ushuaia-Río Grande se evidencia, además, una alta presión laboral. César Herrera, director del Observatorio, dialogó con El Extremo Sur y aportó líneas de análisis en torno a las crisis que hoy golpean a la región.

Dos crisis, no una

El economista César Herrera se refirió a un contexto signado por el aumento de la informalidad y el crecimiento del pluriempleo, con un poder adquisitivo en caída. Remarcó que apenas unos siete rubros de la actividad económica logran alcanzar o superar la canasta básica en Patagonia, que actualmente trepa a los 2.000.000 de pesos. Por otro lado, explicó que buena parte de la baja laboral en Chubut, que corresponde a la industria petrolera, no pudo ser absorbida en su totalidad por el aglomerado Neuquén-Plottier. La tasa de desempleo, sin embargo, se mantiene en valores relativamente bajos, ya que la tendencia es que esos trabajadores pasen a la informalidad, que hoy supera el 40% a nivel nacional "y es una referencia también para la región".

Señaló que, a diferencia de los ‘90, hoy no es el Estado quien lidera la discusión sobre un posible cambio en la matriz productiva de la Patagonia sino que son actores económicos, sociales y políticos, no necesariamente vinculados a las grandes actividades económicas, quienes ensayan estrategias para un cambio de desarrollo en la región.

¿Cómo se caracteriza hoy el mercado laboral en la Patagonia Sur?

Confluyen dos crisis, una crisis propia de las de las actividades que han sido motor del desarrollo desde los años ‘70 hasta esta parte como hidrocarburos, turismo, pesca. Y una crisis nacional que también impacta en la región. Lo más llamativo de los informes es la presión en el mercado laboral. En Rawson-Trelew, por ejemplo, supera largamente a los 30 puntos que hay a nivel nacional, situándose en 36 puntos, lo que genera también una mirada que uno puede dar de años pares y años impares. El primer trimestre del año anterior fue muy bueno, la performance de ese aglomerado, y en línea general nosotros también lo medimos por otro indicador que es la obra pública, que había aumentado más del 600% en la zona de Trelew y en el municipio de Rawson un 350%. Lo que vemos es que cuando hay año electoral se generan obras, vemos que eso atrae votos, entonces ahora en un año no par, no sucedió. Fue tremenda la baja que hubo, o la alza que hubo en este caso en el mercado laboral superando los 36 puntos. El resto de los aglomerados están todos con problemas, cercanos a los 28, 29 puntos de presión laboral. Es decir, son personas que están desempleadas y buscan estar empleadas, están empleadas y no les alcanza, entonces quieren un pluriempleo, o están subempleadas y no les alcanza, entonces buscan trabajar más horas. Esta situación tiene en dos aglomerados mucha potencia, que es Río Gallegos y Ushuaia-Río Grande. Hay una mejora muy importante en la presión laboral en Neuquén-Plottier. Un aumento de casi del doble en Comodoro Rivadavia, pero siempre con presión laboral baja. Estamos en 16, 17 puntos contra 18 de Neuquén-Plottier. Después, un lugar donde la tasa de desempleo y la presión laboral son siempre muy bajas es Viedma-Carmen de Patagones. Si bien va aumentando, tiene unos 12 puntos con respecto a los 30,7 de nivel nacional.

Uno de los puntos centrales del informe tiene que ver con la pérdida de puestos de trabajo. ¿Cuál es la situación en cada provincia?

En este trabajo hicimos un seguimiento desde diciembre del 2023 hasta marzo del 2026 y detectamos la pérdida de 8700 puestos de empleo en Chubut, 8100 en Santa Cruz con una incidencia mayor, ese es el 14% de su masa laboral formal privada en línea general, en Tierra del Fuego 7200, también 14,2%, o sea, doble impacto, muy potente. El total son 24.000 puestos de empleo desde diciembre del 2023 hasta marzo del 2026 y la novedad que tiene es que a partir de datos de la Superintendencia de Riesgo de Trabajo pudimos aproximar la cantidad de empresas que implican esa merma en los empleos y nos da 1043 empresas menos que se registraron en la Patagonia sobre el total de un poco más de 22.000 a nivel nacional. Y de esas se reparten 514 en Chubut, 248 en Santa Cruz y 281 en Tierra del Fuego. O sea que la merma es completa, en este caso sería el mercado laboral formal privado que son aquellos que están en blanco y que capitan obra social y jubilación. La otra cuestión que se puede analizar, que no está en el informe, pero que venimos trabajándola, es el grado de informalidad. Es decir, se destruyen puestos de trabajo formales, la tasa de desempleo no varía mucho porque hay una tendencia a que la informalidad haya ganado varios puntos, está en el 42% aproximadamente a nivel nacional y es una referencia también para la región.

En Patagonia la tasa de desempleo es relativamente baja en comparación a otras regiones. Sin embargo, otros indicadores económicos no muestran un panorama favorable. ¿Qué indica esa tasa de desempleo si se lee en contexto con el resto de los indicadores?

Río Gallegos, por ejemplo, está en una tasa de desempleo del 8,5, está por sobre a nivel nacional, pero en Comodoro nosotros tenemos una presión laboral fuerte también, 16 puntos y la tasa de desocupación abierta es 2,7. Así que realmente el fenómeno del empleo tiene esas líneas transversales muy grandes. Afecta a un empleo privado registrado bien remunerado y a su vez eso genera informalidad a través del trabajo en plataformas, a través del trabajo en ferias, a través del trabajo de venta ambulante, o de reintegrarse a circuitos que no pagan tan bien, es decir, personas que han sido despedidas. Cuando nosotros hablamos de la pérdida de 8000 puestos de trabajo, las cifras asociadas directamente al petróleo están entre 5000 y 7000. Ahí hay una baja muy potente que en el caso de Chubut, de Comodoro Rivadavia, y de Río Tercero que no pudo ser absorbida en su totalidad por Neuquén-Plottier y que en líneas generales o deriva en jubilaciones, con lo cual hace bajar la tasa de desempleo, o deriva en este empleo informal que afecta la calidad del empleo, pero no afecta ese guarismo como es la desocupación abierta.

Quién llega a la canasta

El informe del Observatorio no registra niveles altos de desempleo pero mide otras variables como la calidad del trabajo. ¿Que se encontró en este sentido?

Eso nosotros lo tenemos medido con un indicador que se llama IA, que es el Indice de Aceptabilidad o de adaptación o de acceso a la canasta básica del Observatorio, y donde tenemos mayores series de datos es en el sector privado. Ahí lo que lo que se determina es, por ejemplo, Santa Cruz tiene en el sector privado mayores sueldos promedios que Chubut. Y la canasta tiene mayores valores que en Chubut, pero no tanto. Entonces, el índice en enero, marzo del 2023 que se produjeron los máximos picos en ese guarismo era de 2,38 quiere decir que con el salario de bolsillo se accedía a 2,38 canastas. En el periodo más bajo, que fue enero y febrero del 2024, después de la devaluación del 2023, en ese periodo era de 1,50 aproximadamente. Y ahora está en 1,90 aproximadamente. En todos los casos hay pérdida de poder adquisitivo y esa pérdida de poder adquisitivo será fundamentalmente al inicio del gobierno de Javier Milei por la devaluación y después con una recuperación que es mucho más lenta de los valores que teníamos en 2022 y 2023.

De acuerdo a las mediciones del Observatorio la canasta básica total en la Patagonia se ubica, en promedio, en $1.700.000, según el último informe correspondiente a mayo. ¿Qué actividades logran hoy alcanzar o superar esa cifra?

Por lo menos en Chubut siempre hay al menos cuatro convenios colectivos de trabajo del sector privado que están en promedio por encima de la canasta. Uno asociado a la extracción minera petrolera, en este caso de hidrocarburos en Chubut o la minería que tiene mayor ascenso en Santa Cruz. Después están las personas que trabajan en el sistema financiero, ellos están bastante por encima de la canasta básica que ya se acerca al 1.900.000 en este último mes. Y después hay dos convenios más, uno que sería agua y energía que tienen un convenio muy particular, con pocas horas de trabajo y con salarios muy buenos. Y después el asociado a la industria metal mecánica. En líneas generales estos son los cuatro convenios. Si se mira poco más puede ser el transporte, por ejemplo, la parte que está asociada al petróleo también y la UOCRA que está asociada al petróleo, pero bajando eso después se mezcla con un UOCRA normal que trabaja en la ciudad. Y entonces ahí tenés el convenio de la construcción y el convenio de comercio sobre la sobre la línea de la canasta. Construcción, comercio, transporte y la parte que son bienes y servicios empresariales. Esos cuatro convenios están situados cerca de lo que sería nuestra canasta del Observatorio de Economía. Y por debajo la educación privada, los bienes y servicios privados y la parte de trabajador rural con otro régimen, que es la parte financiera del pago del trabajador rural. Son seis o siete ramas de la actividad económica cercanas a la canasta, algunos un poquito más, caso de la construcción, pero cercanos a ese rango, tres por debajo y cuatro muy por arriba del promedio. Ahí se ven también las diferencias entre las ramas de la actividad económica.

Crisis petrolera y rol del Estado

Más allá del impacto de la crisis petrolera en las empresas y los propios trabajadores, ¿cómo afecta a la economía en general?

Y en la economía, con un menor nivel de ingreso medio, el ingreso total de la comunidad baja. Ese "no hay plata en la calle" lo que representa es menor posibilidad, a través de una menor inversión en el sector de hidrocarburos, en el sector de turismo, en la fabricación de aluminio u otros segmentos. Hay una menor inversión y esa menor inversión se traduce en menores salarios y esos menores salarios implican menor poder adquisitivo con unos precios que en muchos de los casos están tardando en bajar. A partir de ahí esa pelea entre los precios y el poder adquisitivo salarial de las personas lo que hace es que haya un camino recesivo en la economía que esperemos que toque piso pronto.

En medio de la salida de YPF, la discusión de fondo es el cambio en la matriz productiva en la región. ¿Considerás que hay voluntad política de avanzar en ese sentido?

Hay intentos, en general, precediendo a una gran crisis como la que sucedió con la transformación de YPF de Sociedad del Estado en Sociedad Anónima a principios de la década del ‘90. Acá fue en el ‘98 y el Estado lideraba esa mirada de qué hacer. En este caso el Estado tanto provincial como municipal hace algunas cosas, pero no está liderando un proceso global como en ese momento de planificación estratégica participativa. Pero sí se mueven los actores económicos, sociales, políticos. Esta es una nueva modalidad que no es conocida por nosotros, que era la de los grandes planes y del Estado promoviendo el desarrollo, sino que acá hay mucho actor que hay que distinguir. Por un lado, los grandes, Pan American Energy, Aluar, PeCom, las mineras en Santa Cruz, hay que ver qué pasa con esa interacción entre los grandes y los referentes más importantes de actores del territorio en esos segmentos y qué pasa con actores de otros segmentos que no están asociados a las actividades productivas principales. Esa es la mirada del MBA, el modelo basado en actores es la que estamos realizando desde el Observatorio de Economía para dar cuenta de cuáles son las estrategias micro de grupos o del Estado en función de generar un nuevo formato de desarrollo para la región.