Pueblos originarios

Banquero Canadiense presiona el desalojo para apropiarse de las tierras del Lof Melo

Don Marcos Melo y su esposa, Celia, se establecieron en El Pedregoso en 1937. Allí construyeron su vivienda, levantaron corrales, sembraron quintas y criaron a sus ocho hijos. Con el paso de los años, el puesto también se convirtió en una posta de auxilio para los arrieros que transitaban la cordillera.

Según la Confederación Mapuche de Neuquén, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía una maniobra administrativa vinculada a una supuesta "tala ilegal" fue utilizada como argumento para que inspectores de Parques Nacionales desalojaran por la fuerza a Marcos Melo. Después de perder su vivienda, tras tres décadas de trabajo en el lugar, el hombre murió pocos meses más tarde.

Con el territorio sin sus ocupantes originarios, el lote fue transferido en 1965 a la familia Glas. El 16 de diciembre de 1973, sus integrantes lo vendieron a Luis Broers. Tras su muerte, los derechos sobre las tierras fueron "donados" en 1997 a su sobrina, María Cristina Broers.

El papel de Roy Scott

La defensa pública y judicial de María Cristina Broers quedó bajo la conducción de su pareja, Roy Donaldo Scott, identificado con el DNI 4.562.312.

De origen canadiense, Scott fue señalado como uno de los principales responsables de los negocios de The Bank of Nova Scotia en Argentina y ocupó la vicepresidencia primera de la entidad cuando el banco canadiense absorbió al histórico Banco Quilmes, en julio de 1997.

En aquella operación también participó Anatol von Hahn, señalado como uno de sus principales colaboradores y quien posteriormente ocupó cargos ejecutivos en Scotiabank y en fondos de venture capital.

Luego del colapso del sistema financiero argentino de 2001-2002 y de la salida de Scotiabank Quilmes del país, Scott pasó a intervenir en la disputa por tierras de alto valor en la Patagonia.

En Villa La Angostura, según la Confederación Mapuche, Scott asumió una fuerte exposición pública contra las comunidades y reclamó desalojos compulsivos en defensa de la seguridad jurídica y de los derechos de propiedad de extranjeros. La organización cuestionó además el tono de sus intervenciones y lo acusó de sostener posiciones racistas.