Política

Aidar Bestene: del poder del negocio al negocio del poder

Por Santiago Costa (Trelew / Especial para EES).

Luego del congreso partidario en Esquel –que contó con la participación sorpresa del ubicuo intendente de Trelew Adrián Maderna– se abrió un ciclo de intensa disputa hacia el interior del PJ Chubut. Una corriente renovadora corporizó ese fantasma que recorría al justicialismo chubutense: “queremos la cabeza de los mariscales de la derrota”. La famosa mesa chica, integrada por el ex gobernador Martin Buzzi, Carlos Eliceche y Gustavo Mac Karthy es el visible juguete a romper. Más allá de los intendentes  Maderna y Dante Bowen, que fungen como mascarón de proa, la irrupción en la arena pública del empresario y eterno operador político Jorge “Turco” Aidar Bestene dejó boquiabierto a más de uno.

Otrora alfil y administrador de las finanzas del primer gobierno dasnevista, reciclado al buzzismo de la mano de Carlos Eliceche, Aidar Bestene es la síntesis de distintas variables del sistema político chubutense. Con fuertes contactos nacionales en el ámbito político y financiero, ahijado político y socio del legendario José Luis Manzano, replica a escala provincial la estrategia del Grupo Clarin con su multimedios Grupo Jornada.

Aidar Bestene es socio de varios de sus adversarios y conoce los secretos de más de un dirigente político, empresarial y sindical chubutense. ¿Por qué se decide en este momento  este eterno “monje negro” a levantar su perfil y lanzarse a la arena pública, exponiéndose a ataques políticos y abandonando esa posición tan conveniente de amigo y financista de casi todos?

 

Raras renovaciones

 

A pesar de los aires de renovación y democracia interna que pregonan a los cuatro vientos figuras como Miguel “Coné” Diaz y Dante Bowen, a quienes les toca jugar el rol de gurkas antielicechistas, la gravitación inicial en el proyecto celeste y blanco de Norberto Yahuar y el liderazgo de Aidar Bestene impone un sinfín de preguntas.

La opacidad del probado cortesano y brillante recaudador Yahuar -un eterno coronel sin tropa ni votos, pero con acceso franco a Fontana 50- le permite moverse como padrino político de Maderna y a la vez mostrarse hoy más cercano a Carlos Linares –movimiento que Maderna se vio obligado a atenuar ante las convenciones poco amables del dasnevismo–.

Asemeja así los movimientos clásicos de un doble agente de ficción. Socio de varios y enemigo de muchos, Yahuar asume perfectamente su rol de operador de la política y los negocios, siendo muy probable que en definitiva termine jugando en tándem con Mario Das Neves y Aidar Bestene.

El rumor permanente de un aval del gobernador a la aventura de Aidar Bestene y el consejo que el propio Das Neves lanzó en la reunión con el intendente Dante Bowen de ser “el menos antidasnevista de los justicialistas” mueven a pensar que él es en parte promotor de la estrategia de la lista Celeste y Blanca, ya que comparte adversarios e intereses en común con Aidar Bestene.

Si el objetivo inicial de Aidar Bestene es quedarse con la cabeza de  Eliceche, Gustavo Mac Karthy y Buzzi, a Mario Das Neves le sirve un látigo así, que ablande a  los jefes de un inicialmente duro bloque de legisladores del FpV.

Los eternos suspicaces creían que a Das Neves le alcanzaba con la rendición de los jefes de la mesa chica -verdaderos cadáveres electorales-, negociando sobrevida partidaria a cambio de votos en la Legislatura –el arquetipo fue el pacto de Mac Karthy y la creación del bloque de tres– Aidar negociaría a su tropa a cambio de participar en los negocios de la obra pública y la nueva empresa de energía provincial que dirigirá uno de sus amigos más entrañables.

 

El papel de Maderna y Bowen

 

La pujante Celeste y Blanca cuenta en sus filas con Adrián Maderna. Al fin y al cabo, es el intendente de la capital informal de la política chubutense y cuenta con ángel electoral propio, aunque le está costando horrores aprender a gestionar y a orejear la política con la cabeza fría.

Si bien su participación en la nueva agrupación lo llevó a cometer el único error que no podía cometer -apurarse- y con eso hirió el orgullo del dasnevismo al demostrar que se considera socio pero no empleado del tri-gobernador, a Maderna jamás se le ocurriría enfrentar a Mario Das Neves. Su posicionamiento, en todo caso, no colisiona con el dasnevismo y aún es posible una convivencia civilizada administrando la interna trelewense.

El joven intendente de Dolavon Dante Bowen paga el costo del recién llegado y busca un lugar a los codazos cumpliendo el rol, junto al zigzagueante “Coné” Diaz, de garronero mediático de Eliceche. Luz y Fuerza, a su vez, es un sindicato con más ruido que nueces y más financiamiento que tropa.

Quienes malician a Aidar Bestene pregonan que su objetivo principal es “ir por los fueros” para protegerse de posibles cuentas non sanctas en potenciales paraísos fiscales y otras causas judiciales que puedan surgir en esta etapa de “mani pulite” orientado por el macrismo.

Sin embargo, surge un razonamiento obligado: si ese fuera el motivo, ¿por qué el empresario no fue por los fueros en 2015, teniendo la posibilidad casi segura de integrar en alguno de los primeros lugares la boleta legislativa de Martin Buzzi tras varios años de operar para el ex gobernador?

Si bien es cierto que Aidar Bestene siempre operó en las sombras de la política chubutense y todavía resulta dudoso que posea auténtico peso electoral, ¿alguien cree que alguien que simboliza el nudo gordiano de los pactos políticos y empresariales de la política chubutense puede carecer de un botón rojo para llevarse con él  a cuantos pueda si se atreven a dejarlo caer? Hay pactos en los subsuelos de la política chubutense que jamás se rompen.

 

Ambiciones y ejes enfrentados

 

El protagonismo estelar de Aidar Bestene en el plenario Celeste y Blanco de El Hoyo mostró que la cosa va en serio y que aspira  a conducir al PJ y –por qué no– buscar una diputación nacional en 2017 y aspirar a la gobernación en 2019. Aseguran quienes lo conocen que se cansó del poder prestado y quiere poder político propio. El traspasamiento nunca fue sencillo.

Ese plenario demostró que la clásica alianza del Valle con la Cordillera  -el famoso eje de la Ruta 25- vuelve a ponerse en marcha. Aidar Bestene –quien exhibe con orgullo su dura infancia en Gualjaina– mantiene influencia en esa región desde su ingreso a la política chubutense de la mano de su tío, el ex gobernador justicialista Néstor Perl.

La renovación potencial de ese eje estratégico motivó a Eliceche a reforzar el bloque Puerto Madryn-Comodoro y postular a Carlos Linares como jefe indiscutido del justicialismo, enancado en su poder megamunicipal y su fuerte caudal electoral.

Sin embargo, la torpeza de no incluir en la famosa reunión de Comodoro Rivadavia a figuras gravitantes como la senadora Nancy Gonzalez o al jefe del bloque PJ de diputados provinciales Javier Touriñan abrió la temporada de caza de la Celeste y Blanca en la Legislatura. El primer paso fue el road show de Jorge Aidar visitando -foto incluida- al mítico Alfredo “Peludo” Di Filipo, a Viviana Navarro y al mismísimo Javier Touriñan.

Se dice que en política siempre gana quien logra articular la alianza más amplia, aislando al adversario. Algo de eso se hace con incentivos materiales -financiamiento de carreras políticas y estructuras militantes- y otro tanto con incentivos simbólicos de mayor protagonismo y poder en el nuevo statu quo por venir.

Para demostrar eficacia política y alianzas triunfadoras –“el conductor es un constructor de éxitos”, como repetía el general Perón– Aidar Bestene necesita al menos forzar la creación impactante de un bloque celeste y blanco en la Legislatura. Posibles huevos en esa canasta son “legisladores sueltos” como Cecilia Torres -quien tentó un canal de diálogo con Fontana 50 vía llamado de Graciela Camaño a Nelly Lagoria- y Estela Hernández.

También el mismísimo  Alfredo Di Filipo, quien podría así materializar prolijamente la alianza entre la intendenta de Rawson Rossana Artero y el gobernador Mario Das Neves, quienes pactaron gobernabilidad en el Concejo Deliberante –mediante concejales de Norberto Yahuar– a cambio de espacios en el gabinete muncipal y apoyo financiero de la provincia.

 

Cartas marcadas

 

Si de aislar al adversario se trata, Aidar Bestene sería un principiante -cosa que no es en términos del negocio con los políticos- si no logra poner a prueba cuán firme es hoy la alianza de la senadora Nancy Gonzalez con Carlos Eliceche. En especial luego del destrato que implicó para la legisladora anoticiarse de la reunión comodorense por los medios y teniendo en cuenta que con “Coné” Diaz -y aún habiendo sumado ¼ de los concejales gansistas a la celeste y blanca en la figura del edil Galicchio- no alcanza.

Viejos lobos de la política chubutense y grandes conocedores de Aidar Bestene rumian que el “Turco” es muy habilidoso y aún tiene cartas sin mostrar. Para ellos, Maderna, Bowen y los intendentes de Epuyén y Trevelin son “muy poquito”; y Luz y Fuerza es “una vaina sin cuchillo”. Para esos conocedores del paño, Aidar Bestene jamás se hubiera lanzado a esta aventura sin contar con el respaldo de alguien de peso en Comodoro Rivadavia.

Si el negocio de Neves es encapsular al intendente Carlos Linares en Comodoro Rivadavia, la necesidad del dueño de Jornada es clavar una pica en Flandes. ¿Quienes podrían fungir como apoyo del osado empresario en la ciudad del oro negro? Es una ley no escrita que a Cristóbal  López jamás lo dejaron  hacer pie en el Valle y lo mismo rige para Jorge Aidar en Comodoro Rivadavia. Los feroces regionalismos chubutenses, expresados en su máxima expresión.

A pesar de esta etapa neodasnevista de Néstor “Tano” Di Pierro, es muy improbable que se desate una guerra civil en las agrupaciones territoriales justicialistas de Comodoro Rivadavia que dispute lealtades entre “Papá Tano” y el “Tío Linares”.

Más probable sería que Di Pierro juegue poniendo un huevo en cada canasta -dividiendo sus votos en la Legislatura, por ejemplo- en una suerte de neutralidad. Resultará vital poner el ojo entonces en el sindicalismo, ese eterno protagonista de la vida partidaria justicialista. Si Petroleros juega con Carlos Linares y STIA, SOMU y SUPA con Carlos Eliceche, ¿existen otros sindicatos capaces de ser seducidos por Aidar Bestene? ¿Que hará Comercio, donde José González –el dos de Cavalieri en la conducción nacional– mantiene sus expectativas políticas? ¿Y UOCRA? Aidar Bestene sabe también que con el joven valor José Glinski tampoco le alcanza.

Habrá que esperar, pero no tanto. Faltan tres meses para la renovación de autoridades en lo que será seguramente una interna justicialista de alta intensidad. Das Neves, acostumbrado a jugar partidas simultáneas en el ajedrez de la política chubutense, también aspira a elegir quienes serán sus adversarios, como Maquiavelo enseñó.