El presidente Javier Milei anunció por cadena nacional duras sanciones contra las empresas petroleras que pretenden explotar los recursos hidrocarburíferos existentes en las cercanías de las Islas Malvinas. Las petroleras Rockhopper, Navitas Petroleum y Harbour Energy ya fueron sancionadas en gobiernos anteriores, las dos primeras siguen operando en Malvinas y la tercera extrae petróleo en Tierra del Fuego, tiene inversiones en Vaca Muerta y es una de las inversoras en las barcazas de licuefacción para la exportación de GNL desde Río Negro junto a YPF. Son diez las compañías sancionadas desde el 2013 por la Ley 26.659 -Ley Pino Solanas- y una de ellas, Noble Energy, que fue comprada en 2020 por Chevron que sigue operando libremente en Vaca Muerta. Nunca fue sancionada la británica Shell que dio los primeros pasos con la exploración de Sea Lion en Malvinas. Mientras tanto avanza el saqueo de los recursos petroleros en la plataforma continental argentina en las Islas Malvinas, también con la actividad pesquera y sigue abierta la puerta por la que el Reino Unido ejerce un control geoestratégico sobre el Atlántico Sur y las potencias miran ambiciosamente la Antártida. Las veces que se utilizó dicha herramienta surtió poco efecto y no se sabe que se hayan cobrado las multas. El gobierno libertario se embanderó con el trapo de Malvinas de los jugadores de la Selección en un intento de recuperar la centralidad en la política, pero el sentimiento malvinero sigue latiendo en los argentinos sin que se logre frenar o se expulse a las compañías que depredan los recursos naturales del país. ¿Las medidas anunciadas son una avanzada soberana o se trata de una cortina humo para contrarrestar el mal humor social?
Sanciones prometidas por Milei
"Desde hace 50 años, las Naciones Unidas solicitan no realizar acciones unilaterales sobre el territorio hasta que se resuelva la controversia", dijo Milei y explicó que "sin embargo, el Reino Unido ha incumplido sistemáticamente este llamado. En particular hemos logrado determinar que el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration tiene fecha para iniciar la explotación petrolera offshore en algún momento de los próximos meses".
El mandatario subrayó que "Sea Lion es solo uno de los proyectos que están avanzando en nuestras Islas. Existen otros proyectos y otras empresas que también representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina. Esto significa que hoy nuestra causa nacional enfrenta un peligro claro y urgente y demanda una respuesta proporcional. No lo vamos a permitir. La Argentina no se quedará de brazos cruzados".
"Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora. Si lo permitimos estaremos generando un incentivo para que el gobierno británico profundice la ocupación de las Islas y la explotación de nuestros recursos", agregó.
Milei fue más allá y se comprometió: "Como respuesta a esta situación vamos a desplegar todas las herramientas del Estado, diplomáticas, económicas, judiciales y legales para disuadir a los actores estatales y no estatales que violenten nuestra soberanía. La Cancillería argentina ya ha enviado cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países involucrados en distintos proyectos en nuestras Islas. A su vez, esta misma noche estaré firmando un decreto para dotar de mayor celeridad a los procedimientos sancionatorios que impone la Ley 26.659 contra quienes participan de iniciativas de extracción de petróleo en territorio argentino bajo ocupación británica".
La respuesta de Rockhopper a Milei
Respondiéndole a los anuncios efectuados por Milei, el pasado viernes Rockhopper publicó en su página web: "En relación con las informaciones aparecidas en los medios de comunicación, incluidas aquellas referidas al discurso pronunciado anoche por el presidente de Argentina, Javier Milei, sobre la postura de Argentina respecto a las Islas Malvinas y el proyecto Sea Lion, la Asociación desea aclarar lo siguiente: La Asociación opera en virtud de licencias de hidrocarburos válidas, otorgadas legalmente por el Gobierno de las Islas Malvinas -un Territorio Británico de Ultramar con autogobierno- y cuenta con el apoyo pleno y continuo del Gobierno del Reino Unido. Para más detalles, consúltense también las secciones 8.2, 8.13 y 8.15 del Informe Anual de 2025 de la Asociación, publicado el 18 de marzo de 2026 (referencia n.º 2026-01-023779)".
Redoblando la apuesta ante el Gobierno argentino y frente a las posibles sanciones indicó que "la Asociación considera que no se prevé que los acontecimientos recientes tengan un efecto material en las actividades de desarrollo del proyecto Sea Lion, incluido el calendario para la finalización de dicho desarrollo. Para más detalles, consúltese el Informe del Consejo de Administración incluido en el informe de la Asociación correspondiente al segundo trimestre de 2026, publicado el 24 de agosto de 2026 (referencia n.º 2026-01-079056)".
Quién es quién en el petróleo de Malvinas
Las Islas Malvinas están rodeadas en la plataforma marina de recursos hidrocarburíferos y "Sea Lion fue descubierto en 2010. La licencia PLO32, que contiene el yacimiento, fue adjudicada a Rockhopper en mayo de 2005; pero el área, junto con el bloque adyacente PLO33, fue explorada previamente por Shell". Así lo reveló el sitio BNAmericas en diciembre del año pasado.
Aquí aparece el primer punto de conflicto con una petrolera. La británica Shell nunca fue sancionada desde el 2011 en que se sancionó la Ley 26.659 por su accionar petrolífero en la cuenca marítima de Malvinas.
Según publicó EconoJournal, el primer descubrimiento se concretó el 6 de mayo de 2010, fecha en la que compañía inglesa Rockhopper anunció los resultados del pozo 14/10-2 en el prospecto Sea Lion. Antes de perforar, RPS Energy estimaba 170 millones de barriles recuperables y los resultados del pozo 14/10-2 elevaron esa estimación a 242 millones.
Posteriormente la petrolera británica realizó una campaña de evaluación: ocho pozos de exploración adicionales sobre el complejo Sea Lion, de los cuales seis registraron acumulaciones de hidrocarburos que Rockhopper clasificó como nuevos descubrimientos. Además, perforó varios pozos de evaluación en el mismo yacimiento, incluyendo los 14/10-4 y 14/10-5.
Rockhopper es una compañía petrolera que fue fundada en febrero de 2004 con el objetivo específico de explorar petróleo y gas offshore al norte de las Malvinas. La sociedad fue registrada el 5 de octubre de 2004, inicialmente como Crude Limited. El 5 de enero de 2005 cambió su nombre a Rockhopper Exploration y en agosto de 2005 salió a cotizar en el mercado de empresas pequeñas de la Bolsa de Londres.
Rockhopper estuvo en soledad como operador hasta 2012. El 12 de julio de ese año la británica Premier Oil adquirió ciertos derechos de licencia petrolera en las Islas Malvinas propiedad de Rockhopper, incluyendo una participación del 60% en el yacimiento Sea Lion.
En marzo de 2021 Premier Oil se fusionó con la británica Chrysaor y nació Harbour Energy que se convirtió en la mayor empresa independiente de petróleo y gas del Mar del Norte. Chrysaor controló el 77% de la compañía y Premier Oil el 23% restante.
Harbour Energy quedó bajo el mando de Linda Cook, una ex ejecutiva de Royal Dutch Shell y la poseedora de la mayoría accionaria -Chrysaor- logró transformarse en el mayor productor de gas y petróleo en el Mar del Norte de Reino Unido después de una serie de adquisiciones multimillonarias en los últimos años, incluida la mayor parte de los activos de Shell y ConocoPhillips en Reino Unido.
Merco Prees reveló en diciembre del 2021 que "Harbour Energy fue fundada en 2014 por la firma de capital privado EIG Global Energy Partners. En 2017, Harbour realizó su primera adquisición al respaldar a Chrysaor Holdings Limited en la compra de un paquete de activos de Shell en el sector británico del Mar del Norte por 3.000 millones de dólares estadounidenses y en 2019 adquirió las operaciones de ConocoPhillips en el sector británico del Mar del Norte por 2.700 millones de dólares. En 2021, mediante una adquisición inversa, Chrysaor se fusionó con Premier Oil para crear Harbour Energy".
Nuevamente aparece el vínculo, en este caso indirecto con Shell, pero de la petrolera en cuestión nada se mencionó en Argentina a la hora de aplicar sanciones condenatorias por su pasado en Malvinas.
Harbour anunció en el año 2021 que Sea Lion no encajaba en su estrategia y en 2022 concretó su salida vendiendo su participación en Malvinas a la petrolera israelí Navitas ingresó al proyecto con una participación del 65% y en carácter de operadora.
Navitas fue fundada en el año 2015 por Gideon Tadmor y cotiza en la Bolsa de Tel Aviv; tiene su sede central en Herzliya (Israel) y sus oficinas operativas en Houston (EEUU) y Londres (Reino Unido).
Según Investing.com entre sus accionistas figuran empresas públicas e inversores minoristas que controlan 65,81%; inversores institucionales con el 25,35% y fondos de Inversión con el 8,84%. Entre las mayores poseedores de acciones de Navitas aparecen Shlomo Eliahu Holding con el 5,91%; Harel Pensions and Gemel 5,39%; Noked Capital 4,34%; Phoenix Excellence Pension and Provident 4,33%; Meitav Investment House 3,40%; Phoenix Investments & Finances 2,44%; Harel Mutual Funds 1,25%; Ayalon Mutual Funds 1,03%; Migdal Mutual Funds 0,85% y Yelin Lapidot Holdings con el 0,78%.
Tadmor es un empresario israelí que tuvo un papel significativo en la transformación de Israel en productor de gas a través de Delek Group. Controló Avner Oil & Gas, que desarrolló Yam Tethys (2004), el primer proyecto gasífero productor de Israel en altamar, y con Delek Drilling participó en el desarrollo de Tamar (2009) y Leviathan (2010), otros dos grandes proyectos de gas natural offshore en el Mediterráneo oriental, frente a las costas de Israel. Asimismo, tiene intereses en Shenandoah, Buckskines, Monument y Shenandoah South, yacimientos offshore de aguas ultraprofundas en el Golfo de México.
En junio de 2023, la ONU incluyó al Grupo Delek en su lista de empresas que apoyan los asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado, ilegales según el derecho internacional. Además, The Guardian informó en diciembre de 2024 que Delek Group suministra combustible a las Fuerzas de Defensa de Israel a través de su filial Delek Israel. No obstante, Tadmor dejó sus cargos en la empresa en 2016.
En ese primer tramo de los avances petroleros ilegales vinculados a Malvinas asoman las británicas Shell, Rockhopper (inicialmente como Crude Limited) y Harbour Energy (como fusión de Chrysaor y Premier Oil) junto a la israelí Navitas.
Harbour Energy: La otra pata en Malvinas
La otra protagonista de la historia del petróleo en Malvinas es Harbour Energy, una de las mayores compañías independientes de petróleo y gas del mundo, con sede central en Londres.
Después de haber sido la punta de lanza con Rockhopper para la exploración del petróleo en Malvinas, la compañía británica realizó una conferencia de prensa en septiembre del 2021 para presentar los resultados financieros del primer trimestre y allí dieron algunas pistas sobre por qué decidieron salir del proyecto Sea Lion en Malvinas.
"Nuestra estrategia no incluye la exploración de yacimientos vírgenes ni la exploración en áreas donde no tenemos presencia productiva", aseguró la CEO de Harbour, Linda Cook, al explicar por qué abandonaban el descubrimiento de Sea Lion y otras licencias en las Islas Malvinas.
Cook manifestó: "Se encuentra en una zona remota del mundo, sin infraestructura de petróleo y gas existente ni un sector de servicios local que nos apoye. Todos estos factores incrementan la inversión de capital, el riesgo, los costos operativos unitarios y el punto de equilibrio a largo plazo".
Linda Cook, CEO de Harbour Energy.
Tras su salida del proyecto Sea Lion en Malvinas, Harbour se volcó a Argentina poniendo un pie en la explotación offshore en la Cuenca Austral y otro en Vaca Muerta. Harbour absorbió a la petrolera alemana Wintershall Dea y de esa manera quedó asociada a la petrolera francesa Total Energies y dicho acuerdo le posibilitó entrar de lleno en el país.
El sitio web Agenda Malvinas publicó en septiembre de este año que "la operación de la adquisición del 37.5% de la Cuenca Marina Austral 1 fue autorizada por el gobernador (Gustavo) Melella en julio de 2025".
Así estaba publicado por la propia Total en su web corporativa, aunque en la actualidad ya no se detalla la composición de accionistas del consorcio en frente a las costas fueguinas del extremo sur del país. Total Austral (operadora) controla el 37,5%; Harbour Energy (Reino Unido) otro 37,5% y Pan American Sur (PAE) el 25% restante.
Es de destacar que la continuidad de la concesión en la Cuenca Austral tras el desembarco de Harbour no fue objetada formalmente por la Gobernación de Tierra del Fuego y tampoco por el Estado Nacional.
El consorcio opera los complejos costa afuera Hidra, Kaus, Ara-Cañadón Alfa, Carina, Aries, Vega Pléyade y Fénix, inyectando más de 21 millones de m³/día (a los que se sumarán hasta 10 millones de m³/día en el pico de Fénix, equivalentes al 8% del consumo nacional). Asimismo, efectúa procesamiento en tierra en las plantas de Río Cullen y Cañadón Alfa.
Harbour también conquistó dos concesiones en Vaca Muerta. En Aguada Pichana y Este Vaca Muerta posee el 22,5% de las acciones que comparte con Total y el área San Roque controla el 24,71% del capital accionario junto a la petrolera francesa.
Desde 2025 años Harbour se unió al proyecto exportador del Gas Natural Licuado (GNL) que se proyecta realizar desde las costas rionegrinas en Punta Colorada, en el Golfo San Matías y que cuenta con los beneficios fiscales del RIGI implementado por el actual gobierno.
Southern Energy es un consorcio energético creado en 2024 por PAE y Golar para exportar a través de busques de licuefacción (Hilli Episeyo y posteriormente con el renombrado Esperanza -antes conocido como MKII-) desde Vaca Muerta hacia los mercados globales.
A principios del 2025 se sumaron YPF, Harbour y Pampa Energía quedando el capital accionario conformado por Pan American Energy (PAE) con un 30%; YPF 25%; Pampa Energía 20%; Harbour Energy 15% y Golar LNG el otro 10%.
Las sanciones establecidas hace 15 años
Tal como se mencionó anteriormente, la primera incursión en los yacimientos petroleros de Malvinas fue la de Shell, seguida por Rockhopper desde la avanzada exploratoria en el 2005 cuando obtuvo las licencias petrolíferas offshore de la Cuenca Malvinas; luego pasaría transitoriamente Harbour Energy y tras comprarle sus acciones desembarcaría la israelí Navitas.
Recién en marzo del año 2011 se sancionó por unanimidad la Ley 26.659 -conocida como "Ley Pino Solanas"- estableciendo un marco normativo que prohíbe y sanciona la exploración y explotación de hidrocarburos (petróleo y gas) en la Plataforma Continental Argentina sin la habilitación expresa de las autoridades nacionales. Dicha normativa fue modificada durante el segundo mandato de Cristina Kirchner mediante la Ley 26.915, sancionada en diciembre de 2013, que endureció el esquema e incorporó sanciones penales.
El Artículo 2 de la norma establece: "Se prohíbe a toda persona física o jurídica, nacional o extranjera, que realice o se encuentre autorizada a realizar actividades en la República Argentina y sus accionistas a: 1. Desarrollar actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina sin haber obtenido la habilitación pertinente emitida por autoridad competente argentina; 2. Tener participación directa o indirecta en personas jurídicas, nacionales o extranjeras, que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina sin haber obtenido la habilitación pertinente emitida por autoridad competente argentina, o que presten servicios para dichos desarrollos; 3. Contratar y/o efectuar actividades hidrocarburíferas, transacciones, actos de comercio, operaciones económicas, financieras, logísticas, técnicas, actividades de consultoría y/o asesoría, ya sea a título oneroso o gratuito, con personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, para que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina sin haber obtenido la habilitación pertinente emitida por autoridad competente argentina".
En tanto que el Artículo 3 sostiene que "la autoridad de aplicación procederá, previo proceso administrativo, a inhabilitar por el plazo de cinco (5) a veinte (20) años a las personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, que no cumplan con lo dispuesto en el artículo 2° de la presente ley, sin perjuicio de las sanciones penales que pudiesen corresponder. En el caso de poseer concesiones hidrocarburíferas, las mismas se revertirán al Estado nacional o a los estados provinciales, según el ámbito territorial en que se encuentren".
Mientras que el Artículo 5 estipula que "el Estado nacional, los estados provinciales y municipales no podrán contratar con personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, sus controladas o accionistas que en forma directa o indirecta desarrollen actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina, sin haber obtenido habilitaciones para realizar actividades de exploración y explotación de hidrocarburos emitida por autoridad competente argentina".
La Ley 26.915 modificó parcialmente a la anterior y estableció las sanciones más duras. Cambió el Artículo 7 estableciendo que "1. Será reprimido con prisión de cinco (5) a diez (10) años, multa equivalente al valor de mercado de veinte mil (20.000) a cien mil (100.000) barriles de petróleo crudo (WTI) con capacidad de cuarenta y dos (42) galones estadounidenses, equivalentes a ciento cincuenta y nueve (159) litros, e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena para realizar cualquier actividad comercial, el que, sin autorización de la autoridad competente, encargare o realizare, por cuenta propia o de terceros, cualquier actividad de búsqueda de hidrocarburos mediante la exploración en el lecho o en el subsuelo del mar territorial o en la plataforma continental argentinos; 2. Será reprimido con prisión de diez (10) a quince (15) años, multa equivalente al valor de mercado de ciento cincuenta mil (150.000) a un millón quinientos mil (1.500.000) barriles de petróleo crudo (WTI) con capacidad de cuarenta y dos (42) galones estadounidenses, equivalentes a ciento cincuenta y nueve (159) litros, e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena para realizar cualquier actividad comercial, el que, sin autorización de la autoridad competente, encargare o realizare, por cuenta propia o de terceros, cualquier actividad de extracción de hidrocarburos de yacimientos situados en alguna de las áreas marítimas indicadas en el inciso precedente, o su transporte o almacenamiento; 3. La condena por los hechos previstos en este artículo importará el decomiso de los equipos y materiales empleados en la ejecución de los actos ilícitos y de los hidrocarburos que se hubiesen extraído, y la extinción de todo permiso de exploración o concesión de explotación o de transporte hidrocarburífera o minera, y de toda concesión o licencia originada en cualquier tipo de contrato otorgado o aprobado por el Estado Nacional o por algún Estado Provincial, y la caducidad de los beneficios impositivos o previsionales que hubieren sido acordados en beneficio del autor del hecho".
Castigos, incumplimientos y promesas libertarias
Hace 21 años que el Gobierno británico y las petroleras autorizadas desde el número 10 de Downing Street, merodean y ahora se preparan para explotar en los próximos meses los ricos recursos hidrocarburíferos de Malvinas que se estima representarían cerca de un tercio de los existentes en Vaca Muerta.
En el año 2013 se aplicaron las primeras sanciones, durante la gestión de Cristina Fernández, incluyendo a las petroleras Rockhopper Exploration (Reino Unido); Falkland Oil & Gas Limited - FOGL (Reino Unido); Borders & Southern Petroleum (Reino Unido); Argos Resources (Reino Unido) y Desire Petroleum (Reino Unido).
Luego, durante la misma gestión, le tocó el turno en el 2015 nuevamente a Rockhopper Exploration (Reino Unido) y Falkland Oil & Gas Limited (Reino Unido); pero en dicha ocasión se incluyó sanciones a Premier Oil (Reino Unido); Noble Energy (Estados Unidos) y Edison International (Italia).
En 2022, durante la presidencia de Alberto Fernández, fue sancionada la petrolera israelí Navitas Petroleum.
Dichas sanciones no causaron un efecto concreto y efectivo contra las compañías involucradas, ni siquiera se supo que se les haya podido cobrar o reclamar internacionalmente las sumas estipuladas como sanción; las que en la actualidad rondarían entre los 13,5 millones de dólares y los 135 millones en función de la cotización del precio del petróleo.
Un párrafo aparte amerita el rol de la compañía petrolera estadounidense Noble Energy que tiene una subsidiaria denominada Noble Energy Falklands. La primera fue comprada por la estadounidense Chevron en octubre de 2020 por un valor de 13.700 millones de dólares. Noble Energy operaba en mar Mediterráneo y pasó a denominarse Chevron Israel.
Chevron no solamente fue la que aportó el conocimiento sobre el desarrollo del fracking a través de un acuerdo secreto firmado en 2014 durante la gestión Cristina Kirchner, sino que aún funciona como operadora en Vaca Muerta. Ninguno de los gobiernos desde finales del 2020 en que se produjo la adquisición sancionó a Chevron.
Las empresas que sancionaría Milei
Milei dijo esta semana que ahora irá por más: "Quiero invitar a toda la dirigencia política, económica y social de la Argentina, a sumarse con una misma voz a este reclamo. Porque este reclamo es justo. Porque las Islas son nuestras y nos las arrebataron y porque son indispensables para la proyección de la Argentina en las próximas décadas. Como nación tenemos por delante dos caminos. O nos convertimos en una gran nación capaz de defender de verdad nuestra soberanía, o persistimos en un sendero de deterioro que nos conducirá inevitablemente al sometimiento. Los invito a elegir el primer camino. Hagamos a la Argentina grande nuevamente. Que Dios bendiga a los argentinos. Que las fuerzas del cielo nos acompañen. Viva la patria".
El gobierno libertario se encargó de difundir un listado de 54 empresas vinculadas al petróleo de Malvinas que serían sancionadas. Según dio a conocer la Agencia NA allí se incluye a:
Navitas Petroleum Development and Production Limited - ilegítima licenciataria - Reino Unido.
Navitas Petroleum Atlantic Limited - ilegítima licenciataria- Reino Unido.
Noble Corporation - Proveedor estratégico de infraestructura - Reino Unido.
AP Moller Holding A/S - Accionista de Noble Corporation y Seatrium - Dinamarca.
First Eagle Investment Management LLC - Accionista de Noble Corporation y Seatrium Limited - Estados Unidos.
Vanguard Portfolio Management LLC- Accionista de Noble Corporation y Seatrium Limited - Estados Unidos.
Dimensional Fund Advisors LP - Accionista de Noble Corporation, Seatrium Limited y Bristow Group Inc. - Estados Unidos.
Netherland, Sewell & Associates, Inc. (NSAI) - Analistas y asesores corporativos - Estados Unidos.
Fugro NV - Proveedor de servicios - Países Bajos.
Lo cierto es que ya existen leyes para sancionar a las compañías petroleras que saquean los recursos naturales de Malvinas, una decena de ellas ya fueron castigadas; pero varias siguen operando en el territorio argentino y hasta son pieza clave para el desarrollo exportador de Vaca Muerta o las plataformas offshore en el extremo sur del país.
Es indudable que para frenar el saqueo es necesario la aplicación real de las leyes sancionatorias y quizás también la ampliación de cumplimiento efectivo de las mismas, algo que por el momento parece bastante laxo ante los casos descriptos.
Los dichos se respaldan con acciones, esas mismas que hasta el momento fueron formales, nimias o definitivamente nulas; y por el desempeño durante casi tres años de gestión en la presidencia de Milei, todo parece quedar cubierto por un manto de neblina que opaca a las Islas Malvinas y convierte sus anuncios en humo.