Llegaron las persecuciones sobre un fondo descarnado sus entrañas instauran el reino de la muerte, concelebrando una fastuosa ceremonia de liturgia se proclama como ley natural la tortura, augurando el castigo, como amparo de males. Proclaman la justicia secuestrando, asesinando y en súbito golpe de presagio, se bendijo la purificación, con la desaparición de seres humanos. Profetizaron antes de y durante la dictadura coronar la ejemplaridad militar, pronosticando antes del golpe militar estudiar las señales del más allá, anticipando la voluntad de la Triple A, pagando con su vida gran parte de la familia Santucho entre otros cientos multiplicados por miles. Y la boca de la tierra lanzó su irrintzi contra el escarnio en cascada de crueldad sacudiendo el planeta. Adelantaron como escenario natural las negras tormentas de una tropa impregnada en un titánico anfiteatro hacia el archivo del terror. Una espiral de náusea dio la vuelta al mundo con el viento a favor de la foresta, involucrando en otro irrintzi desheredados y ofendidos, contra de la impunidad de la ley del crimen y como guante gigante lleno de cicatrices sus huellas de tortura en intereses de las clases dominantes. Impusieron lo tétrico llenando el mar de cadáveres y un cielo ceniciento emborregado, en reflejo de instituciones, en revelación de un mesías encarnando la fidelidad a la patria. Contra todo compromiso social llegó poseído de bendición Videla, a salvar Argentina proclamando la victoria contra los vencidos: 30.000 desaparecid@s, entre los asesinados que nunca aparecieron se encuentran parte de los Santucho: Carlos, Amílcar, Francisco, Omar, Oscar, Manuela y ‘Robi', su primera compañera Ana María Villarreal, su cuñada Cristina Navajas y la de Liliana Delfino segunda compañera asesinada del líder revolucionario Mario Santucho (o Robi), y la de dos de sus sobrinas María del Valle, hija de Carlos, y Mercedes, hija de Amílcar <<Diego, hijo de Manuela Santucho, envía un mensaje: Mi vieja cumpliría años el 23 de septiembre, el mismo día que nació mi hijo Vicente. Este año, a la hora del brindis, voy a estar más tranquilo: contar la historia es hacerle justicia a su compromiso con Argentina>>.
Blanca Santucho «Lucharé hasta que me muera»
<<Sin decir quién era, un día recorrió el Pozo de Banfield, se paró frente al retrato de su mamá que está colocado en el ingreso a la ‘maternidad clandestina' donde piensa pudo haber nacido>>. Daniel Santucho Navajas, hijo de Cristina Navajas y Julio Santucho, fue apropiado por un policía bonaerense y de la misma manera anotado como propio, año 1977. Manifiesta ser consciente de sentir la felicidad que experimentó, al enterarse de que tenía un padre, hermanos y toda una familia que lo habían buscado durante años. Tras prólogos de interrogantes armado de valor decide contactar con Abuelas de Plaza de Mayo y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad. Y mientras se debate en reflexiones internas, fomenta gestiones que de ellas derivan su empeño, cada vez más latente, su apropiador muere:»Esperaba que se lo juzgara y condenara». Fueron las palabras de Daniel Santucho descendiente de una familia duramente golpeada al desgarro de su raíz diezmada por la represión. Parece de paso obligado retroceder recayendo sobre la historia del siglo pasado preñado de desafíos de lucha de clases y apuesta constante por la conquista de un futuro por el que tantos en distintos puntos del planeta dieron la vida. Lejos del detenimiento de contemplación espero sirva para seguir avanzando la explosión de saltos y conquistas arraigados. Estimo a la familia Santucho, envuelta en el drama de la trama en crímenes de Estado, víctima de desaparecidos, secuestros, torturas y asesinatos. Dedico esta nota por los que siguen desaparecidos y por los que sobreviviendo siguen peleando, por las hermanas y hermanos: Amílcar, Raúl, Blanca, Manuela, Francisco, Julio, Omar, Chicho, Carlos y Mario Roberto Santucho el que más tarde sería el principal líder de la guerrilla guevarista en Argentina.
Fueron ellas y todos ellos objeto de persecución al ajuste del gatillo, amenazas y ley mordaza años antes al golpe de estado al control de sus vidas, al acoso persistente al secuestro y al encierro en centros de exterminio, no ausentes de la tortura pasan a ser directamente asesinadxs, desaparecidxs, como algo natural del Estado. Hubo quienes salvaron su vida todos padecieron: los padres / abuelos / se fueron quedando sin hijos y sin nietos sumando la lista de desaparecidos unidos a las madres y abuelas de Plaza de Mayo. El acoso persistente condicionó sus vidas listado represivo persuasivo aferrado al desquicio, castas policiales y ejército de persecución esquizofrénica, sembrando tierra argentina de patéticos crímenes monstruorizando la vida. Tras el triunfo de la revolución en Cuba brotaron por toda Indoamérica (latina) todas las flores rojas ¡Alerta! ¡Alerta que caminando la lucha guerrillera! La lucha anticolonialista anticapitalista contra su fase superior imperialista: México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Uruguay, Paraguay, Brasil, Argentina, Perú... algunas con corto recorrido, fuerte represión interna e intervención yanqui, otras con guerrillas más desarrolladas con un asentamiento firme organizado prevalecieron en el combate caso de Sendero Luminoso, de las FARC y, el Frente Sandinista en Nicaragua llega a tomar el poder <<la ‘contra' derrotada en Nicaragua, pero no en Honduras, para la cual constituye una amenaza seria. La contra en Honduras, rabiosa: »cruel ha deshecho todos los rebaños; devoró corderos, devoró pastores, y son incontables sus muertes y daños»>>.
Blandiéndose entre la vida y la muerte frente a dictaduras al amparo de Norteamérica, asesinados sus líderes y militantes más destacados van desapareciendo entregando las armas en treguas de ¨paz¨ repercutiendo en su muerte, entre filtraciones traicioneras no solo en El Salvador, en Colombia, Perú... Igualmente hubo un tiempo detonante en Argentina, con el que me identifico, existía un partido de clase una vanguardia organizada revolucionaria enfrentada a los poderosos poderes corruptos del capitalismo argentino (hoy más latente que nunca sin sombra al acecho de su barbarie) que se formó en Cuba como guerrilla. En la dirección del (PRT) Partido Revolucionario de los Trabajadores se encuentra el carismático, dulce, cariñoso, inolvidable Mario Santucho y su Ejército Revolucionario del Pueblo. Estela conmovible de hermanos concienzudos influyen como vanguardia dirigente destacando desde los años setenta. Acosados por la Triple A, ejército y policía varios hermanos asesinados, otros secuestrados siguen desaparecidos, otros recavan la historia que sacudió y desapareció parte de su familia. Año 1976 empiezan los cielos a encapotarse la luz que iluminaba Argentina, desaparece y con ella parte de un pueblo, lo más concienciado lo más digno más capacitado intelectuales guerrilleros comprometidos en lucha contra el oscurantismo; el yanqui asesinó, preparó la dictadura militar, años antes lo había hecho en Chile ¡Llegan los generales! Y Videla reencarnado en el crimen destruye cimientos acabando con todo, ¿qué país fuera de Argentina lo juzgó aunque más no fuera simbólicamente?
¡AQUÍ ESTÁ EL GENERAL!!!
-¿Qué quiere el general?- Una espada desea el general
- Ya no existen espadas, general- ¿Qué quiere el general?
Un caballo desea el general - Ya no existen caballos, general-
¿Qué quiere el general? Otra batalla quiere el general
- Ya no existen batallas, general-
¿Qué quiere el general? Morirse como un perro desea el general - Ya no existen los perros, general- ¿Qué quiere el general? Parece que está mudo el general Parece que no existe el general Parece que se ha muerto el general Que ya, ni como un perro, se ha muerto el general Que el mundo destruido ya sin el general Va a empezar nuevamente sin ese general (del poeta Alberti)
NOTA
Barrikada Internacionalista abre su ventana a la vida dando paso en Calle Internacional, su rechazo al imperialismo en cadena de democracias y dictaduras aferradas de similar modo a la máquina bélica de guerra, descomponiendo el marco que ciñe la sociedad con el corazón de la tierra. Pasto de las alianzas engullendo seres humanos desgarrando familias monstruorizando la vida en la muerte, y al amparo de la bota militar, promover, crear y desarrollar descalabros de violencia y violaciones. Muchas cientos, miles y millones sobre el planeta son las mujeres vejadas, muchas de ellas adolescentes asesinadas en unas y otras partes del mundo, muchas las desaparecidas durante dictaduras en este caso argentina que sufrieron, padecieron tortura y violación, muchas las arrancadas de sus hijas e hijos: Manuela Santucho (Neni -o Nenita- para sus papás y hermanos, o Mariana, para sus camaradas). Manuela hija, hermana, activista abogada consagrada a la lucha por liberar Argentina (Mariana) militante y compañera defensora de presos políticos. Manuela madre que a su hijo Diego, en los los primeros meses de su vida se le fue arrancado arrebatado de los brazos. Y Diego hijo se hizo gigante recuperó la memoria del saber pensar, razonar, confrontar e investigar el puzzle de la información y salió del túnel a la luz y empezó a vibrar contra las sombras. En el hormigueo de sus vibraciones sintió a su mamá atrapada por laberintos irreconocibles recuperó su espacio y su vida el ser más preciado <<Por lo que sé, Manuela era dulce. Por lo que me dicen, Manuela era hermosa, cargada de ternura. Cuentan que siempre estaba dispuesta a escuchar, que siempre tenía palabras y gestos para los demás. Juran los que todavía la quieren que nunca estaba de mal humor, que nunca se enojaba ni estallaba de furia por una discusión. Su desaparición, el 13 de julio de 1976, la galvaniza, como a la mayoría de los que corrieron la misma suerte>>.
La histórica militante Adriana Calvo de la Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos contó en tribunales que en el Pozo de Banfield hubo una especie de rebelión de mujeres contra los torturadores »Dijo que ya en 1977 mi vieja y sus compañeras, reaccionaron como leonas, para impedir que los milicos le arrebataran a su hija Teresa de los brazos. Escuché su relato por última vez en octubre de 2010, dos meses antes de su muerte, y quedé impactado por la forma en que contaba y revivía en ese momento lo que había pasado casi 35 años atrás. ‘Era un círculo del infierno que ni siquiera Dante imaginó', pero fui testigo también de los actos más sublimes, excelsos y grandiosos de lo que puede ser un ser humano. Cómo se entiende si no que después de tantos días sin comer me dieran su ración de comida a mí, que después de lo sufrido, tuvieran siempre palabras de aliento y tranquilidad para las demás, cuál otra respuesta es posible para el motín que organizaron Manuela y Raquel cuando pretendieron sacarme a Teresa de los brazos. Eran 20 personas, 20 leonas que formaron una pared humana infranqueable para estos asesinos... Ese rugido gritando ´¡no se la lleven!´ no lo podré olvidar jamás: Manuela, Cristina y Raquel fueron personas valientes, libres... están desaparecidas y los responsables impunes... para ellas, mi homenaje».