Política

Thiel y Karp, los ingenieros del caos de Trump y Milei

Por Esteban Rafele

La llegada al país del fundador de PayPal y ceo de Palantir, Peter Thiel, con la compra de una propiedad de u$s 12 millones incluida, para vivir in situ el experimento libertario de Javier Milei, movió buena parte de la agenda política y económica de la semana.

Thiel, como Milei, forma parte de una rara especie de anarcocapitalistas que descreen de los Estados y buscan erradicarlos de la vida, pero hacen negocios con el sector público. Milei cobró del Grupo Banco Provincia, con Daniel Scioli como gobernador, y creció al calor de la Corporación América, de Eduardo Eurnekian, dueño de la concesión de los aeropuertos.

Thiel y Karp fundaron Palantir gracias al fondeo y la logística de la CIA y le facturaron al sector público u$s 2585 millones en 2025. El 58% del negocio de este gigante tecnológico fue con los Estados. El 41% de la facturación provino de contratos con la administración Donald Trump: u$s 1855 millones.

Son datos oficiales que surgen del balance anual de Palantir, la empresa que se promueve como proveedora de servicios de eficiencia a partir del uso de la inteligencia artificial a Estados y empresas.

Al calor del Estado

Palantir nació en 2003. Thiel tenía en su bolsillo su parte de los u$s 1500 millones que e-Bay pagó por PayPal en 2001. Thiel creó la empresa a fines de los 90 con una lógica libertaria: hacer transacciones lejos del ojo del Estado. Desde los inicios, sumó como socio a Elon Musk. Con ese primer gran negocio, Musk invirtió en Tesla y en Space X y Thiel convocó a Karp para armar una compañía de tecnología vinculada a la seguridad nacional. Palantir tuvo, al inicio, financiamiento de In-Q-Tel, el brazo de inversión de la CIA. También se benefició del acceso a su ingeniería de analistas, un valor agregado colosal para el sistema de vigilancia que desarrolló.

Palantir operó durante años con pérdidas estructurales, pero bancada por esos contratos con el Estado. Se atribuyó un rol protagónico en el operativo para detectar y matar a Osama Bin Laden, en 2011. Recién salió a la Bolsa en septiembre de 2020. El salto de la IA cambió radicalmente su negocio. En 2024, facturó u$s 2900 millones o 29% más que un año antes.

Pero el regreso de Trump a la Casa Blanca, acompañado por J.D. Vance -hombre financiado por Thiel-, le dio a Palantir otro empujón. Desde que la dupla republicana ganó las elecciones, en noviembre de 2024, la acción de Palantir saltó de 42 a 143 dólares, más de 240 por ciento.

En 2025, sus ingresos crecieron 51% anual hasta los u$s 4475 millones. La ganancia operativa fue de u$s 2254 millones. En el cuarto trimestre del año, su facturación trepó 70%. Con márgenes de ganancia de entre 50 y 60%, los inversores esperan que sus beneficios escalen hasta los u$s 4100 millones este año.

Cadena de muerte

Valuada en torno a los u$s 340.000 millones, Palantir es parte esencial de la maquinaria de guerra de Estados Unidos e Israel. También opera en Ucrania. Su sistema Gotham (todo remite a la ficción) se promueve así: "La solución de selección de objetivos de Gotham proporciona a los soldados una cadena de ataque basada en IA, integrando de forma fluida y responsable la identificación de objetivos y la asignación de efectores". En inglés suena menos elegante: el original no es "cadena de ataque", sino "kill chain".

El sistema detecta blancos a partir de bases de datos e inteligencia artificial, pero con un 90% de precisión. Básicamente, les dice a los militares cuál objetivo que deben abatir, con margen de error de 10%. Palantir es parte esencial de los ataques a Irán. El pentágono dijo que investigará el bombardeo a una escuela en el que murieron 180 civiles. La mayoría, niñas.

En julio de 2025, Palantir firmó un contrato con el Ejército de Estados Unidos por 10.000 millones de dólares a diez años, para proveerle software de defensa.

También firmó un acuerdo por cinco años por u$s 1000 millones con el Departamento de Seguridad Nacional, para desplegar herramientas de IA (Gotham y Foundry) con el objetivo de analizar bases de datos públicas. Según The New York Times, es el insumo que le permite al Servicio de Inmigración y Control de Aduana (ICE) efectuar la caza de inmigrantes.

Otro contrato por u$s 795 millones le permite a Estados Unidos hacer inteligencia militar a partir del sistema Marven, empleado para identificar objetivos en zonas de conflicto.

A otra escala, el Departamento de Agricultura (USDA) firmó un contrato por u$s 300 millones para evitar fraudes en la asignación de subsidios a productores.

"Una amenaza para la democracia"

El Sindicato de Trabajadores Informáticos de Argentina advirtió que Palantir es "una amenaza para la democracia" y explicó sus principales servicios a los Estados.

"Vigilancia predictiva: sistemas que analizan patrones para anticipar comportamientos (usados por ICE, policía de Nueva York, fuerzas armadas de EE.UU., Israel y Ucrania, entre otras)".

Fuente: Letra P