Minería

El uranio de Chubut entre los minerales críticos que EEUU busca controlar con la complicidad de Milei

El reciente acuerdo entre la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) y la U.S. Chamber of Commerce refuerza una agenda bilateral centrada en minerales críticos que, en los hechos, coloca a Chubut dentro de un esquema de interés estratégico definido por actores externos. El foco en inversión, tecnología y cadenas de suministro se articula con un objetivo mayor: asegurar recursos clave en un contexto global de competencia por insumos energéticos y tecnológicos.

El entendimiento empresarial se apoya en el Instrumento Marco firmado en febrero de 2026 entre los gobiernos de Argentina y Estados Unidos, orientado a garantizar el suministro de minerales críticos. En esa arquitectura, el uranio -junto con el litio, el cobre y las tierras raras- integra el núcleo de recursos considerados prioritarios. Su uso en energía nuclear, aplicaciones médicas y desarrollos militares lo ubica en un lugar sensible dentro de la estrategia internacional.

En ese mapa, Chubut aparece con un activo central: el yacimiento de Cerro Solo, identificado entre los más importantes del país. La Patagonia, además, concentra otros proyectos relevantes, como Amarillo Grande en Río Negro y desarrollos de uranio y vanadio en el norte de Santa Cruz. Ese conjunto posiciona a la región como un reservorio de recursos codiciados por las principales potencias económicas.

Desde Washington, el vicepresidente senior para las Américas de la U.S. Chamber of Commerce, Neil Herrington, planteó que los proyectos mineros en Argentina deberían acceder a financiamiento federal estadounidense. La proyección incluye la movilización de hasta 100 mil millones de dólares para consolidar cadenas de suministro entre países aliados, con herramientas específicas para garantizar inversiones.

Ese financiamiento se canalizaría a través de organismos como la Corporación Financiera de Desarrollo y el EximBank, en el marco de una zona comercial preferencial para minerales críticos promovida por Estados Unidos. Entre las opciones en evaluación figuran mecanismos de precios mínimos, orientados a dar previsibilidad a las inversiones.

El esquema contempla una articulación público-privada basada en cuatro ejes: financiamiento, infraestructura, transferencia tecnológica y agregado de valor. Sin embargo, la centralidad del financiamiento externo y la definición de prioridades desde fuera del país marcan el pulso de una estrategia que encuentra en los territorios -como Chubut- la base material de su desarrollo.

Desde el sector empresario, el CEO de AmCham Argentina, Alejandro Díaz, planteó la posibilidad de que la minería se consolide como uno de los principales complejos exportadores en la próxima década. En paralelo, el gobierno nacional destaca el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para facilitar la llegada de capitales.

La combinación entre recursos estratégicos, financiamiento internacional y marcos regulatorios favorables configura un escenario en el que el uranio chubutense queda integrado a una lógica de escala global. En ese proceso, las decisiones sobre su desarrollo se inscriben en una red de intereses que trasciende a la provincia y reconfigura el lugar de Chubut dentro del mapa energético y productivo.