Petróleo
Las petroleras redujeron 50% de los equipos perforadores; Macri pretende tener a Vaca Muerta en plena producción para 2019Por Marcelo García (Exclusivo/El Extremo Sur).
Las empresas petroleras redujeron casi a la mitad los equipos perforadores en el primer semestre del año. Aunque el precio del barril subió, hoy solamente están activas 54 torres, mientras que en 2015 había 107.
El descenso de la actividad petrolera en el país, incluyendo a los yacimientos de Chubut y Santa Cruz, no se explica solamente por la baja del precio internacional del petróleo. La inactividad de equipos perforadores parece responder a una política empresaria de ajuste y desinversión en las cuencas productivas argentinas.
Durante el primer semestre del año estuvieron activos un total de 54 equipos de perforación y la cantidad de pozos realizados llegó a 77 en todo el país, según puede relevarse de las estadísticas internacionales que elabora la compañía Baker Hughes.
Como punto de referencia es valioso tener en cuenta que durante la primera mitad del año el precio del crudo WTI fue en promedio de 50 dólares.
Al comparar lo sucedido con las torres de perforación durante el primer semestre de 2015, se observa que la paralización alcanzó un -50%, debido a que hace dos años atrás había en la Argentina un total de 107 equipos activos. Para ese año se perforaron 116 pozos en el semestre y el promedio del WTI fue de 52 dólares.
Ajuste y desinversión
Como puede observarse, los valores del crudo internacional en la primera mitad de este año son casi similares a los que se registraron en 2015. Esta paridad en la cotización del WTI permite aseverar que la paralización de equipos de torre responde a una decisión empresarial en el sector petrolero, que puede vincularse al ajuste y la desinversión en la casi totalidad de las cuencas productivas.
Conjuntamente con la reducción de las torres de perforación, se observa una merma del -33% en la cantidad de pozos terminados en el país. Durante el primer semestre del año se realizaron 77 pozos productivos y en igual período de 2015 se habían concluido 116 pozos de producción, avanzada, exploración y servicio.
Lo acontecido con los pozos terminados también constata la situación de ajuste y desinversión, ya que con una cotización internacional similar la cantidad pozos realizados es un tercio menor a la del 2015.
Impacto laboral
Curiosamente, con el WTI nuevamente por encima de los 50 dólares las petroleras continuaron con la paralización de las torres perforadoras y llegaron a su punto más bajo en abril pasado. En ese momento solamente movilizaron 49 equipos con un precio internacional de 51 dólares.
La paralización este año de 53 equipos de perforación puso en riesgo, con despidos y suspensiones, alrededor de 2.600 puestos de trabajo directos y más de 10.000 empleos indirectos en el sector petrolero.
En diciembre de 2014 se registró el punto más elevado en la actividad de equipos perforadores, cuando estaban en plena perforación un total de 113 torres en funcionamiento. Desde diciembre de 2013 estuvieron activos en el país más de 90 equipos y así se mantuvieron hasta diciembre de 2015, a pesar de que las compañías petroleras esgrimieron que ya estaban en una profunda crisis producto de la baja del precio internacional del crudo.
Importaciones subsidiadas
La casi totalidad de esos equipos mencionados y los que se mantienen en actividad actualmente operan en la Cuenca Neuquina, realizando esencialmente la perforación para el fracking en Vaca Muerta y perforando pozos de gas incentivados con los subsidios del Estado Nacional.
Como las perspectivas futuras no están focalizadas en las cuencas productivas de hidrocarburos convencionales como la del Golfo San Jorge, el Gobierno nacional apunta todos sus cañones a poner en funcionamiento a toda máquina la perforación en la Cuenca Neuquina para desde ahí desarrollar a un ritmo vertiginoso la producción de gas y petróleo no convencional en Vaca Muerta.
Es por eso que se conoció recientemente el Decreto 629/17 con el que Nación autorizó la importación de bienes de capital usados para la industria petrolera con un arancel del 0% para los equipos más críticos y del 7% para los complementarios, para de esa manera bajar costos e incentivar las importaciones de maquinaria.
Con vistas a que antes de las elecciones de octubre de 2019 esté funcionando a todo vapor Vaca Muerta, el macrismo apunta a que las operadoras y prestadoras de servicios petroleros importen parte de la maquinaria ociosa que existe en el mundo y así perforar a un ritmo acelerado el mega yacimiento no convencional neuquino.
Junto al decreto que beneficia al empresariado petrolero en sus inversiones para importar equipos de torre y apresurar los ritmos de las inversiones en Vaca Muerta, la gestión de Macri y Aranguren sostendrá los incentivos fiscales destinados a la producción de gas, donde se combinan los subsidios a la producción extra a través del Plan Gas como así también el elevado valor del gas en boca de pozo que llegará a pagarse un 60% más que su actual cotización internacional.
Las empresas petroleras redujeron casi a la mitad los equipos perforadores en el primer semestre del año. Aunque el precio del barril subió, hoy solamente están activas 54 torres, mientras que en 2015 había 107.
El descenso de la actividad petrolera en el país, incluyendo a los yacimientos de Chubut y Santa Cruz, no se explica solamente por la baja del precio internacional del petróleo. La inactividad de equipos perforadores parece responder a una política empresaria de ajuste y desinversión en las cuencas productivas argentinas.
Durante el primer semestre del año estuvieron activos un total de 54 equipos de perforación y la cantidad de pozos realizados llegó a 77 en todo el país, según puede relevarse de las estadísticas internacionales que elabora la compañía Baker Hughes.
Como punto de referencia es valioso tener en cuenta que durante la primera mitad del año el precio del crudo WTI fue en promedio de 50 dólares.
Al comparar lo sucedido con las torres de perforación durante el primer semestre de 2015, se observa que la paralización alcanzó un -50%, debido a que hace dos años atrás había en la Argentina un total de 107 equipos activos. Para ese año se perforaron 116 pozos en el semestre y el promedio del WTI fue de 52 dólares.
Ajuste y desinversión
Como puede observarse, los valores del crudo internacional en la primera mitad de este año son casi similares a los que se registraron en 2015. Esta paridad en la cotización del WTI permite aseverar que la paralización de equipos de torre responde a una decisión empresarial en el sector petrolero, que puede vincularse al ajuste y la desinversión en la casi totalidad de las cuencas productivas.
Conjuntamente con la reducción de las torres de perforación, se observa una merma del -33% en la cantidad de pozos terminados en el país. Durante el primer semestre del año se realizaron 77 pozos productivos y en igual período de 2015 se habían concluido 116 pozos de producción, avanzada, exploración y servicio.
Lo acontecido con los pozos terminados también constata la situación de ajuste y desinversión, ya que con una cotización internacional similar la cantidad pozos realizados es un tercio menor a la del 2015.
Impacto laboral
Curiosamente, con el WTI nuevamente por encima de los 50 dólares las petroleras continuaron con la paralización de las torres perforadoras y llegaron a su punto más bajo en abril pasado. En ese momento solamente movilizaron 49 equipos con un precio internacional de 51 dólares.
La paralización este año de 53 equipos de perforación puso en riesgo, con despidos y suspensiones, alrededor de 2.600 puestos de trabajo directos y más de 10.000 empleos indirectos en el sector petrolero.
En diciembre de 2014 se registró el punto más elevado en la actividad de equipos perforadores, cuando estaban en plena perforación un total de 113 torres en funcionamiento. Desde diciembre de 2013 estuvieron activos en el país más de 90 equipos y así se mantuvieron hasta diciembre de 2015, a pesar de que las compañías petroleras esgrimieron que ya estaban en una profunda crisis producto de la baja del precio internacional del crudo.
Importaciones subsidiadas
La casi totalidad de esos equipos mencionados y los que se mantienen en actividad actualmente operan en la Cuenca Neuquina, realizando esencialmente la perforación para el fracking en Vaca Muerta y perforando pozos de gas incentivados con los subsidios del Estado Nacional.
Como las perspectivas futuras no están focalizadas en las cuencas productivas de hidrocarburos convencionales como la del Golfo San Jorge, el Gobierno nacional apunta todos sus cañones a poner en funcionamiento a toda máquina la perforación en la Cuenca Neuquina para desde ahí desarrollar a un ritmo vertiginoso la producción de gas y petróleo no convencional en Vaca Muerta.
Es por eso que se conoció recientemente el Decreto 629/17 con el que Nación autorizó la importación de bienes de capital usados para la industria petrolera con un arancel del 0% para los equipos más críticos y del 7% para los complementarios, para de esa manera bajar costos e incentivar las importaciones de maquinaria.
Con vistas a que antes de las elecciones de octubre de 2019 esté funcionando a todo vapor Vaca Muerta, el macrismo apunta a que las operadoras y prestadoras de servicios petroleros importen parte de la maquinaria ociosa que existe en el mundo y así perforar a un ritmo acelerado el mega yacimiento no convencional neuquino.
Junto al decreto que beneficia al empresariado petrolero en sus inversiones para importar equipos de torre y apresurar los ritmos de las inversiones en Vaca Muerta, la gestión de Macri y Aranguren sostendrá los incentivos fiscales destinados a la producción de gas, donde se combinan los subsidios a la producción extra a través del Plan Gas como así también el elevado valor del gas en boca de pozo que llegará a pagarse un 60% más que su actual cotización internacional.

